<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936</id><updated>2011-12-01T01:11:43.674+01:00</updated><category term='reflexiones'/><category term='Pantheon'/><title type='text'>Vivir del cuento</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>77</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-9048397748282559589</id><published>2011-12-01T00:39:00.001+01:00</published><updated>2011-12-01T01:11:43.682+01:00</updated><title type='text'>El amor grande</title><content type='html'>A Manuela no le gusta pensar que fue triste. Huye de sí misma por sí misma cuando encadena un pensamiento con otro y llega a lo que cualquiera sabría que es certeza. Lo arruinó todo por triste. Así de simple y de absurdo. Y así es el golpe que cada vez que estampa contra Manuela, logra esquivar. Que no, que no es para tanto. Que como ahora le echa de menos le parece que no le sonrió lo suficiente. Es eso. Será eso. No que fue triste, no lo fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No le gusta pensarlo, pero lo piensa. Manuela piensa en todo lo que estaba fuera, y acabó por estar dentro. La tristeza de los demás, de los otros demás, de todo el planeta. Y que joder, todo el mundo sabe que a estas alturas del cuento ya no se hacen grandes cosas por amor. Se cometen locuras sí, se escriben libros enteros y películas, se hacen viajes y se gastan cantidades enormes de dinero. Pero el amor ya no cambia vidas, no desvía rumbos, no transforma sueños ni frena destinos. Ya no se hacen grandes cosas por amor. ¿No?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Manuela en el fondo sabe que fue triste. Por más que recorra los mil pasadizos llenos de excusas que explican que ella es hija de este siglo, de esta sociedad que se muere y que nunca volverá a pensar igual, que pasarán por sus ojos, su corazón y su vagina unos cuantos otros que escribirán sobre ella, por los que hará viajes, la certeza se esconde allí al final. Fue triste. Lo tuvo, y fue triste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque fueran los demás. Aunque fuera lo demás. Manuela no supo agarrarlo, subirse a él y sentir lo que ya no se siente. Flotar, volar, sonreír en el metro y regodearse en los planes pequeños y en los grandes proyectos. &amp;nbsp;Manuela escribió mucho, pensó incluso en guiones para películas que nadie produciría, hasta hizo viajes y se gastó enormes cantidades de dinero, para ser quien era. Pero no hizo grandes cosas por amor. Esas cosas grandes que ya no se hacen porque ya no somos los de antes. Por eso fue triste. Por eso se escapó entre las tristezas que ahora sabe que son pequeñas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuela se mira en el espejo. Fue triste, se dice, fue triste, y se repite. Se dejó arrastrar, y no por los demás, ni por lo demás. Fue ella, se dice, fue ella, y se repite. Será que no estaba. Será que no era. No sonreía Manuela como al principio, como cuando hablaban del futuro que es presente. Y no sonríe porque no puede. Porque es una putada de las grandes conocer el amor grande en los tiempos que corren. Y claro que fue triste. Porque no podía no ser triste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y vuelve a recorrer el camino de vuelta. La caja de resonancia, la tarde en el parque. Y recoge las sonrisas, los empujones, los impulsos, los mensajes. Porque no todo fue triste. Y con todas esas piezas termina de escribir. Porque entre otras cosas, a su edad nunca es tarde. Y porque entre estas otras, es de noche. Y sólo de noche se hacen esas grandes cosas por amor, que ya no se hacen. Porque sólo sabiendo que el amor grande no existe, en esta sociedad que se muere, se puede creer y crear en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-9048397748282559589?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/9048397748282559589/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=9048397748282559589' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/9048397748282559589'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/9048397748282559589'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/12/el-amor-grande.html' title='El amor grande'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-428775668397635432</id><published>2011-11-21T19:02:00.001+01:00</published><updated>2011-11-21T19:38:29.623+01:00</updated><title type='text'>Lo que no se puede contar</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-ViQ0asXp8dQ/TsqaKfqoP6I/AAAAAAAAAJU/d3YhU0SgekQ/s1600/100_6866.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-ViQ0asXp8dQ/TsqaKfqoP6I/AAAAAAAAAJU/d3YhU0SgekQ/s320/100_6866.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Hay cosas que no se pueden contar, es mejor admitirlo que intentarlo, y tener que admitir una derrota presagiada. Hay cosas que forman parte del territorio de lo inexpresable. Se sienten, o ocurren, y no se pueden expresar. Se pueden compartir, pero no definir. Cuando un aguijón se clava en un lugar concreto, arrasa una zona que desaparece, y al desaparecer, no se puede explicar. Anula por completo la palabra, y el silencio conquista el reino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el silencio se puede tocar. Es indestructible, se puede comer, pero no destrozar. Y crece, crece hasta que se olvida. Se pueden dar mil vueltas, rodear el silencio, intentar atacarlo hasta acercarse, y acercarse mucho. Pero hay cosas que no se pueden expresar, que no se pueden contar. Hay tristezas que calan más allá, mucho más allá, no sé dónde, porque no puedo llegar a ellas. Quizá es en algún mar, puede que en un estanque. Pero sé que hay tristezas que cruzan todo lo narrable. Que hay estados que se cuelan en cada uno y no tienen razón, ni raíz. O quizá sí. Pero no se pueden contar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a veces ni se saben. Hay tristezas desconocidas, que salen a la superficie cuando algo ocurre. Cuando no encienden el interruptor de la luz, o vuelcan el bolso cuando vas a salir de casa, o hacen agujeros en las medias. Y entonces, el silencio. El silencio implacable que no se puede romper, pero se puede tocar. El silencio que arruina los días, que los pinta de gris oscuro casi negro, que reduce a líneas las sonrisas y se mete en el metro contigo todos los días, y acompaña a todos los matices de gris que se entierran en el mismo vagón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya no hay alegría. O sí, pero no es auténtica. No es la alegría que no necesita vestidos de colores, ni rayos de sol, ni césped recién regado, ni un mar de fondo. Y no se puede salir, porque el silencio se traga y vive dentro de ti. Y de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo no quiero creerlo. Pero hay un silencio, aunque sea muy pequeño, dentro de cada uno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-428775668397635432?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/428775668397635432/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=428775668397635432' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/428775668397635432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/428775668397635432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/11/lo-que-no-se-puede-contar.html' title='Lo que no se puede contar'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-ViQ0asXp8dQ/TsqaKfqoP6I/AAAAAAAAAJU/d3YhU0SgekQ/s72-c/100_6866.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-9138768705535161581</id><published>2011-11-18T18:40:00.001+01:00</published><updated>2011-11-18T19:11:10.496+01:00</updated><title type='text'>Maldito Noviembre</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-kEThFNaxI78/Tsafhrv9P-I/AAAAAAAAAJM/h21KbdKEpa8/s1600/056.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-kEThFNaxI78/Tsafhrv9P-I/AAAAAAAAAJM/h21KbdKEpa8/s320/056.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Lo odio. A él y a todo lo que pasa por él. Es frío y lluvioso. Pero no es ni el frío de castañas, ni la lluvia bohemia. Es el frío duro, seco, madrileño. El que se cuela cada vez que el tren abre sus puertas para recordarte que aún te quedan más paradas de ida, y otras muchas más de vuelta. Es la lluvia que no quieres que te moje, el día que no llevas botas y se te ha roto el paraguas. Noviembre no tiene nada de trascendental. Es el mes encerrado en una cúpula sin cristales, que fue construyendo para no escapar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo también paso por noviembre. Y tú. Y no me queda más remedio que odiarnos, a nosotros, y al metro, y a las calles, y al desayuno, y a las siestas, y a los vestidos alegres que escojo para huir de él cada noche de noviembre. Y a las películas con las que intento salir de aquí, llegar lejos, más todavía, sabiendo que en casi todo el mundo, también es noviembre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si pudiera lo mataría. Lo agarraría de sus ramas desnudas y lo haría trocitos. Ni siquiera me gusta el sonido de sus ramas al partirse. Pero lo quemaría, dejaría que ardiera hasta que octubre se funda con diciembre y no exista más. Porque noviembre es el mes para partirse el corazón, para pararse y ver que un año más ha pasado y no todo sigue igual, es peor. Es un mes afilado, cortante hasta la depresión. Es oscuro, oscuro y malo. Noviembre nunca fue feliz y así intentó que ninguno lo fuéramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muérete noviembre. Yo sucumbo a tu infelicidad, me dejo arrastrar por tus vientos hasta la habitación sin balcones. Elijo la luz artificial para marchitarme, el jarrón del agua con cenizas para no crecer, el colchón de hojas húmedas para que me rodeen y hundirme en ti. Pero contigo dentro. Tú nunca serás feliz noviembre, y yo sobreviviré a ti. Te tendré miedo, todos y cada uno de los años en que te sobreviviva, te temeré. Porque no hay nada peor que noviembre, peor que tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no podré matarte. Porque eres peor que inmortal. Me entregaré a tu sufrimiento y aún así, no serás feliz. Porque no hay nada peor que darte lo que quieres.&amp;nbsp;Hasta que sea demasiado tarde para darte cuenta de que aún te quedan once meses mirándome para intentar amargarme.&amp;nbsp;Y yo voy a deprimirme contigo hasta que no sepas quién es noviembre. Hasta que olvides que un día fuiste un nombre precioso, para el peor mes de todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-9138768705535161581?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/9138768705535161581/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=9138768705535161581' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/9138768705535161581'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/9138768705535161581'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/11/maldito-noviembre.html' title='Maldito Noviembre'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-kEThFNaxI78/Tsafhrv9P-I/AAAAAAAAAJM/h21KbdKEpa8/s72-c/056.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-6173852816768659267</id><published>2011-11-14T21:57:00.000+01:00</published><updated>2011-11-14T22:04:48.911+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pantheon'/><title type='text'>Il Pantheon</title><content type='html'>&lt;div class="uiHeader uiHeaderBottomBorder mbm" style="border-bottom-color: rgb(170, 170, 170); border-bottom-style: solid; border-bottom-width: 1px; margin-bottom: 10px; padding-bottom: 0.5em; text-align: left;"&gt;&lt;div class="clearfix uiHeaderTop" style="zoom: 1;"&gt;&lt;div&gt;&lt;div class="separator" style="background-color: white; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-H90v24uYj98/TsGAOsLbWRI/AAAAAAAAAJE/Chs4gfA_FNs/s1600/P1013775.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-H90v24uYj98/TsGAOsLbWRI/AAAAAAAAAJE/Chs4gfA_FNs/s320/P1013775.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Podría como siempre, refugiarme en la escritura. Quejarme amodo de escritora maldita de que nadie me quiso y rechacé a quien lo intentó.Podría hacer dudoso alarde de la sangre malgastada en perseguirte, incluso,perseguíos, y dejar que el viento me acaricie con la suavidad que yo no tuvecuando me quisiste tú, incluso, vosotros. Podría, y de hecho más que puedo,hago, seguir creyendo que todo lo que escribo tiene un mecanismo que le permiteexistir y penetrar en alguien para provocar algo que recuerde casi tanto comoun orgasmo, de los de andar por casa. Como si yo fuera a hacer mella en alguienque un día me dijo, llegarás lejos, porque me sorprendió en la lucidez que mepenetra a mí, cada vez más de vez en cuando. Como si yo pudiera olvidar lasgafas de pasta y la calvicie, clave indicio de madurez y futuro éxitoliterario, que me lanzaron críticas constructivas, hasta frenarme, frenarme yno lamentar que un disco de plástico con media vida escrita se fuera, como yocada vez menos de vez en cuando, al rincón barato donde huele a letras defábrica y bestseller fordista. Y aún así, aquí estamos, porque podría pero no,refugiarme en a escritura y prueba de ello que me visita, la puta aquélla,menos veces y menos tiempo. Y todo para decir que si aquí estoy, mucho despuésde los quince, cuando la falacia es legal y el victimismo una gran fuente dejustificación y deseo, y atracción, y todo lo que suene a centro dramáticonorteamericano, es porque, y eso sí que puedo, trasladar admiración,conversación y encuentros fuera de lo corpóreo, de las personas a las ciudades.Me veían venir, pero estoy mucho más por encima de la punta de iceberg quecreen avistar, infelices espectadores. Las ciudades me leen el alma, se acoplana mí y deciden llover o solearme, sonreírme, como si yo fuera a través deellas, dios o una manifestación de lo más puro. Como si ellas, fueran máscapaces que yo de hacerme comprender, ellas, que tienen más conversación y alas que he amado, y a las que he llorado, mucho más que a muchos. Sangre, quebiengasto en abrazarte, porque a nadie como a ti, y tú a nadie como a mí. Quenos acaricie en sus siglos el viento, y si a la escritura vuelvo, que me leastú.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-6173852816768659267?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/6173852816768659267/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=6173852816768659267' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6173852816768659267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6173852816768659267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/11/il-pantheon.html' title='Il Pantheon'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-H90v24uYj98/TsGAOsLbWRI/AAAAAAAAAJE/Chs4gfA_FNs/s72-c/P1013775.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-468479340276925905</id><published>2011-10-27T15:25:00.000+02:00</published><updated>2011-10-27T15:25:11.059+02:00</updated><title type='text'>El cuchillo de postre</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-EJfBIL1CqQw/Tqlbjwy6_2I/AAAAAAAAAI0/shbuSd3r-S0/s1600/cuchillo+de+postre.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="54" src="http://2.bp.blogspot.com/-EJfBIL1CqQw/Tqlbjwy6_2I/AAAAAAAAAI0/shbuSd3r-S0/s320/cuchillo+de+postre.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Practiqué muchas veces. Sobre todo por las mañanas, cuando había cualquier objeto que inaugurar. Me despertaba escuchando sus gritos, antes de que sonara mi despertador, las palabras que cuando estaba muy borracho, no podía entender. Los tumbos, como una pelota de pin pon a cámara lenta, que daba por el pasillo, intentando llegar en pie hasta la cama. Entonces me levantaba de golpe, apretaba cada músculo de mi cuerpo lo suficiente como para dejar de querer seguir durmiendo. Y después aflojaba uno por uno hasta los ojos. Respiraba profundamente, y los abría. Otro día más en este infierno de silencio en el que nadie hacía nada.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Ponía los pies en el suelo y buscaba las zapatillas. Daba pequeños paseos por mi habitación, cada vez más rápido, y todo lo silenciosa que podía, hasta que escuchaba cerrarse su puerta. Ésa era la señal para abrir la mía. La puerta a diez minutos de placer hasta que tuviera que meterme a la ducha para ir a clase. Al menos había algo bueno en que me despertaran antes sus grados de alcohol que mi despertador. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Deslizaba las zapatillas por el pasillo. Era un poco inocente, porque la mona que dormía no la hubiera despertado ni bailando claqué hasta la cocina. Y cuando me encerraba allí, respiraba tranquila y me sonreía a mí misma. Era mi momento, el momento en el que practicaba, el momento en el que me desahogaba ensayando cómo iba a matar a mi padre. Buscaba el bote nuevo de café y daba rienda suelta a mi imaginación. Pero esa mañana decidí que iba a hacerlo. Que ensayaría por última vez y después, lo mataría con el mismo cuchillo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Disfrutaba con cada progreso. Era fácil. Desenroscaba la tapa del bote de café, y durante algunos minutos, me quedaba observando el papel, casi siempre plateado, que separaba el café abierto del que se inaugura. Acariciaba la imperturbable superficie, me regocijaba en los últimos segundos de esa virginidad industrial. Y sin dejar de mirarla, daba un par de pasos hacia atrás y con una de las manos abría el cajón de los cubiertos. Me gustaba escoger el cuchillo de postre, porque era casi tan inocente como el bote de café, como mis manos, como yo. Y entonces lo agarraba con fuerza, y volvía acercarme a él. No dejaba de mirar la superficie que iba a ser brutalmente asesinada. Y antes de volver a respirar, atacaba la tapa plateada, la acribillaba a puñaladas tantas veces como fuera posible. Una, dos, tres. Y todas las que pudiera. El papel parecía resistirse, seguía tenso a las primeras embestidas. Saboreaba cada vez que penetraba el cuchillo en ese sonido hueco, suave y a la vez, ensordecedor. El café se rendía. A modo de bandera blanca, estornudaba polvos. Pero yo continuaba con alevosía hasta que las heridas se unían y el papel se rasgaba por completo, y la tensión desaparecía. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Matar a alguien no debe de ser muy diferente. Matarle no debe de ser muy diferente, me repetía mientras admiraba mi obra, y así todas las mañanas. Después me sentaba en la silla de la cocina y pensaba en el cuándo. Cuándo sustituiría el café nuevo por mi padre. Y siempre concluía que tendría que ser espontáneo, que cuando hubiera practicado más algún día enloquecería y me atrevería a hacerlo. Y esa mañana lo decidí. Después del último ensayo, el último de todos, lo mataría. Con el mismo cuchillo de postre. Ésta era la definitiva. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Esa mañana no encontré ningún bote de café nuevo. A veces ocurre. Pero seguí buscando y me topé con un bote de colacao, y de repente fue diferente. Diferente porque todas las veces era capaz de concentrarme sólo en mi odio, sólo en la superficie plateada que era la diana de toda mi ira. Pero cuando mi mano agarró el bote de colacao me vinieron a la mente otras imágenes que no podía apartar. Recordaba una mañana de fin de semana en el supermercado, una de esas mañanas en las que decidía acompañar a mis padres a hacer la compra, cuando se acercaba el verano. Quería el regalo que venía con el colacao. Cada año el que fuera. Pero cuando enfilábamos el pasillo de los desayunos, mi madre me decía que eran cinco kilos, que me iban a durar años, que pesaba mucho, que lo que fuera. Y yo ponía una cara muy triste y no decía nada. Me quedaba mirando la caja grande de colacao mientras nos alejábamos hacia otros pasillos. Pero cuando estábamos en la cola para pagar, mi padre se acercaba a mí y me preguntaba si iba a bebérmelo todo. Yo asentía, y empezaba a sonreír. Entonces mi padre desaparecía y volvía con los cinco kilos y la baticao, o el boli invisible, o el yoyó automático. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Aquella mañana no podía dejar de pensar en ese recuerdo. Agarré el cuchillo de postre con todas mis fuerzas y acribillé una y otra vez la tapa del colacao. Pero no pude disfrutarlo, incluso algunas lágrimas se deslizaron por mi cara. No podía dejar de verme con diez añitos, ahí sentada en el carro, viendo cómo mi padre se hacía paso entre la multitud del supermercado como un héroe, mientras mi madre ponía en la cinta todo lo que habíamos comprado. Y volví a apretar el cuchillo. Él tenía la culpa de todo. Así que decidí ir a su cuarto. Tenía que matarle, tenía que hacerlo ya. Él era el culpable de todo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Cuando entré en la habitación, ya no roncaba. Dormía boca abajo, con una respiración profunda. Observé su espalda. Lisa, como la tapa del colacao. Pero no estaba tensa, no me desafiaba, no me esperaban polvos de chocolate al otro lado de esa superficie. Me acerqué a él y respiré hondo. Cerré los ojos. Levanté el brazo. Los volví a abrir. Volví a mirarle. Levanté más el brazo. Volví a respirar. Se me escapó una lágrima, y entonces empecé a llorar. A llorar como cuando tenía cinco años, o diez, o los que fueran. Como si nunca me hubieran comprado los cinco kilos de colacao. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Me di la vuelta y miré el cuchillo. Pensé en despertarle y decírselo, que quería matarle, que le odiaba. Pero no sé aún cómo, volví a la cocina, y con los ojos borrosos dejé el cuchillo en el fregadero. Me acerqué al bote de colacao, y con las manos, le fui quitando el papel que había rasgado. Lo cerré y lo dejé en su sitio. Y me volví a la cama, a la cama de la que seguiría despertándome con sus gritos, con sus tumbos por el pasillo. Y supe que no escaparía, que me quedaban todas las tapas, todos los botes de café de mi vida por asesinar. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-EJfBIL1CqQw/Tqlbjwy6_2I/AAAAAAAAAI0/shbuSd3r-S0/s1600/cuchillo+de+postre.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="54" src="http://2.bp.blogspot.com/-EJfBIL1CqQw/Tqlbjwy6_2I/AAAAAAAAAI0/shbuSd3r-S0/s320/cuchillo+de+postre.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-468479340276925905?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/468479340276925905/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=468479340276925905' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/468479340276925905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/468479340276925905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/10/el-cuchillo-de-postre.html' title='El cuchillo de postre'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-EJfBIL1CqQw/Tqlbjwy6_2I/AAAAAAAAAI0/shbuSd3r-S0/s72-c/cuchillo+de+postre.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-9155532628755006728</id><published>2011-10-09T23:03:00.002+02:00</published><updated>2011-10-09T23:03:39.221+02:00</updated><title type='text'>Cartas a Miguel</title><content type='html'>&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;9 de marzo de 1939&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Hace tiempo que no sé nada de ti, Miguel. Y tiempo hace que este pueblo no respira, sólo grita, corre, huye. Se ensordece. Tirita bajo los bombardeos y le rugen las tripas. Clama a sus dioses, a estos gobiernos, a ritos paganos y trucos de magia. Y mi niño se estremece, sonríe por las mañanas y cuando pasa el día empieza a llorar. Otro día más igual, otro día de cebollas, panes negros y duros como rocas. Cada vez llora antes, él y todo el pueblo. Pero yo me resisto. Yo pienso en ti Miguel y me como los rayos de sol, bebo de las gotas de lluvia y no escucho los estallidos de las bombas. Y escribo, que para eso me enseñaste. Estaré escribiendo hasta que deje de respirar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;11 de marzo de 1939&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Todo el pueblo corre. Se asusta. No hablan, no van a los bares, no abren los bares. Las señoras no van al mercado. No abre el mercado. No queda nada, casi casi nada. Pero yo no me rindo. Aunque sólo quede una cesta con muy pocas cebollas Miguel. Aunque mi niño se eche a llorar cada día un poco antes. Yo me ato el moño y salgo a pelearme por algo de comida, por alguna sonrisa, y todos los días pregunto si ha llegado alguna carta de ti. Hace tiempo que no escribes, pero sé que estarás bien, que mientras, seré yo quien escriba para mandarte un poco de luz.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;13 de marzo de 1939&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Lo que me preocupa es que hace días que no llega nada al pueblo. Y la cesta de cebollas va menguando. Y al niño no le gustan, a mí tampoco me entusiasman. Pero yo trago y trago y luego le doy el pecho. Que para eso soy su madre. Pero quedan pocas. He pasado de comerme una o dos cebollas cada día a comer media. Porque tienen que durar hasta que lleguen más a los mercados clandestinos. Por eso están todos tan nerviosos, tan nerviosos que al final me lo van a acabar pegando. Pero aguanto Miguel, porque hace poco que te fuiste, y dentro de poco volverás. Lo sé.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;17 de marzo de 1939&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Los bombardeos son cada vez cada menos tiempo. Los que pueden correr, son cada vez más rápidos, y los que se esconden, cada vez más listos y más sigilosos. Yo con este niño no puedo ni una cosa ni la otra, porque no hace más que llorar y porque además, hace días que me cuesta un quintal hacer cada cosa que hago. Para correr estoy yo. No ha llegado nada al pueblo, ya no me quedan casi cebollas. Si nada cambia en un par de días ya no tendremos qué comer, ni a quién acudir. Y cada vez se oyen menos gritos de los demás y más de mi niño. Yo respiro, extiendo los labios y le sonrío a mi niño. Aunque se parezca cada vez menos a una sonrisa y cada vez más a una línea. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;19 de marzo de 1939&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Han escapado del pueblo los caballos, también los toros. Ayer vi a una mujer en las llamas de su casa. No es que no haya nadie, es que los que están se mueren. He visto también a un hombre con su espada rota, tirado en el suelo. Ya ni siquiera hay flores. Y no hay luz, lo que sea que levanten las bombas no deja ver nada. Y este niño no para de llorar, no para de gritar. Y no quiero que pare. Yo lloro también. Sí, Miguel, donde quiera que estés. Si aún estás aquí. Si el niño deja de llorar ya no lo veré. Vuelve pronto Miguel.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;26 de marzo de 1939&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Sólo queda media cebolla. Queda la mitad de un día. La mitad de una sonrisa.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;28 de marzo de 1939&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Ya no escucho al niño. Al mío, al nuestro. No llora. Ni escucho al pueblo. Ni a las bombas. Sólo soy yo, gritando porque ya nadie respira. No respira Miguel, el niño ya no respira. Y yo tampoco. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-9155532628755006728?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/9155532628755006728/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=9155532628755006728' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/9155532628755006728'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/9155532628755006728'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/10/cartas-miguel.html' title='Cartas a Miguel'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-3383978807277464647</id><published>2011-10-02T02:45:00.000+02:00</published><updated>2011-10-02T02:45:24.976+02:00</updated><title type='text'>La otra Torre</title><content type='html'>Lo cierto es que me he parado muchas veces a mirarla, y nunca la he mirado de verdad. Incluso he hablado con ella, si mal no recuerdo. De que me haya dolido el cuello al hacerlo, me acuerdo seguro. Y sé que me parecía preciosa, que me lo parece. Y conozco muchos de sus datos, y tengo muchas fotos de ella. Incluso, sé más de ella que de otras torres que están por delante en la lista, en mi lista de edificios. En la lista de cosas inertes a las que he decidido amar. La lista de lugares con los que me gusta hablar. Y de hecho, ella ni siquiera está en la lista. Y ahora que lo pienso, no sé por qué. Cumple todos los requisitos para ser un monumento en el que parar el reloj, y no perder el tiempo. Quedarme mirándola, y que todo lo demás no exista. Como si fuera yo, pero más alta, y más delgada, y mucho más grande. Como encontrarme en un yo estático que ya lo sabe todo y que me susurra sólo algunos de los pasos que daré después, cuando decida que el reloj vuelve a funcionar. Que ha estado ahí toda la vida, que sigue siendo una niña de pelo corto y castaño, que me quiere como me quiero yo, porque somos la misma. Y además, es mujer. Y me mira desde arriba y deja que me perdone, me acaricia la cabeza y vemos juntas todo el plano de la vida. Me deja verme desde fuera, y me devuelve todo el reloj en calma, en pasos firmes que confirman que sí, que seré lo que decíamos. Lo que siempre creímos aunque no supiéramos ni cómo ni por qué camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-Sj2Vp00FWz4/ToeyyeBSy5I/AAAAAAAAAIw/7qPfOjA902k/s1600/Torre+Eiffel.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-Sj2Vp00FWz4/ToeyyeBSy5I/AAAAAAAAAIw/7qPfOjA902k/s320/Torre+Eiffel.jpg" width="255" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Pero no está en la lista. Y quizá no está porque no me he presentado de repente en sus narices después de tropezarme, perder el equilibrio, y tener tiempo de querer parar el reloj para que me ilumine. Triste, abandonada y con nostalgias suficientes para acumular entre sus hierros. Pero qué ganas me han entrado de verte. Cuántas ganas tristes, perdidas, pequeñas e inocentes. Sin saber lo que dirás, cuando estés como los otros dos, en la lista de edificios con los que siento la necesidad de hablar, para encontrarme.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-3383978807277464647?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/3383978807277464647/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=3383978807277464647' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/3383978807277464647'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/3383978807277464647'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/10/la-otra-torre.html' title='La otra Torre'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-Sj2Vp00FWz4/ToeyyeBSy5I/AAAAAAAAAIw/7qPfOjA902k/s72-c/Torre+Eiffel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-2112612499446105227</id><published>2011-07-31T21:39:00.000+02:00</published><updated>2011-07-31T21:39:06.231+02:00</updated><title type='text'>De cuando fui escritora...</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-NxT7onw5NUU/TjWuBsmtqLI/AAAAAAAAAIs/vs0nRygOsoM/s1600/P2148011.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-NxT7onw5NUU/TjWuBsmtqLI/AAAAAAAAAIs/vs0nRygOsoM/s320/P2148011.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;De cuando fui escritora, aún conservo, lápiz, papel, algún rincón de aire. De viento, de cierzo. Pero no recuerdo más, ya no sé cómo se escribe. Ya no sé, si no es copiar, o copiarme, escuchar en el viento mis voces, susurrantes, chivarme algo con lo que empezar, mantenerme en el aire, con la respiración cortada, y fluir. Me faltan noches, me faltan días de prometerme cama, para no dormir. Y me falta quizá, mucho sufrimiento. Mucha bohemia contenida, muchos gritos sin lengua, la sensibilidad enraizada y quinceañera, la que no tiene vergüenza, la víctima de todo. Pero digamos que aún conservo, y quizá es lo de menos, pero es lo de más. Empujar, por el barranco de la vida rápida, si es que conocen mis dedos otra, las lágrimas que no llegan a la nariz, las que no resbalan hasta mojar las sandalias. Y recrearme, saborear el sufrimiento como los caramelos de fresa y nata. Queda. Queda y sería mejor que no quedara. Porque la felicidad es ignorancia, no leerme, y no sorprenderme en letras que ya no reconozco. Cuánto hace, seis meses, nueve años. Cuánto hace que ya no escribes, que ya no la sientes pasar a tu lado, rozar mi brazo, instalarse en algún sitio que atisbo a reconocer entre el final de la garganta y el lugar que no tiene nombre antes del pecho, pesar, transformarse en plomo. Instalarse, hasta que haya escupido todo. Jugar sin querer conmigo, contigo, con la crisis de identidad que me provoca carcajadas. Y no regocijarme en mis juegos, dejarlos pasar y volverlos a leer. Así salió, así fue, ahí estaba la clave. Descifrarme, ojalá pudieras descifrarte. Y ojalá pudiera dejar de escribir sin escribirlo, sobre el mismo tema. La misma mierda. Tan feliz que cada día eres una, que ya no sabes quién, que si sufrieras frenarías para reconocerte. Inspeccionar los daños, aquí, sí, y allí también. Si frenaras, ay, si pararas un poco para relamerte las ideas y encontrar el filo, la junta por donde se escapan todos los segundos consumidos tan deprisa. Y renacer, unas cien veces cada día, y fijar, en la memoria, cada una de las horas. Ay si te fueras fiel y guardaras las horas. Ay de ti, amor, escritora, si te fijaras.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-2112612499446105227?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/2112612499446105227/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=2112612499446105227' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2112612499446105227'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2112612499446105227'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/07/de-cuando-fui-escritora.html' title='De cuando fui escritora...'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-NxT7onw5NUU/TjWuBsmtqLI/AAAAAAAAAIs/vs0nRygOsoM/s72-c/P2148011.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-7459864478955998005</id><published>2011-07-28T00:49:00.000+02:00</published><updated>2011-07-28T00:49:04.863+02:00</updated><title type='text'>Guardaré las horas</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-e5RH6hRCxQg/TjCVvwM0CBI/AAAAAAAAAIo/0veeY8uIcr4/s1600/reloj.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-e5RH6hRCxQg/TjCVvwM0CBI/AAAAAAAAAIo/0veeY8uIcr4/s320/reloj.jpg" width="248" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Guardaré las horas. Y Wolf se suicidaba en el río. Elegía el suicidio público entre las chimeneas de Londres a una vida llena de lágrimas secas antes de llegar a la mejilla y rodeadas de verde. Verde por todas partes. Pero guardaré las horas. Todas las horas, las guardaré en los bolsillos que fui llenando de piedras para cuando me sumerja. Piedras, que con cada letra fueron siendo lo que eran, lo que llenaba cada paso hacia el final. Aunque al principio nunca lo fueron, las piedras, eran horas, eran letra, silencio, punto, coma. Ideas que van haciendo espirales y al final, piedras, de la juventud a la vejez, revolución en instinto conservador. Pasión en cariño. Letras en piedras. Ideales por frustración. Pero las horas, las guardaré. Las de las lágrimas, las del placer. Cariño, guardaré las horas y me dejaré llevar, autómata, como la sangre al río, y el río al mar. Y volveré a las comparaciones odiosas, las de los relatos violentos en los que disfrazaba disparos de suspiros, y las comparaciones odiosas con el mar. Desembocaré. Y como un río me iré formando en otra fuente pura, e iré bajando, hasta encontrar mis piedras. Como el arte que fluía por mis dedos, yo también me iré apagando, pero guardaré las horas.&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-7459864478955998005?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/7459864478955998005/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=7459864478955998005' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/7459864478955998005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/7459864478955998005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/07/guardare-las-horas.html' title='Guardaré las horas'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-e5RH6hRCxQg/TjCVvwM0CBI/AAAAAAAAAIo/0veeY8uIcr4/s72-c/reloj.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-2285666172850131263</id><published>2011-07-03T19:26:00.000+02:00</published><updated>2011-07-03T19:26:20.750+02:00</updated><title type='text'>Carmen, la vida y José</title><content type='html'>&lt;i&gt;A continuación, el relato que he presentado al concurso Tienes una Historia que Contar, y que recomiendo a todas las personas que amen la escritura y la conversación, a quienes les falten historias que contar, a las que creen en la Memoria Histórica y a las que simpatizan con esa generación que poco a poco, nos va dejando huérfanos.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 16pt; line-height: 115%;"&gt;Carmen, la vida y José&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Carmen se acostumbró al bajito. Y como se acostumbró a él, desde que naciera en 1935, se acostumbró a todas esas cosas malas que da una vida en dictadura, pero que no matan. A todo, menos a no tener cerca, siempre que quisiera, a su hermano José. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-YEAJ_HHKwpk/ThCl_YRukeI/AAAAAAAAAIk/-f-JGAM6U9c/s1600/thc.gif" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://1.bp.blogspot.com/-YEAJ_HHKwpk/ThCl_YRukeI/AAAAAAAAAIk/-f-JGAM6U9c/s400/thc.gif" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Carmen me cuenta que la carta llegó al buzón un día cualquiera de 1977. Un día cualquiera porque para Carmen, la vida no había mejorado mucho desde que su nacimiento coincidiera con el entierro de su padre. Era su hermano José, le contaba que una de sus hijas, a las que Carmen aún no conocía, iba a casarse. En Brasil. Porque hacía 28 años que José había puesto rumbo a un país donde no acostumbrarse a ningún bajito, más allá del charco que por cada año que había pasado crecía y se ha hecho cada vez más ancho. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Se casa. La niña se casa. Carmen lee y relee la carta mil veces, porque es lo más cercano que podrá estar de José. Hace ya 28 años, piensa, más los seis años que estuvieron separados de pequeños cuando los metieron en el internado. Sección Femenina, seis años, su madre viajando en tranvía hasta Hortaleza y caminando por la carretera todos los domingos para verla unos segundos, unos minutos. En todo eso piensa Carmen cuando lee la carta, que la niña se casa, y Carmen se muere de pena porque no podrá verla, ni verá a su hermano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;La verdad es que ha tenido mala suerte. Porque Carmen, después del internado, empezó a trabajar en un laboratorio y llegó a ser la encargada. Y le gustaba el trabajo, y le hubiera gustado jubilarse en aquel laboratorio, piensa mientras lee la carta, mientras repasa con sus ojos la caligrafía de su hermano, algo torcida como siempre, como todas las pocas veces que le había visto escribir. Las historias de una dictadura son así, tienen pocas imágenes, y están siempre llenas de misterios, de nostalgias. Ahora, eso sí, en cuanto dijo que se casaba, le prepararon la carta de despido, y sin preguntar claro, las mujeres casadas a cuidar y parir hijos. Y así fue, hasta ocho. Aunque uno de ellos no llegó a nacer, y otro murió poco después, qué mala suerte, me cuenta Carmen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Con lo poco que habrá escrito, y lo bonita que es la caligrafía de José, de su hermano. Piensa en eso Carmen, y en la cara de su marido. Hace ya tiempo que quería separarse, pero aguanta, aunque entre a casa sólo por las noches y para dormir, sus hijos le animan pero Carmen no hace nada, si se acostumbró al bajito, lo hizo también a su marido. Las historias de la dictadura son así. Y aunque le dejara ir a Brasil, tampoco tiene dinero para marcharse. No puede ser, piensa Carmen, y lo que no se puede, no se puede. Y las lágrimas no hacen otra cosa que caer, porque no pueden hacer más, seguir el camino que todos estos años han marcado, recorrer su rostro hasta que un pañuelo de tela venga a sofocarlas. Y adivinan, adivinan lo que va a pasar cuando todos estén comiendo, que su marido va a decir que no, que a Brasil no puede ir nadie. Y a Carmen se le crispa la voz cuando me lo cuenta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Y así es, el no que retumba en los siete pares de orejas que claman. El golpe en la mesa, los insultos, la mano en el aire, las lágrimas, los gritos de su marido. Y el portazo. A Brasil no va nadie porque lo digo yo. Y Carmen ya no llora porque ya lo sabe, ya lo sabía y por eso leyó y releyó la carta mil veces, porque las historias de una dictadura son así, y Carmen ya se ha acostumbrado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Pero en sus lágrimas secas, las que no se ven, una de sus hijas, que para eso ha tenido seis, le abraza. Y poco a poco, los otros cinco se van uniendo, casi ninguno ha conocido a José, pero conocen muy bien a Carmen. “Pedimos un préstamo, y tú te vas a Brasil. Tú te vas”. Carmen sonríe de medio labio, al menos sus hijos le aman. Y en eso piensa mientras la abrazan, que no podrá irse pero ellos estarán siempre a su lado. “Pero, ¿quién ha dicho que no puedas ir, mamá, tú quieres ir?”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Sí que quiere. Carmen se quiere ir a Brasil, pues claro. “Pues te vas, si quieres ir, te vas”. Y se va. Me cuenta que de repente despertó, y se fue, que no le gustaban los aviones, ni sabía cómo llegar, ni quién iría a buscarla al aeropuerto. Pero quería ir, y fue. Ya no tenía ningún miedo, nada que perder. Las historias de la dictadura son así, cuando se cierran los ojos y se vuelven a abrir, se puede escapar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Yo tengo enfrente a Carmen, y no puedo creer que esa sonrisa haya existido tan poco. O quizá puedo creerlo porque esa sonrisa no tiene hoy setenta y seis años, es mucho más joven que yo. Carmen se fue a Brasil porque quiso, porque había aprendido a luchar y no lo sabía, porque se había acostumbrado al bajito y a todas las cosas malas que da una dictadura, pero nunca se acostumbró a no tener cerca a su hermano José. Por eso se plantó en Barajas un día cualquiera de 1977, sin saber quién iría a buscarla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 12.0pt; line-height: 115%;"&gt;Y cuando Carmen termina de contarme su aventura le pregunto, “¿qué te pareció Brasil?”. Se ríe, yo no lo entiendo. “Yo no estuve en Brasil, no lo vi, estuve dieciséis días sentada en el sofá de los ojos de José.” Y me río yo también, porque las historias de la dictadura son así, y Carmen vio por fin a José por última vez en Brasil, y no lo vio. Estuvo dieciséis días sentada en los ojos de José. En los ojos de su hermano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 18px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-2285666172850131263?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/2285666172850131263/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=2285666172850131263' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2285666172850131263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2285666172850131263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/07/carmen-la-vida-y-jose.html' title='Carmen, la vida y José'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-YEAJ_HHKwpk/ThCl_YRukeI/AAAAAAAAAIk/-f-JGAM6U9c/s72-c/thc.gif' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-7165199102341336325</id><published>2011-06-08T15:54:00.000+02:00</published><updated>2011-06-08T15:54:37.188+02:00</updated><title type='text'>Mi largo viaje</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/--p_UrKoIPG0/Te9-3wnA2_I/AAAAAAAAAIg/TGVpmS2EDDQ/s1600/Jorge+Sempr%25C3%25BAn.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/--p_UrKoIPG0/Te9-3wnA2_I/AAAAAAAAAIg/TGVpmS2EDDQ/s320/Jorge+Sempr%25C3%25BAn.jpg" width="316" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;"Me invade una profunda tristeza física. Estoy dentro, hace meses que estoy dentro y ellos están fuera. No sólo es el hecho de que estén libres, habría mucho que decir a este respecto; sencillamente, es que ellos están fuera, que para ellos hay caminos, setos a lo largo de las carreteras, frutas en los árboles frutales, uvas en las viñas. Están fuera, sencillamente, mientras que yo estoy dentro. No se trata de no ser libre de ir a donde quiero, nunca se es libre para ir donde se quiere. Nunca he sido tan libre como para ir a donde quería. He sido libre para ir donde tenía que ir, y era preciso que yo fuera en este tren, porque era también preciso que yo hiciera lo que me ha conducido a este tren. Era libre para ir en este tren, completamente libre, y aproveché mi libertad. Ya estoy en este tren. Estoy en él libremente, pues hubiera podido no estar. No se trata, así pues, de esto. Sencillamente es una sensación física: se está dentro. Existe un afuera y un adentro, y yo estoy dentro. Es una sensación de tristeza física que le invade a uno, nada más."&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Jorge Semprún&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Mi largo viaje empezó el día en qué cayó en mis manos el suyo. No hay casi nada que pueda decir después de esta página, de esta declaración perfecta de la libertad. Sólo que espero encontrarme algún día en algún tren, que recorra el valle del Mosela de otro mundo, a mi querido Semprún, para poder hablar de ese afuera y de ese adentro, y de la libertad que tuvimos para estar donde teníamos que estar. El mundo pierde hoy a un político, un luchador, un escritor y a un pensador. Yo pierdo a un padre, y soy más huérfana que ayer. Pero por recordarle, soy más firme, y más libre.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-7165199102341336325?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/7165199102341336325/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=7165199102341336325' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/7165199102341336325'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/7165199102341336325'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/06/mi-largo-viaje.html' title='Mi largo viaje'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/--p_UrKoIPG0/Te9-3wnA2_I/AAAAAAAAAIg/TGVpmS2EDDQ/s72-c/Jorge+Sempr%25C3%25BAn.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-818758699081734047</id><published>2011-06-04T10:44:00.000+02:00</published><updated>2011-06-04T10:44:26.532+02:00</updated><title type='text'>Ensolada</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-xDxRUIrpC9A/TenwRrna77I/AAAAAAAAAIc/rdH7R94oll0/s1600/Sol.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="306" src="http://1.bp.blogspot.com/-xDxRUIrpC9A/TenwRrna77I/AAAAAAAAAIc/rdH7R94oll0/s320/Sol.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Siempre tuvo la teoría de que la única forma de combatir el sueño era enamorarse. Porque sí, se lo decían las venas, el corazón, las manos, la cabeza. Porque enamorarse es, a todas luces, la única fuerza capaz de vencerlo todo. Y cuando dice todo, es todo, absolutamente todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron distintas las estrategias que emprendió para no cansarse, dormir más, caminar menos, pensar menos, hablar menos. Y en vez de recuperarse estaba más apagada, las horas se consumían entre las cuatro paredes de una habitación que ya no era de colores. Y sólo dormía, y casi no caminaba, ni pensaba, ni hablaba. Llegó a encontrar la comodidad entre todos los trastos viejos, donde era uno más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero dentro de toda esa calma, hubo siempre una llama, una voz. Ella misma, repitiéndose calmada que ése no podía ser el camino, que se estaba equivocando, que no era malo equivocarse, &amp;nbsp;que en algún momento algo llamaría a su puerta, y la liberaría de todas esas cenizas que acumulaban los días, las horas de sueño, los pensamientos vacíos, los pasos no andados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, manteniendo esa paz desquiciante, llegó a indignarse. A pasear lentamente por las calles y observar. Y tragar. Y madurar, todo ese silencio, todas esas prisas, todas esas miradas que parecen no ver nada. Todas las palabras que no hablan de nada, que miran escaparates que no llegarían a fin de mes. Los comercios cerrar, y abrir, y volver a cerrar. Las corbatas ondear, y las faldas largas. Todo el matiz de grises, cada vez más negro. Y se indignó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con las fuerzas que le quedaban, decidió dejar de esperar, y salió a buscarlo. Salió a la calle, y empezó a gritar. Y sin saber demasiado bien por qué, miles de voces se unieron a la suya. Porque ella no soy yo, ni son ustedes. Ella somos todos. Y todos gritamos. Que no. Y que sí. Pero que así no. Que no era el camino, como si todos se hubieran dado cuenta a la vez de lo equivocado de sus estrategias para no cansarse, para no rendirse. Y cansada volvió a casa, a sus paredes, a sus cenizas. Y pintó la habitación de colores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvió a salir al día siguiente, y al otro, y siguió gritando, dejándose la voz, los pensamientos, los pasos, la cama. La calma, toda la calma. Fuera ya de una jodida vez la calma. No se quedó afónica, ni dejo de caminar, ni le faltaron horas de sueños. Ella siguió, y se enamoró, porque ella no soy yo, ni tampoco ustedes. Somos todos. Dejó las cenizas, la cama, las paredes. El corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando hubo dejado todo, no paró. No paramos. Porque ella no soy yo, ni son ustedes. Ella somos todos, y corazones nos sobran. Y ya no estaba cansada. Y no volvió a cansarse, porque lo que había dentro de ella, era amor. El amor de verdad que estuvo esperando toda su vida. El amor que al final salió a buscar, el que se respira por las calles que ya no se olvidan. Las calles que se miran a los ojos y se encuentran, los pasos de más que llegan más lejos, más allá del Sol. Las voces que no callan los golpes, ni las cadenas. Los sueños que no se cumplen cuando duerme. Se lo decían las venas, el corazón, las manos, la cabeza. Se lo habían dicho siempre y allí estaba, en la plaza que había cruzado miles de veces. Allí, justo allí, donde había pensado proclamar sola tantas cosas, tantas veces. Y no estaba sola, estábamos todos. Porque ella ni soy yo, ni son ustedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se enamoró porque enamorarse es, a todas luces, la única fuerza capaz de vencerlo todo. Y cuando dice todo, es todo, absolutamente todo. Y porque ella no soy yo, ni son ustedes. Somos todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-818758699081734047?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/818758699081734047/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=818758699081734047' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/818758699081734047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/818758699081734047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/06/ensolada.html' title='Ensolada'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-xDxRUIrpC9A/TenwRrna77I/AAAAAAAAAIc/rdH7R94oll0/s72-c/Sol.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-1605796464227304707</id><published>2011-05-01T04:49:00.000+02:00</published><updated>2011-05-01T04:49:57.437+02:00</updated><title type='text'>Matar al Colacao</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-YdKW2WSYOak/TbzJ37vKvBI/AAAAAAAAAII/bnhKw68Audg/s1600/golpes.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="268" src="http://1.bp.blogspot.com/-YdKW2WSYOak/TbzJ37vKvBI/AAAAAAAAAII/bnhKw68Audg/s320/golpes.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Es maravilloso, empuñar el cuchillo de postre, y atacar la tapa plateada. Cuantas veces como el espacio lo permita, acribillar en el desayuno, el precinto. La sensación al enfrentarse a algo resistente, que cede y no resiste sus duros y decididos golpes. El impacto del sonido, hueco, suave y a la vez, ensordecedor, como un último suspiro. Y después, la dulzura de los polvos de chocolate. El festival, como el estornudo de una escoba, un pañuelo blanco y sí, se ha rendido. Después de diecimuchas puñaladas, los polvos parecen querer emular fuegos artificiales que celebren su victoria. Así sabe diferente, el desayuno, y el resto del día. Eso piensa, una mañana cualquiera Martín, al inaugurar el enésimo bote. Matar a alguien no debe de ser muy diferente. Matar a alguien no debe de ser muy diferente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-1605796464227304707?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/1605796464227304707/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=1605796464227304707' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/1605796464227304707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/1605796464227304707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/05/matar-al-colacao.html' title='Matar al Colacao'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-YdKW2WSYOak/TbzJ37vKvBI/AAAAAAAAAII/bnhKw68Audg/s72-c/golpes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-6677066204577438913</id><published>2011-04-25T17:30:00.000+02:00</published><updated>2011-04-25T17:30:47.143+02:00</updated><title type='text'>Centímetros</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-ZzOUzP7VreI/TbWTisp9pTI/AAAAAAAAAIE/pzTRr5DG1Ws/s1600/cent%25C3%25ADmetros.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-ZzOUzP7VreI/TbWTisp9pTI/AAAAAAAAAIE/pzTRr5DG1Ws/s320/cent%25C3%25ADmetros.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Son sólo unos centímetros, entre veinte y veinticinco. Los centímetros con los que mido la euforia, la ira, la rabia. El estrés de ser lo que dicen los medios, de formar parte de eso que se llaman fuerzas de seguridad del Estado. Yo soy la fuerza, soy la seguridad del Estado. Y si ese estúpido está ahí sentado, el motivo no vale, lo que vale es la fuerza, la del Estado. Yo soy parte de ese Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y quizá él también. Pero es joven. Es joven y todavía no lo entiende. Yo soy la seguridad, medida en centímetros. Entre veinte y veinticinco, los de la bandera, los de la porra. Serán los que separan sus rodillas del suelo, mi cuerpo del suyo, sus sueños de los míos. Mi arma, de su espalda. Sus muslos, el destino de mi golpe, de sus costillas, mi golpe real. Y ahí está, tendido en el suelo. En el suelo y sin hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me colapso. El chico que está tendido en el suelo ahora ya tiene nombres y apellidos. Se llama Daniel López Ortega. Ya no es uno más, uno más de los que corren, gritan, levantan los puños y piden algo. Vete tú a saber, futuro, igualdad, protección, cosas de jóvenes. Siempre piden algo que la democracia no les da, o algo que no les da del todo. Y lo que les damos nosotros. Un golpe, un moratón en el muslo, un recuerdo cada vez que se sienten. Con las fuerzas de seguridad del Estado nunca hay que meterse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se dan cuenta. Dentro de poco tiempo ya no serán jóvenes. Se cortarán el pelo y empezarán a ahogarse con corbatas y medias. Se convertirán en hombres y mujeres de provecho, y sentirán por nosotros el respeto que hoy tenemos que imponerles. Qué lejos quedó la juventud, mucho más allá de veinte o venticinco centímetros, los que me separan del cuerpo del chico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel López Ortega no se levanta. Mis compañeros persiguen a otros, les golpean o no, en los muslos, veinte o veinticinco centímetros por debajo de donde yo le he dado a Daniel López Ortega. Y me quedo clavada, de pie, en el suelo. No puedo moverme de este cuerpo que ya tiene nombres y apellidos. Lo dice su pasaporte. Se llama Daniel López Ortega. Y no se mueve, ni está consciente.&amp;nbsp;Si le hubiera dado más abajo, el chico hubiera seguido corriendo, se habría quejado a sus amigos, gritaría un poco, se sacaría una fotografía y como mucho, una denuncia. Una denuncia con la que podría limpiarse su joven culo. Contras las fuerzas de seguridad del Estado no hay nada que hacer, y ellos lo saben. Por qué lucharan entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esta vez no ha sido así. Daniel López Ortega no corre, no se queja, no grita. Y probablemente, no volverá a hacerlo. Son sólo veinte o veinticinco centímetros. Y yo ya no soy la fuerza, ni la seguridad, ya no soy parte del Estado, pero él sí, mierda. Él es la columna, la que vertebra a esta sociedad, mierda, la encargada de que todo se mueva, de que esto siga adelante. Y es en su columna donde ya nada se mueve. Y en mí tampoco. Mierda. Yo ya no soy una fuerza de seguridad del Estado. Y también tengo nombre. Una hija de puta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es lo que soy, la hija de puta que acabó con los sueños de un chico, de Daniel López Ortega. La hija de puta que se pasó veinte o veinticinco centímetros, y convirtió a las fuerzas de seguridad del Estado en ninguna fuerza, en ninguna seguridad, en ningún Estado. La vida son veinte o veinticinco centímetros, los que mide una bandera, una columna, una porra, un juramento. El nombre de Daniel López Ortega. Quizá debería volver a ser joven. Joven de espíritu, veinte o veinticinco años, para sentir los que sienten los amigos de Daniel López Ortega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veinte o veinticinco centímetros, los que mide el diámetro de las ruedas que ahora mueven su vida. Y su silla.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-6677066204577438913?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/6677066204577438913/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=6677066204577438913' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6677066204577438913'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6677066204577438913'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/04/centimetros.html' title='Centímetros'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-ZzOUzP7VreI/TbWTisp9pTI/AAAAAAAAAIE/pzTRr5DG1Ws/s72-c/cent%25C3%25ADmetros.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-3698687161447550208</id><published>2011-04-24T21:39:00.006+02:00</published><updated>2011-04-24T22:02:34.493+02:00</updated><title type='text'>Cursilerías I</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-YzBFhvDdeAE/TbSBUk8mQ_I/AAAAAAAAAIA/RKSZJpRY5DQ/s1600/cursiler%25C3%25ADas.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/-YzBFhvDdeAE/TbSBUk8mQ_I/AAAAAAAAAIA/RKSZJpRY5DQ/s1600/cursiler%25C3%25ADas.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="mso-list: l0 level1 lfo1; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; -&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;¿Cuál es tu sueño?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="mso-list: l0 level1 lfo1; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; -&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Mira que eres cursi, Ignacio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="mso-list: l0 level1 lfo1; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; -&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Pero si es que llevamos un montón de tiempo juntos, y todavía no lo sé.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="mso-list: l0 level1 lfo1; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; -&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;¿Y cómo lo vas a saber si no lo sé yo tampoco?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="mso-list: l0 level1 lfo1; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; -&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Joder, Martina, algo sabrás. No sabrás el cómo, pero el qué… digo yo que más o menos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="mso-list: l0 level1 lfo1; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; -&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;No alcanzo a ver la imagen completa, pero sí, algo…algo veo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="mso-list: l0 level1 lfo1; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; -&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;¿Y qué es?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="mso-list: l0 level1 lfo1; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; -&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Hay un hombre, bastante guapo, sentado en el banco de la puerta –y Ignacio se sonríe-, es una librería. Tiene los marcos de madera vieja, y la fachada es de ladrillo, o blanca, no lo sé. En la entrada, al principio, hay un mostrador y el suelo también es de madera. Es bastante amplia, pero está llena de estanterías, con un montón de libros, y alguna mesa. Y periódicos. Detrás del mostrador empieza un laberinto de libros viejos, en todos los idiomas, y tres niños corretean por ahí. La mayor es morena, de piel, y de pelo, la mediana, o el mediano, no lo sé, pero el pequeño es rubio, debe tener un añito o dos. Y al final del laberinto, o por el medio, hay un piano, muy viejo también. Huele a libro, y a crema pastelera. Y después hay otro espacio, con mesas, como si fuera una cafetería y un escenario, todo mezclado. Unas escaleras llevan al piso de arriba, donde todo es aún más viejo, caótico, como sujeto por un equilibrio invisible y débil, a punto de romperse, de venirse todo abajo. Una máquina de escribir, al lado de la ventana por la que entra el Sol y se ven volando las partículas de polvo. Los libros de las estanterías están torcidos y el techo es bajo. Y hay también un corcho muy grande, lleno de folios escritos en distintas letras, supongo, de la gente que pasa por allí. Aunque puede que la cafetería esté también arriba. No lo sé, no veo la imagen completa todavía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="mso-list: l0 level1 lfo1; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp; -&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;Está muy bien, pero yo no quiero tener una librería.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px; line-height: 18px;"&gt;- &amp;nbsp; &amp;nbsp; Ya, por eso el hombre bastante guapo, sentado en el banco de la puerta, no eres tú, Ignacio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-3698687161447550208?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/3698687161447550208/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=3698687161447550208' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/3698687161447550208'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/3698687161447550208'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/04/cursilerias-i.html' title='Cursilerías I'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-YzBFhvDdeAE/TbSBUk8mQ_I/AAAAAAAAAIA/RKSZJpRY5DQ/s72-c/cursiler%25C3%25ADas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-8375332507710921829</id><published>2011-04-12T14:25:00.000+02:00</published><updated>2011-04-12T14:25:19.354+02:00</updated><title type='text'>Estrella Michelín</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-hgPBVCoRYDM/TaRElKAZwWI/AAAAAAAAAH0/X8xQbwg7D14/s1600/nouvelle+cuisine.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="165" src="http://1.bp.blogspot.com/-hgPBVCoRYDM/TaRElKAZwWI/AAAAAAAAAH0/X8xQbwg7D14/s320/nouvelle+cuisine.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;¿Qué llevan las láminas de begiaundi al viento?&lt;br /&gt;- Calamar, chipirón, palomitas de maíz y espuma de nuez de macadamia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ajá, ¿el Soufflé de tostada francesa?&lt;br /&gt;- Cubitos de pan con queso crema y espuma de almíbar espeso con azúcar impalpable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, bien, ¿y la Paz de Espíritu?&lt;br /&gt;- Manzanas pequeñas con pimienta de chapa y esencia de canela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y el pastel de chocolate?&lt;br /&gt;- El pastel de chocolate...pastel de chocolate.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-8375332507710921829?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/8375332507710921829/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=8375332507710921829' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/8375332507710921829'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/8375332507710921829'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/04/estrella-michelin.html' title='Estrella Michelín'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-hgPBVCoRYDM/TaRElKAZwWI/AAAAAAAAAH0/X8xQbwg7D14/s72-c/nouvelle+cuisine.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-8131702198073803365</id><published>2011-03-23T21:38:00.000+01:00</published><updated>2011-03-23T21:38:10.417+01:00</updated><title type='text'>Cables</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh4.googleusercontent.com/-h6rFoSMUPPs/TYjPswcIh6I/AAAAAAAAAHk/tmImwb4BnJE/s1600/Plaza-de-Mayo-23-09-55.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="https://lh4.googleusercontent.com/-h6rFoSMUPPs/TYjPswcIh6I/AAAAAAAAAHk/tmImwb4BnJE/s1600/Plaza-de-Mayo-23-09-55.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Vuelve a comprobar los cables. Le tiemblan sudorosas, las azules manos. Están en su sitio, como las anteriores setenta y dos veces. Quedan ya sólo, catorce minutos para la explosión. El estallido que tiene que hacer volar por los aires algo mucho más allá de lo físico. Mira por la ventana, cada unos de los pasos, de los planes, sigue su curso, como una perfecta obra de la naturaleza.&amp;nbsp;La misión es fácil. Llegar en silencio al piso&amp;nbsp;franco&amp;nbsp;y en silencio, sacar el artefacto de la bolsa de deporte. En silencio, conectar los cables. Comprobarlos, en silencio. Repasa mentalmente el plan con las manos&amp;nbsp;acariciando&amp;nbsp;el paquete de Popular. Y cuando aparezca el coche oficial, esperar a que abra la puerta, en silencio. Y apretar el botón. Con sus sudorosas manos, y los ojos desorbitados, y sobre todo, en silencio, apretar el botón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo es un botón. Agarra la caja de Popular y saca uno de los cigarrillos, busca en los bolsillos del vaquero el encendedor. Allí no está. Camina hasta la silla donde ha dejado la chaqueta y el bolso, pero antes vuelve a mirar los cables. Sí, están bien conectados, como las anteriores setenta y tres veces. Se lanza sobre el bolso como si fuera un perro antidroga. Y después de escarbar encuentra el encendedor. Se lleva, temblorosa y en silencio, el cigarro a los labios. Duda, un botón, una llama, un cigarrillo, una explosión. La paranoia roza límites psiquiátricos y se acerca a la puerta. De espaldas al artefacto aprieta el otro botón. Absorbe la primera dosis de nicotina, la última primera dosis antes de la explosión que tiene que cambiarlo todo. Quedan sólo nueve minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todo cambiará. Se escucharán al principio las sirenas de la policía, después las ambulancias y los bomberos. Al principio será un sonido lejano, y después estarán tan cerca como la explosión. La gente de la calle se tapará las orejas, algunos sólo con un dedo, intentando taponarse. Los niños se llevarán cada mano, algunos llorarán, correrán a la vez hacia sus casas, hacia sus padres. Se asustarán primero, y después recordarán su nombre. Sí, su nombre resonará por toda la Historia, para los malos será una asesina. Absorbe el cigarrillo Popular. Pero para los buenos, para los buenos será la salvadora, la libertadora, la Mesías. Y para eso quedan cuatro minutos. Los últimos cuatro minutos de una vida esclava.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apaga el cigarrillo, lo aplasta contra el suelo con sus botas, como hará con su miseria, la de su pueblo, dentro de tres minutos. Comprobará los cables, una vez por cada minuto que queda, y sí, estarán en su sitio como las anteriores setenta y siete veces, en silencio. Respira profundamente, no puede fallar. El futuro tiene que estallar para ser verdad, para ser futuro. La violencia es necesaria. Como las víctimas, los mártires, los héroes. Las heroínas. La Historia la escriben las minorías. Y ella, en minoría absoluta, ya está escribiéndola. Hay muchos más detrás, pero ella es el eslabón final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El coche oficial aparece por la esquina acordada. Las banderas del país ondean en los vértices del coche. Expira con fuerza, ha llegado el momento crucial. Se para frente al palacio, abren la puerta los guardaespaldas, miran a todas partes, y abren la puerta de atrás. Cierra los ojos, más fuerte todavía, y el dedo que lleva un minuto posado, aprieta el botón. Sólo un botón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo una persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De lejos, empiezan a sonar las sirenas de la policía. Se abalanza hacia la puerta, con la bolsa de deporte vacía. Baja las escaleras. En la calle, los niños corren hacia sus casas, tapándose con las manos las orejas. Corren hacia sus casas, hacia sus padres. Se asustan, mañana recordarán su nombre. Su foto estará en la portada de todos los periódicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya ha escrito la Historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonríe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya ha muerto el dictador.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-8131702198073803365?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/8131702198073803365/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=8131702198073803365' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/8131702198073803365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/8131702198073803365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/03/cables_23.html' title='Cables'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh4.googleusercontent.com/-h6rFoSMUPPs/TYjPswcIh6I/AAAAAAAAAHk/tmImwb4BnJE/s72-c/Plaza-de-Mayo-23-09-55.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-4431996465457164972</id><published>2011-03-22T16:38:00.000+01:00</published><updated>2011-03-22T16:38:57.835+01:00</updated><title type='text'>Lilly</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh6.googleusercontent.com/-WeItZSAgtOM/TYjCgJjN-lI/AAAAAAAAAHg/HGRD9EE-VI0/s1600/1257861330023_f.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="238" src="https://lh6.googleusercontent.com/-WeItZSAgtOM/TYjCgJjN-lI/AAAAAAAAAHg/HGRD9EE-VI0/s320/1257861330023_f.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Todavía recuerda el día en que conoció a Lilly. Era una mañana especialmente fría de febrero, como casi todos sus cumpleaños. Y allí estaba, con aquellos botones por ojos, cosida la separación de sus dedos y el pelo lleno de trenzas. Todavía dentro de su caja de plástico, con aquel olor a nuevo que deberían preocuparse por fabricar las empresas de ambientadores. Y cómo se acercó corriendo hasta ella y la liberó de los miles de embalajes que la atrapaban, después de minutos mirándola, intentando averiguar cuál era su nombre. Lilly.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo recuerda ahora, y la nostalgia le surca el rostro en forma de lágrima. Si la hubiera querido siempre como el primer día, quizá ahora sabría encontrarla. Le ha hablado tanto a Daniel de ella, que no puede imaginarse que ya no exista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No lo sé, hijo mío, hace tantos años que creciste, que no sé si la tiramos, o la dimos a la parroquia, o vete tú a saber. Ahora, si llego a saber este disgusto... a Daniel seguro que le puedes comprar cualquier otra, ahora son mucho más modernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucho más modernas. Como todo. Pero en la mente de todos siempre hay algo que se clava, que rezuma, óxido, melancolía, suero. Y a él se le clava Lilly. Y los ojos de Daniel cuando le diga que no habrá ojos de botón para él. Ha conseguido, con sus pocos segundos de vida acumulados, que aprenda a valorar todo lo que uno alguna vez quiso. Y cómo llorará Daniel. Cómo llora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Lilly ya no está? ¿Se ha ido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No está. Aunque todavía se refugia en alguna parcela de incredulidad, como cuando esperamos que suene el teléfono, o que el médico con cara de ponerse a llorar diga que el del quirófano aún vive. Y se pone a buscarla, como los que ponen carteles por algún desaparecido. Visita cada vez más la enorme casa de sus padres, y pasa horas en cada habitación, removiéndolo todo, cada mueble, cada minuto que pasó con Lilly.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía lo recuerda todo.&amp;nbsp;Al principio le intimidaba, con la mirada clavada en todo lo que hacía. Empezó a participar tímida en sus juegos. Destacaba entre todos los demás, y se convirtió en la compañera, la más divertida, la única. Después vinieron otros. Pero el nombre de Lilly seguía sonando como un cristal saltando entre las dos teclas más agudas del piano. La primera, la auténtica, la de siempre. Lilly.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel cada vez entiende menos.Pasa las horas en su habitación jugando con Sally, la muñeca que sus padres le regalaron hace unos meses. Le gustaría poder presentarle a Lilly, para que no se aburra cuando él está en el colegio, pero su padre no la encuentra. Debe ser maravillosa, aunque a él cada vez le guste más su muñeca nueva, pero si su padre lo dice, será por algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No la encuentra. Recuerda como se fue haciendo mayor, cómo escondía a Lilly debajo de los cojines cuando venía alguna chica a casa. Como poco a poco, fue ocupando el lugar que hay entre la cama y la pared, y su lugar lo ocupaban los discos de vinilo, los libros de la universidad, los pósters de Sex Pistols. Y Lilly desapareció, no volvió a acordarse de ella hasta hace poco, cuando le regalaron a Daniel la otra muñeca, Shelly, o Sally, o cómo carajo se llame.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entra en la habitación. Daniel está jugando con ella, se sienta en el suelo, apoyada la espalda en la pared, observando a su hijo desde lejos. Juegan igual. Coge a su muñeca por la cintura, habla con el resto de trastos de la habitación, y cuando ya se ha cansado de jugar la deja encima de la cama, como hacía él. Cuando le diga que su amiga viene a verle, la esconderá debajo de los cojines, como él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lilly se ha ido, ¿verdad?&lt;br /&gt;- Sí, Daniel, lo siento.&lt;br /&gt;- No pasa nada papá, Lilly estará jugando con otro. Seguro que es muy feliz, a mí no me hace falta, yo ya tengo a Sally. Sería muy injusto que yo tuviera dos muñecas y otro niño ninguna, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ríe, casi desencajado.&lt;br /&gt;Le enseñará las fotos que tiene de Lilly, para no olvidarla ya nunca.&lt;br /&gt;Y que el niño tenga sólo 9 años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;Como a pesar de que fue creciendo Lilly siguió ocupando el trono de su cama, de su tiempo libre, de sus regresos.&lt;br /&gt;Y se negó a admitirlo. Que los botones de Lilly se han ido descosiendo, como la separación de sus dedos, y las trenzas de su pelo. Que Lilly ya no es, ni huele a nuevo, ni tampoco él. Por eso poco a poco empezó a perderla de vista, se quedaba entre la cama y la pared y se le olvidaba liberarla del fondo de sábanas que ya no se parecen a los embalajes de la primera vez.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-4431996465457164972?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/4431996465457164972/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=4431996465457164972' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/4431996465457164972'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/4431996465457164972'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/03/lilly.html' title='Lilly'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh6.googleusercontent.com/-WeItZSAgtOM/TYjCgJjN-lI/AAAAAAAAAHg/HGRD9EE-VI0/s72-c/1257861330023_f.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-2479161968496409276</id><published>2011-03-18T20:48:00.000+01:00</published><updated>2011-03-18T20:48:55.707+01:00</updated><title type='text'>La felicidad está en mí</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TVCOeJTeNWI/AAAAAAAAAHQ/q8kNRaRiAXk/s1600/felicidad.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TVCOeJTeNWI/AAAAAAAAAHQ/q8kNRaRiAXk/s320/felicidad.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&lt;br /&gt;- Eres la chica más guapa que he visto desde hace tiempo.&lt;br /&gt;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&lt;br /&gt;- Es que además de lista, eres trabajadora.&lt;br /&gt;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&lt;br /&gt;- Desde que te conozco, no sé cómo vivía antes.&lt;br /&gt;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&lt;br /&gt;- Me encanta tu voz.&lt;br /&gt;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&lt;br /&gt;- Aunque gritas demasiado.&lt;br /&gt;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&lt;br /&gt;- Hoy no puedo quedar, pero mañana pasamos todo el día juntos.&lt;br /&gt;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&lt;br /&gt;- Te quiero.&lt;br /&gt;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&lt;br /&gt;- Cada día más.&lt;br /&gt;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&lt;br /&gt;- Vale, cine, pero la elijo yo, que tú tienes unos gustos...&lt;br /&gt;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&lt;br /&gt;- No, mañana tampoco puedo, hablamos esta semana.&lt;br /&gt;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&lt;br /&gt;- Es que tus amigos son gilipollas, siento decírtelo así.&lt;br /&gt;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&lt;br /&gt;- No sé qué me pasa, esto ya no es como antes.&lt;br /&gt;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&lt;br /&gt;- Ya no es lo mismo.&lt;br /&gt;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&lt;br /&gt;- Te quise mucho, y te quiero todavía.&lt;br /&gt;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&lt;br /&gt;- Pero se acabó.&lt;br /&gt;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&amp;nbsp;La felicidad está en mí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-2479161968496409276?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/2479161968496409276/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=2479161968496409276' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2479161968496409276'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2479161968496409276'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/03/la-felicidad-esta-en-mi.html' title='La felicidad está en mí'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TVCOeJTeNWI/AAAAAAAAAHQ/q8kNRaRiAXk/s72-c/felicidad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-653559136676593168</id><published>2011-03-08T17:03:00.000+01:00</published><updated>2011-03-08T17:03:40.499+01:00</updated><title type='text'>Tiki</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh5.googleusercontent.com/-9bXC0JIErY4/TXZTNQW13zI/AAAAAAAAAHc/c0gkOa0MZrQ/s1600/tiki1.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="223" src="https://lh5.googleusercontent.com/-9bXC0JIErY4/TXZTNQW13zI/AAAAAAAAAHc/c0gkOa0MZrQ/s320/tiki1.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;"Lejos, al otro lado de los mares,&lt;br /&gt;hay una isla donde el crepúsculo&lt;br /&gt;es un bosquecillo de palmeras cimbreantes&lt;br /&gt;dibujado por el Sol.&lt;br /&gt;Y a lo largo de la ribera y los arrecifes,&lt;br /&gt;azules las olas relucen en el rompiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí iré cuando haya terminado con todo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;R.L.Stevenson&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-653559136676593168?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/653559136676593168/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=653559136676593168' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/653559136676593168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/653559136676593168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/03/tiki.html' title='Tiki'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh5.googleusercontent.com/-9bXC0JIErY4/TXZTNQW13zI/AAAAAAAAAHc/c0gkOa0MZrQ/s72-c/tiki1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-936478162850599774</id><published>2011-03-06T18:04:00.000+01:00</published><updated>2011-03-06T18:04:41.602+01:00</updated><title type='text'>Terapia de grupo</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh5.googleusercontent.com/-d8v1w24zI2s/TXO-VsA_9OI/AAAAAAAAAHY/ThRKKdcSTys/s1600/forges_20060918.gif" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="222" src="https://lh5.googleusercontent.com/-d8v1w24zI2s/TXO-VsA_9OI/AAAAAAAAAHY/ThRKKdcSTys/s320/forges_20060918.gif" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;- Fijen en sus mentes una cara. Tiene que ser una cara amable, con rasgos simpáticos, dulces. Alguien a quien desearían abrazar y transmitirle, todo el amor de su vida, todo el amor de que son capaces, el que está concentrado en cada partícula, cada átomo, de cada músculo, de cada parte de su cuerpo. Esa cara, tiene que ser la de una persona que tiene hambre, hambre crónico. O tiene que ser la de alguien que tiene sed, sed desde que se levanta hasta que se acuesta.&lt;br /&gt;- ¿Un niño de África, de Chad o Zaire?- pregunta un señor con corbata, con los ojos del color azul grisáceo que se les pone a las buenas personas cuando se hacen mayores.&lt;br /&gt;- Sí, por ejemplo -contesta la terapeuta- aunque puede ser también la cara de alguien inocente entre rejas, piensen en el premio Nobel de la paz chino, o la premio Nobel de la paz de Myanmar, piensen en alguien a quien la sociedad ha tratado muy injustamente. Piensen en una persona homosexual en Corea del Norte, en una dama de blanco cubana, en un mexicano atrapado en la frontera con EEUU.&lt;br /&gt;- ¿Valdría ese cura, cómo se llama, el de México, el que ayuda a los inmigrantes?- pregunta una mujer con el pelo a mechas, como si fuera una cebra, entre el rubio y el moreno, como si no hubiera sido capaz de decidirse y se moviera entre los dos grandes tonos.&lt;br /&gt;- El padre Antonio Solalinde, sí, ése también vale -asiente la terapeuta- aunque tampoco hace falta que se vayan tan lejos, piensen en una ejecutiva que cobra menos por ser mujer, o en la cabeza de familia a la que no le cuadran las cuentas porque todos sus miembros están en paro. Lo importante es que piensen en alguien con unas necesidades básicas muy fuertes que no puede cubrir. O en alguien a quien la privación de derechos le impide crecer como persona.&lt;br /&gt;- ¿Equiparamos privación de derechos y libertades con la falta de comida, de agua potable...? -pregunta la chica joven, bastante delgada, tan delgada que no es tan guapa como podría.&lt;br /&gt;- Se trata de imaginar a alguien a quien le falta algo que ustedes consideren básico, algo sin lo que no podrían vivir, algo cuya inexistencia les matara por dentro. Y lo más importante es que esa persona que existe en su imaginación, ha de ser alguien con una bonita sonrisa, una sonrisa que luzca siempre en su rostro, alguien a quien parezca que la falta de ese algo tan imprescindible no le afecte como para convertirle en alguien triste.&lt;br /&gt;- ¿Y después? tengo en mi mente a un chico negro, de unos diez años, con la barriga hinchada, el pelo muy corto, y una sonrisa que podría llegar hasta aquí -vuelve a hablar la corbata.&lt;br /&gt;- Yo veo a una ejecutiva que acaba de enterarse de que cobra dos mil euros menos que su homólogo varón, es madre soltera de una niña y dos mellizos, su homólogo no tiene hijos, y vive en una casa a las afueras de la ciudad, tarda una hora en llegar al trabajo, y más al volver a casa -la de las mechas.&lt;br /&gt;- ¿Y tú, a quién ves? -la terapeuta señala a la chica delgada, tan delgada.&lt;br /&gt;- Yo me veo a mí, pero nacida en la franja de Gaza, llevo un pañuelo en la cabeza y estoy intentando estudiar al otro lado de la frontera, pero la mayoría de los días los militares israelíes no me dejan pasar por algún extraño motivo relacionado siempre con la seguridad nacional. En mi casa sufro aleatorios cortes de luz y de agua, y muchas veces, cuando quiero estudiar, tengo que dejarlo para ayudar a mi madre a hacer la comida, o a limpiar la casa.&lt;br /&gt;- Muy bien, muy bien, gran trabajo -la corbata y la de las mechas sonríen satisfechos- ahora es cuando viene la parte más difícil, la que supone un gran trabajo personal. Vamos a ver, ustedes están aquí porque no consiguen llegar a la meta de la felicidad, o llegan a ella pero son incapaces de instalarse en su campamento. El primer paso de esta terapia es tener siempre presentes a esos personajes que ustedes han creado, hacer que les acompañen, y pensar en ellos. Sobre todo cuando no sean felices, cuando más desgraciados se sientan, piensen en ese niño que no tiene qué comer, en la mujer que en el atasco recuerda que cobra menos porque es mujer, en la chica que no puede estudiar porque le han robado el estado que era suyo y de su pueblo. Piensen en ellos, concéntrense. Respiren, verán sus nervios relajarse. Se ensancharán sus pulmones y recordarán que ustedes viven en el primer mundo de todos, que sería injusto ser infeliz, que han de ser felices por ellos, que no hay mal que cien años dure, que en nuestro estado del bienestar todo está de nuestra parte para ser felices, que sólo tienen que...&lt;br /&gt;- ¡Basta, basta, basta! ¡No es verdad, no lo es! -la chica delgada, tan delgada, se levanta tirando la silla al suelo. -¿cómo voy a ser feliz yo, si mi chica no puede, no puede! que os den, a vosotros y a vuestras caras de satisfacción, cómo voy a ser feliz por ella, cómo voy a aprovecharme de las desgracias ajenas...&lt;br /&gt;- Pero son personajes imaginarios, no hay que llevarlo todo tan a flor de piel, tan hasta los extremos, tranquila.&lt;br /&gt;- ¿Cómo que no son personajes reales, cómo que no? Verlo a través de una pantalla de televisión no los convierte en mentira. Puto primer mundo, eso es, de eso se trata, ¿cómo voy a ser feliz en un mundo que condena al segundo, al tercero, al cuarto? ¿Cómo? Es hipócrita, y es insano, adormilarse, las cosas tienes que estar siempre, siempre, siempre a flor de piel. ¿O tú, con tu corbata colgando del cuello como si fuera el collar de un perro crees que mereces ser feliz por pensar en un niño que no tiene qué comer? Lo siento pero no, no les creo, sigan pensando que así son mejores personas, yo me marcho.&lt;br /&gt;- Pero aún no hemos acabado, ¿dónde vas a ir?&lt;br /&gt;- No me han entendido, yo sí he acabado. ¿Y adónde voy? a Gaza, o a donde sea, pero lejos de esto que llamáis primer mundo. Me asquea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sonríe más la chica a la que Gaza vio nacer, ni la chica delgada, tan delgada, que toma el avión con destino Tel Aviv. Sonreirán cuando la catarsis invada a todo ese primer mundo, que no sirve para nada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-936478162850599774?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/936478162850599774/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=936478162850599774' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/936478162850599774'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/936478162850599774'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/03/terapia-de-grupo.html' title='Terapia de grupo'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh5.googleusercontent.com/-d8v1w24zI2s/TXO-VsA_9OI/AAAAAAAAAHY/ThRKKdcSTys/s72-c/forges_20060918.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-1199746851217029180</id><published>2011-03-02T22:18:00.000+01:00</published><updated>2011-03-02T22:18:14.361+01:00</updated><title type='text'>Big Ben</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh5.googleusercontent.com/-DXtk9oVqXPI/TW6z_yOzebI/AAAAAAAAAHU/VTguquG3IPQ/s1600/1236641485547_f.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://lh5.googleusercontent.com/-DXtk9oVqXPI/TW6z_yOzebI/AAAAAAAAAHU/VTguquG3IPQ/s320/1236641485547_f.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Pensarás que ya era hora. Y con razón. Hace tiempo que no hablamos y no hay excusas. No sé cómo abordar esta conversación, este abandono. Cualquier frase es la peor para empezar, pésima para seguir. Y quizá ésa es la razón por la que he tardado tanto en llegar hasta aquí. Supongo que lo imaginas, que hace tiempo que dejamos de ser uno. Tierra Madre, me parezco a cualquier tío aspirante a hombre de mi generación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no sé si quieres que me explique, si sería lo mejor, o parecería que como siempre me miro al ombligo y pierdo la perspectiva sobre mí misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O quizá debiera hablar de cuánto te he querido, y lo que te seguiré queriendo, y parecería así también un perro más del hortelano, con la puerta entreabierta para que no cojas frío, pero que tampoco olvides mis vientos. Mis idas y venidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a lo mejor debería hablarte de lo que quiero, lo que quiero para mí. Y sería para matarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O de lo que a partir de ahora deberías hacer tú, encima, encima. Como si no hubieras rodado, mi amor elegante, por muchos más campos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No quiero ni ser egoísta, ni egocéntrica, ni ególatra, ni compasiva, ni hija de puta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo cierto es que esto hace ya tiempo, como sabes y yo sé, que terminó. Y no quiero soltar el cable, como tú, ni dar un portazo, pero ya somos mayores, sobre todo tú. Sabrás que he conocido a otros más al sur, que el Pantheon ha sido un amor a primera vista, intenso, quinceañero, eterno. Que antes y después ha habido muchos, algunos que ya ni recuerdo, amores de una noche, de unas horas, de un click de fotografía. Y hace ya tiempo que este continente en el que nos hayamos no tiene sentido más allá de la necesidad de un lazo, un lazo a donde nacimos. Que tanta posmodernidad, tanta burocracia, tanto bienestar innecesario, con el tiempo, ha ido haciendo mella. Que los dos sabíamos que algún día yo saldría del meridiano y me enamoraría de otras culturas. Pero nunca pareció que fuera a ser tan rápido. Y en el fondo ha ido todo muy despacio, porque este continente es así, lento, como si le pesaran todos sus años, todos sus miedos. Todos los monumentos con los que me he enrededado y he hablado. Mucho. Diría que demasiado. Pero esta tierra tan lenta, tan tranquila, tan hipócrita, tan cínica, tan monotemática, dinero, trabajo, clases, dinero, trabajo, clases. Productividad, crisis, hipermercado, campo de golf, transporte público, autovía, conferencia, plan de ajuste, divisas, fondos monetarios... me angustia. Y ya no puedo verte con claridad. Levantar la cabeza y mirarte, a las agujas, al reloj que un día elegí como el mejor para perder el tiempo. Mi tiempo. Y ganar. Y verte, y adivinarte, y que no haga falta hablar, a pesar de lo mucho que hablamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pierdo. Toda la claridad, toda la inocencia, toda la energía que empujaban tus campanadas, la fría brisa del Támesis, tu figura espigada, tus detalles, tu elegante altura, posición segura, desafiante. Ya no la veo, se enturbia. Y la culpa es de este continente, de esta generación a la que la vida no ha maltratado como para desear el sufrimiento, de tantos derechos, tantas libertades para al final tanto dinero, que hemos perdido la perspectiva de la vida, que disfrutamos sólo de nuestros ratos libres, y no del resto de nuestras vidas. Que uy! nos unimos al movimiento carpe diem un ratito; no, no hay que disfrutar cada segundo como si fuera el último, pero hay que vivir, hay que vivir y no tener tanta prisa por ahogarnos en esta tierra tan lenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me avergüenzo de lo que hablo. Perdóname tú y no perdonemos a nuestro continente, debí darme cuenta antes y quizá, no haberme enamorado. Pero creo que si volviera a nacer en esta tierra, seguirías siendo tú. Y seguiré visitándote, porque no puedes abandonar Londres, y seguiré hablándote, y me verás crecer. Y te querré siempre y tú a mí también. Pero seremos más libres, ámate aún más y ama a otros. Vive y sigue riéndote, con esa sonrisa interior tan elegante, la ironía de la que sólo puedes tú. Y nadie con tanto estilo. Nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin que sirva para entreabrir, o entrecerrar puertas,&lt;br /&gt;Tú siempre serás, y habrás sido el primero.&lt;br /&gt;La última vez que lo digo. La última vez que lo he dicho.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-1199746851217029180?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/1199746851217029180/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=1199746851217029180' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/1199746851217029180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/1199746851217029180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/03/big-ben.html' title='Big Ben'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh5.googleusercontent.com/-DXtk9oVqXPI/TW6z_yOzebI/AAAAAAAAAHU/VTguquG3IPQ/s72-c/1236641485547_f.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-5693750655038371458</id><published>2011-02-07T16:59:00.001+01:00</published><updated>2011-02-07T17:02:28.469+01:00</updated><title type='text'>¡Saltá!</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TVAXaaTjm0I/AAAAAAAAAHM/qXmNF_pLbV0/s1600/valla.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TVAXaaTjm0I/AAAAAAAAAHM/qXmNF_pLbV0/s320/valla.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;- ¡Saltá la valla!&lt;br /&gt;- ¡Que no, que me van a pillar!&lt;br /&gt;- Samir, saltá, saltá ahora, que no, que te venís conmigo.&lt;br /&gt;- Y qué contigo.&lt;br /&gt;- Conmigo no te dicen nada, saltá Samir.&lt;br /&gt;- Pero por qué.&lt;br /&gt;- Vos sos idiota, porque yo soy blanca, ¿os es que no lo ves?&lt;br /&gt;- Tú blanca. Yo idiota. Lo veo, la valla me hace verlo.&lt;br /&gt;- Tengo el rescate preparado para vos, saltá, no tenemos mucho tiempo, aquí, a este lado está la vida Samir, saltá.&lt;br /&gt;- ¿Y qué cambia si yo salto?&lt;br /&gt;- Cambia todo, saltá, no es tan difícil, la vida no tiene que ser tan difícil si no querés, sólo tenés que saltar.&lt;br /&gt;- No cambia nada, más de un millón de personas seguirán aquí, en el lado de los idiotas, y todos no pueden saltar.&lt;br /&gt;- Samir... saltá.&lt;br /&gt;- No soy yo quien tiene que saltar, es la valla. El lado de los idiotas es el tuyo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-5693750655038371458?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/5693750655038371458/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=5693750655038371458' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/5693750655038371458'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/5693750655038371458'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/02/salta.html' title='¡Saltá!'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TVAXaaTjm0I/AAAAAAAAAHM/qXmNF_pLbV0/s72-c/valla.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-3353009407897053805</id><published>2011-02-07T02:03:00.000+01:00</published><updated>2011-02-07T02:03:32.389+01:00</updated><title type='text'>La fila</title><content type='html'>Mar, la de la oficina, ya lo conoce. Roberto lleva yendo todos los días desde que se licenció, hace casi ya tres meses. A las nueve menos diez se coloca en la fila, con su abrigo gris marengo, que no marrón, que no triste, elegante. Y como todas las mañanas, Roberto paciente espera su turno, espera sentarse delante de Mar como todas las mañanas y preguntarle:&lt;br /&gt;- ¿Alguna oferta de lo mío?&lt;br /&gt;- No, pero si abres las posibilidades... tengo aquí una oferta de...&lt;br /&gt;Y Roberto mira fijamente la mano de Mar manejando el ratón. Mueve la cabeza de lado a lado, son seis años los que estuvo estudiando. Y con más fuerza su nariz retrata de este a oeste la puerta de la oficina, el tablón donde Mar ha ido colgando las fotos que deberían resumir su vida. Se abrocha su abrigo, gris marengo, y como si su nariz quisiera tocar y arrastrarse por el suelo, cabizbajo vuelve a cruzar la puerta que le devuelve a la calle, vacía, siempre antes de las diez. Cuando los que no trabajan no tienen nadie que hacer. Cuando todavía quedan muchas horas por delante pero no para volver a dormir.&lt;br /&gt;Y Roberto vuelve cada día a la fila gris marengo, a las fotos de Mar, al movimiento que cada día, desde hace tres meses a esta parte, se ha ido acercando al punto neutral, sin dejar de negarse.&lt;br /&gt;- ¿Alguna oferta de lo mío?&lt;br /&gt;- No, Roberto, no hay nada, pero de otras cosas...&lt;br /&gt;Suspira todos los aires del otoño que ha ido convirtiéndose en invierno. Intenta elevar la nariz, sólo se rinden los cobardes. Y vuelve a negar, ya no desde la puerta, ya no hasta el corcho del que Mar ha ido quitando algunas de las fotos más felices. Los abrigos, gris marengo, van sucediéndose, y antes de las diez Roberto vuelve fuera, a la calle por la que pasean los que no trabajan. Seis años estudiando.&lt;br /&gt;Volverá al día siguiente. Y en el tablón de Mar no quedará ninguna foto cuando vuelva a negarse.&lt;br /&gt;- ¿Alguna oferta de lo mío?&lt;br /&gt;- No, Roberto, pero si quisieras...&lt;br /&gt;No hay fotos, ni de las playas de Cuba, ni de sus sobrinos, ni ésa en la que salía tan fea en una montaña rusa bocabajo pero era tan divertida. Cuando Roberto niega, ve de reojo el corcho vacío. Seis años. Y tres meses. Demasiado tiempo para los valientes.&lt;br /&gt;Y roberto vuelve a abrocharse el abrigo, gris marengo, que no marrón, pero triste. Y a las nueve menos diez espera paciente en la fila, para volver a sentarse enfrente de Mar.&lt;br /&gt;- ¿Alguna oferta?&lt;br /&gt;- No, Roberto, sigue sin haber nada.&lt;br /&gt;- Dije oferta, no de lo mío.&lt;br /&gt;El abrigo gris marengo espera en el armario, otros tiempos que vuelvan a ser elegantes. En su lugar, un uniforme, naranja y verde. Pero al menos, en su corcho, cuando visita la oficina, hay un montón de fotos de Mar, que deberían resumir su vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-3353009407897053805?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/3353009407897053805/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=3353009407897053805' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/3353009407897053805'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/3353009407897053805'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2011/02/la-fila.html' title='La fila'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-2543222477806464514</id><published>2010-12-24T20:22:00.000+01:00</published><updated>2010-12-24T20:22:34.156+01:00</updated><title type='text'>Baja</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TRTwlBru60I/AAAAAAAAAG0/BBBiSe8__Rs/s1600/violacion.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TRTwlBru60I/AAAAAAAAAG0/BBBiSe8__Rs/s320/violacion.jpg" width="213" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 36.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;"&gt;-&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Baja.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 36.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;"&gt;-&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;¿Qué cariño?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 36.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;"&gt;-&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Que bajes, digo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Y María baja. Y se la chupa. Felación. Sexo oral. Y humillación. Porque Pablo le aprieta la cabeza contra él y a María no le gusta. Se lo ha dicho un montón de veces, que no, pero a Pablo le da igual. En el fondo, es que María lo hace tan bien que a Pablo se le olvida todo en la séptima gloria.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Y poco importa lo que haga María. Intenta a veces apartarle las manos, pero Pablo aparta una de ellas por un momento para darle una palmadita suave, en la mejilla o donde pille, y vuelve a agarrarle de la cabeza, le tira de los pelos. Y a María no le gusta, porque ella querría imponer su ritmo y sus besos. Pero se reduce a una marioneta húmeda, a un agujero de saliva en el que Pablo entra y sale a placer. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Lo cierto es que a María hace tiempo que Pablo ya no le pone nada. Y él desde luego que no baja a ninguna parte, a no ser que esté de muy buen humor. En esas cosas piensa María mientras es penetrada como quien se deja hacer por puro desconocimiento y confianza en la consulta de un dentista. Él le hace otro tipo de favores, le acompaña al trabajo y va a recogerla, le ayuda en la compra, no la deja sola ni a sol ni a sombra.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;A Pablo el tema se le está yendo de las manos hoy. Igual ha tenido un mal día en el trabajo o está demasiado contento porque empiezan las vacaciones. No le gustaría que se volviera a correr en su boca, él ya sabe que no le gusta, que le da mucho asco y que la última vez casi vomita. Pero es que casi se está atragantando, y por más que intenta alejarse un poco, Pablo no le suelta la cabeza. Y María sigue asintiendo, al ritmo que Pablo imponga, unas veces más deprisa y otra más despacio. En esas María tiene tiempo de darle algún beso antes de que vuelva a embestirle. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Se ahoga. Acaba de darle la primera arcada de unas cuantas. Pablo está tan encantado que ni siquiera le escucha la segunda, y la tercera. Debe estar a punto de correrse, menos mal, ahora se apartará bruscamente y eyaculará encima de las sábanas. María se retirará a lavarse los dientes y cuando él vaya a tirarse en el sofá para ver la televisión, lavará las sábanas y lo que haya manchado. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Pero de repente María nota al final de la garganta el semen espeso y caliente de Pablo. Amargo, como todo el tiempo que transcurre desde que empezaron a vivir juntos hasta esta parte. Y otra arcada. Tiene un montón de ganas de vomitar, quiere salir corriendo para llegar al baño y poder desahogarse en el váter. Pero Pablo sigue agarrándole la cabeza.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Vomita. Todos estos años. Los vomita. Encima de Pablo y dentro de él. En las sábanas. María vomita hasta la primera cita. Y sin decir nada se levanta, y va hasta el baño para lavarse los dientes y secarse las lágrimas por el esfuerzo. Pablo tampoco dice nada, se limpia con las sábanas sus partes, hoy menos nobles, y va a tirarse en el sofá. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;María vuelve a la habitación, observa la cama y le da la espalda para abrir el armario. Se viste despacio, mientras oye de fondo el ruido de la televisión. Todo lo imprescindible va entrando en el bolso que se cuelga del hombro. Y con paso firme y labios fruncidos llega hasta el salón. Pablo ni la mira, debería meterse en la cocina para preparar la comida. Pero María se acerca solemne hasta él, y le arranca de las manos el mando de la televisión. Lo deja caer al suelo para llamar su atención, y cuando Pablo por fin le mira a los ojos, dispara:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin-left: 36.0pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 36.0pt; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;"&gt;-&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;Y ahora todo este desastre, lo limpias tú.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Antes de que Pablo pueda reaccionar María ya está lejos, muy lejos, del portazo que resuena en todos estos años.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-2543222477806464514?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/2543222477806464514/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=2543222477806464514' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2543222477806464514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2543222477806464514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/12/baja.html' title='Baja'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TRTwlBru60I/AAAAAAAAAG0/BBBiSe8__Rs/s72-c/violacion.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-27618934213319019</id><published>2010-12-21T16:32:00.000+01:00</published><updated>2010-12-21T16:32:41.673+01:00</updated><title type='text'>Lluvia no llora</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TRDH-NuEk0I/AAAAAAAAAGs/2HbZBLk2l-s/s1600/2645056095_bf302689df.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TRDH-NuEk0I/AAAAAAAAAGs/2HbZBLk2l-s/s320/2645056095_bf302689df.jpg" width="214" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;"Lo cierto, lo único cierto, es que te estás volviendo una miedica. Cobarde. Idiota. Periodista. Todo el día con la libreta y los enlaces de arriba a abajo. Copiando la vida de los demás y buscando alicientes por todas partes. Ya sé que sí, que a ti eso te parece muy importante y no necesitas a nadie para ser feliz. Correcto. Y me&amp;nbsp;enorgullezco, coño, claro que sí, leyendo cables de Wikileaks y documentos muy acertados contra la Ley Sinde. Todo lo que sabes, y todo lo que no sabes. Y más, lo que sabes que te queda por saber. Pepito grillo hace cri, cri. Pero es que esta vez tienes toda, toda, toda la razón, periodista. Y lo malo es que sería preferible no tenerla. Piensa mal y acertarás, por muy poco que nos guste el maldito pronóstico. Lo siento, lo siento un montón. Aunque sepa que vas a luchar como un humorista contra la leucemia por darle la vuelta y mantener lo que crees, que todos somos buenos, y además lo somos porque queremos, y llegarás donde tú quieras llegar. Me da miedo que, y que, y además que, y si por si fuera poco me da miedo que, porque ya sabes que yo, y entonces me da miedo, y aún más miedo me da que, porque claro, dadas las circunstancias no es para menos. Miedo, miedo, miedo. Y aún me da más miedo tener miedo. Aunque salvo en los directos, que se me come y me retiene en estalagmita, te lanzas contra todos los muros. Eso porque la palabra kamikaze suena bien, demasiado bien, y te sienta bien. Y eso sí es muy cierto, no te vas a quedar en el rincón ni aunque te jurarán por que existe Dios que no ibas a hacer otra cosa que sufrir. Pero experimentas, y te ha tocado un poco de todo. Conozco el sonido de la felicidad que da saltos de puntillas, agudo, breve y constante. Y el sabor de las tristezas, ácido, instalado entre los parpadeantes ojos, los temblorosos labios, la fatídica garganta. Multiplicas miedo cuando recuerdas los vuelos altos y las ostias, porque vaya ostias. Y entras en el estado de nervios que no te deja dormir en los trenes de cercanías. Y corres para dejarte la garganta por el camino y que no te duela más. Pero qué viva estás. Tú no vives para el amor, o sí, pero para todos los amores, y se te nota, que amas todo lo que tocas y todo lo que lees, y todo lo que escuchas. Porque amas lo que tocas tú, lo que escribes tú, lo que narras -y a veces, lo que cantas-. Me encanta ese miedo a que, y ese otro miedo a que, porque da miedo que, y sobre todo después de que. Porque me encanta todo lo que saborees en la vida. Y estás tan tranquila, aceptando las veinticuatro horas de tristeza que te concedes mientras relativizas. Con el equilibrio que has resultado de todas tus circunstancias, tus creencias, tus miedos. Antes de pasar a la acción y tomar la decisión, de si merece la pena, si ganas o pierdes. Todas tus fases. Y te gusta ganar, y no te gusta perder, pero pierdes y sabes que pierdes, y otro miedo que te convierte en ti. Y lo cierto, lo único cierto, es que lo que más amas es vivir, vivirte. Feliz, muy feliz, y triste, muy triste. Fuera de la escala de las personas grises. Llena de miedos, miedica, periodista. Pero menos mal que has leído, menos mal que Julio y la Maga te han dado la idea de querer matarte para sentirte viva. Cuánto te quiero, cuánto te quieres."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Lluvia cierra el diario después de doblar la esquina, la de abajo, la de "léelo cuando vuelvas a querer matarte".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-27618934213319019?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/27618934213319019/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=27618934213319019' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/27618934213319019'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/27618934213319019'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/12/lluvia-no-llora.html' title='Lluvia no llora'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TRDH-NuEk0I/AAAAAAAAAGs/2HbZBLk2l-s/s72-c/2645056095_bf302689df.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-4495240960128763618</id><published>2010-12-16T22:10:00.000+01:00</published><updated>2010-12-16T22:10:07.305+01:00</updated><title type='text'>Cartas al vientre</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TQp_A134WcI/AAAAAAAAAGo/2mHtmC6dhrQ/s1600/2844516201_2b173d0e70.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TQp_A134WcI/AAAAAAAAAGo/2mHtmC6dhrQ/s320/2844516201_2b173d0e70.jpg" width="298" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Hay que dejarse el corazón en todo. Las frases de su madre siempre aparecen en el peor momento, como conciencias que nunca pierden la esperanza, y Raquel se aprieta el vientre. Hay otras chicas en la sala, todas con &amp;nbsp;el mismo abismo circular delante de sus ventanas. Pero no hay horizonte, desde hace ya unos días Raquel ya no ve más allá del círculo que le va trepando por las entrañas. No hay latido, ni patadas. Pero Raquel se agarra el vientre por inercia, como quien se abraza a la almohada por las noches cuando piensa en la muerte. Los minutos se han parado en el reloj verde de la clínica, y no hay respiración a la que no acompañe otro hilo vertical, ácido y a la vez amargo, que invade toda la garganta. Y por su ventana van pasando otros minutos, como en los universos paralelos, mientras se echa de menos a sí misma, al carrito que ella no movía y todas las decisiones que no tomaba. Y tan profunda y tan lejos de la clínica, como que el lugar es estéril, hueco, anestésico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raquel ve a todas las madres. Y ve a todas las mujeres. A las americanas, brazo en bíceps y pañuelo en flor, en el centro de la cabeza. A las musulmanas detrás de kilómetros de tela negra, a las europeas, con el bolso lleno de agendas en las que escriben para no acordarse de nada. Y ve mujeres africanas, barrigas negras hinchadas. Y ve a las mujeres de su alrededor, solas como ella o acompañadas. Y primero ve madres, y después ve mujeres. Y se inclina sobre sí misma y se agarra el vientre. Las sillas de la clínica son frías, metálicas. Y donde no hay sillas hay plantas, de ésas que una nunca sabe si son de verdad o de mentira, de las que no hace falta regar porque no crecen, pero tampoco se mueren. Estériles y eternas, como todas las mujeres de la sala. Raquel espera su turno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha dejado el corazón en todo. Su madre no podría reprocharle nada más allá de lo que está a punto de hacer. Si pudiera besarse el vientre, lo haría. Como una firma, o como una despedida. Pero se agarra, como las raíces a la tierra aunque no queden minerales. Y Raquel ve mujeres empresarias, profesionales, emprendedoras, y ve madres, arrugadas, blancas como folios, ojeras como cardenales. Y se abraza como si pudiera convertirse en el mismo círculo de su abismo. Hay que dejarse el corazón en todo. Y viaja por última vez a los extremos y lo ve allí, abandonado en una mesa de quirófano, palpitando el final de todas las pasiones. Porque Raquel ve mujeres, y después ve madres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras espera su turno, Raquel ve a algunas mujeres serias, otras que gritan, y otras que lloran. Como las madres. Las madres que lloran secuestros, suicidios, muertes. Y ve casas con la ropa tendida y la mesa puesta. Y se agarra el vientre, como si fuera a dejarse en este todo, algo más que el corazón. Para recuperar el horizonte. Su madre tiene que aparecer siempre en el mejor momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en la esterilidad de la verde clínica la voz de un enfermero anuncia su nombre, como en un casting para televisión o en una llamada a filas de los ejércitos. Y Raquel sin soltarse el vientre en el que no hay latidos, ni patadas, se levanta de la silla, fría y metálica, como si toda su vida hubiera estado ensayando para ese movimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mandar la última carta al vientre es cuestión de minutos, segundos que podrían contar los que tienen paciencia y los que tienen que pensar en algo mucho más simple para aguantar el hecho de ser siempre uno mismo. El arrastre a los demás en el camino del único. Y en eso piensa Raquel porque ya no puede agarrarse el vientre. Sus manos han ido soltando, sin oposiciones y sin querer, el corazón que hay que dejarse en todo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-4495240960128763618?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/4495240960128763618/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=4495240960128763618' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/4495240960128763618'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/4495240960128763618'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/12/cartas-al-vientre.html' title='Cartas al vientre'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TQp_A134WcI/AAAAAAAAAGo/2mHtmC6dhrQ/s72-c/2844516201_2b173d0e70.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-6684737517900033741</id><published>2010-12-10T14:55:00.000+01:00</published><updated>2010-12-10T14:55:35.434+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TQIxQ3BxHYI/AAAAAAAAAGk/9taWm15i2PE/s1600/aeropuerto.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TQIxQ3BxHYI/AAAAAAAAAGk/9taWm15i2PE/s320/aeropuerto.jpg" width="213" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Nos despedimos en el aeropuerto. Siempre hemos sido muy de estaciones. Fueron intensas las horas, y no fueron nada. ¿Que si follamos? Sí, claro que follamos, como una extensión de las horas, del diálogo, de nuestra historia. Pero a mí no me preocuparía eso. Sabiéndonos bohemios, lo físico es lo de menos. O al menos sabiéndome bohemia a mí, no lo niegues, sabes de mí casi tanto como yo. La palabra es mucho más peligrosa que cualquier acto. Incluso la no escrita. Por eso hay mucho de mí que tú no sabes, y tampoco te voy a contar. Pero bastará saber que sí, que follamos, es lo que quieres saber tú. Aunque yo querría saber otras cosas, la saliva y la piel no me preocupan, tratándose de mí. Un acto mecánico, necesitado, un paso más que ni se cuestiona ni se afirma, uno más, no el paso fundamental ni el objetivo. No para mí, probablemente para él sí. Hasta aquí lo que tú quieres saber, siéntete traicionada, abandonada, y bucea en los océanos del desamor más decimonónico si es lo que te consuela. Pero como no es a mí eso lo que me preocuparía, y la que escribe soy yo –que eso no se te olvide- voy a darte más materia, de la de los sueños, o la real, en que pensar. Porque tengo calma, y la paciencia de quien sabe que ya sabe mucho y le queda todo por saber, y no tengo prisa, y en estos territorios me muevo con la ventaja de ser perra vieja en diferido. Y además la que escribe soy yo, y puedo hacer y deshacer, contarte y no, a mi antojo. Inventar, y decir la verdad, y sabiéndote tú nunca adivinarás cuándo es una cosa, cuándo la otra. Bendita imbécil. Aunque sabiéndome yo, consideraría el tiempo que te dedico. Allá voy. Con toda la tranquilidad y la energía de ser joven, chica, muy joven, he ganado todo lo que quería cuando quería. Les he ganado a todos. He hecho lo que he querido cuando he querido y siempre, de una manera o de otra, he ganado. Y cuando he perdido es porque realmente no me interesaba tanto ganar, hay muchas cosas en la vida como para querer ganarlas todas. Pero con él perdí. La peor de las derrotas. Les he ganado a todos menos a él. Contra él no pude. Gané todas las batallas, cuerpo a cuerpo y a distancia, pero la guerra la perdí. No sé qué ganarías tú, y me da muy igual. Porque lo que me importa a mí es que perdí la guerra. Y eso es lo que nos diferencia, que yo soy tan grande que me importa sólo lo que me pase a mí, y tú eres tan pequeña que tienes que mirar a los demás. Aunque yo no quiera creerlo y aún espere que me sorprendas. Pero eso da igual porque lo que quieres saber es si hubo sexo. Sí, sí hubo sexo, y fue pésimo. Porque es imposible que mis actos lleguen a la altura de mis palabras.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-6684737517900033741?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/6684737517900033741/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=6684737517900033741' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6684737517900033741'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6684737517900033741'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/12/nos-despedimos-en-el-aeropuerto.html' title=''/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TQIxQ3BxHYI/AAAAAAAAAGk/9taWm15i2PE/s72-c/aeropuerto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-5021770771412127396</id><published>2010-11-24T21:06:00.003+01:00</published><updated>2010-11-24T21:08:31.472+01:00</updated><title type='text'>La lista</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TO1waEX0VBI/AAAAAAAAAGc/rEDSwQMfhzw/s1600/la+lista.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="180" src="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TO1waEX0VBI/AAAAAAAAAGc/rEDSwQMfhzw/s320/la+lista.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&amp;nbsp;No tenía por qué protegerlo. Era uno más de la interminable lista. Pero ahí está, con más sangre que cuerpo. Se empapa, hace tiempo que no veía tanta sangre. Tiene la boca abierta, como si el alma se le acabara de escapar, huir, flotar, sobre la ciudad tan sucia que ya no recuerda su nombre. Saca del bolsillo un paquete de tabaco, y enciendo un cigarrillo. Aún le quedan restos de gomina en el pelo, la frontera entre la muerte y la vida es menos de un segundo, como si el tiempo pudiera volver a atrás y fuera a levantarse.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Catorce años. El muerto tiene sólo catorce años. Los cuerpos se excitan, se estremecen. Ha visto a algunos policías vomitar, aunque sea joven, no huele bien. No hace ni un sólo gesto, como si fuera ella la que está muerta. De pie sobre sus zapatos de punta, observa la escena como se observan las fotografías de muertos desconocidos. Para ser jefa, hay que ser fría, tener los nervios de acero. Hay algunos hombres llorando, uno en especial, debe de ser su padre, medio calvo, canoso, gordo. Pero entre tanta alma podrida que mira, no se le distingue. Puede quedarse mirándolo hasta que se lo lleven. Las cintas de la policía separan al muerto de los vivos. O al muerto de los muertos. Las luces de la tienda aún están encendidas, como si fuera un escaparate de Navidad con un Cristo crucificado en el centro. Los viandantes se paran, ahogan grititos, se llevan las manos a los ojos, los padres tapan las miradas de sus hijos. Nadie sabe que ella está allí.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Intenta recordar, estaba en la lista. De los que debiera haber protegido pero no lo hizo. En qué cama. Cuándo. Qué tiempo hacía ese día, cómo lo conoció. Pero han sido tantos que no se acuerda. No era importante, nunca habían llegado lejos, no habrían estado juntos más de una semana, a ésos es imposible protegerlos, son demasiados. Pero se ha jurado varias veces que no tocarían a ninguno de los suyos, de su lista. Qué juego tan sucio. Apaga el cigarrillo con la punta de sus botas. Se va escurriendo entre los espectadores horrorizados, que van circulando como en las capillas ardientes de los Papas en televisión; y como un mecanismo, un muerto a balazos, un pueblo que sufre, después se acojona, después se indigna y después respira, aliviado por estar al otro lado de la barrera. Camina despacio, resuenan los tacones en el silencio nocturno. Era de su lista, sino lo hubiera sabido. Camina. Las escoltas no abren la boca, siguen su paso y lo preceden. Se mete en el coche y mira a la chofer. Asiente con la cabeza, es la roden para arrancar. Recorre con el índice sus labios. Esto sin duda es una ofensa, y las ofensas sólo se contestan de una manera. El chico era joven, muy joven. Le duele el honor, quién de todas ha sido. Aunque por los balazos, marcas de la casa, y por el número de la lista, no alberga muchas dudas.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TO1wcvA5PcI/AAAAAAAAAGg/5mM4F2zJCv0/s1600/la+lista.png" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="193" src="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TO1wcvA5PcI/AAAAAAAAAGg/5mM4F2zJCv0/s320/la+lista.png" style="cursor: move;" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Baja del coche al llegar, en casa nadie se atreve a preguntarle. Se sienta en la mesa de la esquina. Queda mucha noche por delante. Se va a borrar los labios de tanto intento, se mira la punta de las botas. Ha pasado ya una hora, hay que decidir. No lo ha protegido, qué falta de seriedad, a un niño de catorce. Se sujeta la barbilla, no lo recuerda. Las escoltas no hacen ruido. Pero sabe que están al otro lado del tabique, esperando sus órdenes. Sólo una persona puede haber ordenado algo así, lo sabe. El índice recorre su cuello, sube hasta su nariz. Está anocheciendo y la lámpara de la mesa empieza a cobrar protagonismo. Ya ha pasado hora y media, tiene que decidir. Rápido. Pero ella no altera ni uno sólo de sus movimientos. Para ser jefa, hay que saber tomar decisiones difíciles. Ahora mismo podría presentarse en el otro lado de su frontera y hablar, acordar zonas y firmar un armisticio. Porque a los siguientes de la lista los irá conociendo. Dibuja círculos en su mejilla con el dedo corazón. Espiral, como todo el pensamiento.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Son decisiones difíciles. Y el reloj del salón da las diez. Dos horas. Los plazos se cumplen, las jefas tienen que saber responder. Abre el cajón y saca una lista. Sus dedos ya no recorren ninguna parte de su cuerpo. Chasquea los dedos. La jefa de las escoltas no tarde ni diez segundos en entrar al salón. Está nerviosa, cuando sabe lo que toca. Se acerca a su jefa, que no levanta los ojos de la lista. Para jugar a ser Dios hay que estar tranquila. Se pone detrás de ella y espera. Se humedece los labios, siente ya la sed de sangre, la venganza. Levemente convulsiona, como las hienas. La jefa señala un punto de la lista y levanta sus ojos hacia la jefa de las escoltas. Un muerto más en sus retinas, uno menos en la lista. La escolta sonríe con medio labio y se marcha. Silba a las otras chicas y desaparecen rápido, como si el siguiente en la lista tuviera alguna escapatoria. La jefa tacha el nombre de la lista, y vuelve a guardarla sin que se arrugue en el cajón. Saca del bolsillo el paquete de tabaco, y enciende un cigarrillo, que apagará con la punta de las mismas botas.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-5021770771412127396?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/5021770771412127396/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=5021770771412127396' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/5021770771412127396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/5021770771412127396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/11/la-lista.html' title='La lista'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TO1waEX0VBI/AAAAAAAAAGc/rEDSwQMfhzw/s72-c/la+lista.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-200434091525413809</id><published>2010-11-23T23:41:00.002+01:00</published><updated>2010-11-23T23:46:38.553+01:00</updated><title type='text'>Divina Manuela</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TOxEOZCgaII/AAAAAAAAAGY/S1v4v0RdKiw/s1600/divina+manuela.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="318" src="http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TOxEOZCgaII/AAAAAAAAAGY/S1v4v0RdKiw/s320/divina+manuela.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Lo cierto es que no importa. Al fin y al cabo, son sólo un puñado de letras. El recipiente que poco a poco, ha ido recogiendo mis lágrimas y les ha dado forma. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Eso piensa, divina Manuela, mientras vuelve a sentarse en el escritorio que hace años sonreía a su abuela, para escribir. Huele la solución, a tulipanes que no huelen a nada. A que no hay lágrimas, y el recipiente tiene una marca de salitre cerca de su desembocadura. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Uniforme. Frágil.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&amp;nbsp;No hay lágrimas, hay arrugas. Aunque sí las hay, sí las ha habido, maldita sea, qué triste tener que echarlas de menos. Y a riesgo de victimismos no tiene miedo, llora por Palestina. Llora de rabia y quiere crecer. Pero al fin y al cabo son sólo un puñado de palabras, voces que resuenan dentro de su cabeza. Nueve de cada diez niños en Afganistán consideran que no vale la pena vivir. A ti ese chico te marcó. Eres una reina. Y Manuela retuerce y recorre su vida en busca de un corte, el corte que la convirtió en la mujer conformada que es ahora, mientras se preocupaba en no volver a ser la chica tímida que era con quince, la que aún cautivaba al sexo opuesto con su quietud. Y mientras se juraba a sí misma que eso importaba poco, que si ya no me quieren yo no los necesito más allá de la lujuria efímera, se fue convirtiendo en su antítesis, en la mujer a la que hoy no le importa que hoy no pase nada. Que ya no se odia si pasa la tarde del domingo en casa y ha aprendido a disfrutar del sofá, a no martirizarse por no estar haciendo calle en busca de amor. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Mendigar, susurra la mujer de hoy a aquélla. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;A la que se desvivía por cualquiera, por estar al lado de cualquiera, la mujer abrumada por estar sola ha aprendido a disfrutar de no existir para nadie. Y no está enfadada, y no tiene envidia. Pero no escribe, es lo único, que no escribe. Al fin y al cabo son sólo un puñado de letras, letras que no le van a gustar y sobre las que pasará de puntillas cuando se convierta en otra y ésta se le antoje ridícula. Y escribe Manuela aunque ya ni siquiera le guste su nombre, pero no se le ocurra otro. Pero escribe, y entre su puñado de letras y sus miradas en busca de una idea brillante, de una de ésas frases que pasan desapercibidas pero leídas despacio esconden una vida, ha ido rascando en este tiempo la salitre del vaso que recogía sus lágrimas. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Exacto, Él, ya no está.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;No provoca en Manuela ni un atisbo de sensación, no es suyo, ya no es suyo. En su puñado de letras ya no existe ni una sóla referencia tarantiniana a Él. Entre las ninguna y las doscientas setenta y siete veces que se prometió no volver a escribirle, se fue colando por las evaporaciones espontáneas de sus lágrimas. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Y ya no queda ni el salitre. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Y supongo y Manuela supone, que por esas leyes univesales que se impone, se debe algo a sí misma, a su tiempo, y a sus puñados de palabras. Como si al fin y al cabo, se agarrara al último clavo de inspiración, como si ya nunca más fuera a volver a escribir igual, aunque sepa que nunca escribió igual, y a veces le costaba reconocerse en sí misma, y adivinarse entre los puñados de letras. Y aunque se perdiera, con un nombre que ya no le gusta, a Manuela ya no le importa. Lo peor, y lo mejor, es que no está triste por haber hecho desaparecer a la princesa decimonónica que sabía escribir. Y Manuela se siente sabia, porque es ahora y no antes, por desgastada que esté la expresión en su estilo, cuando puede sentarse en la azotea con un cigarrilo y sentirse infinita como el universo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;De vuelta, pero no vacía. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Encontrada la ilusión en los rincones de su vida que no la tenían. Sonreírse al aprender, y ver en el horizonte todas las trincheras que quedan. Aunque ya nunca más vuelva a escribir igual, no se echa de menos. Serán las consecuencias de haber encontrado el equilibrio que ya no se pierde nunca. Y ya no le provoca ninguna sensación, y los que vengan después no le devolverán a él, y no serán escapes. Ni se refugiará en las críticas que conectan a &lt;st1:personname productid="la Maga" w:st="on"&gt;la Maga&lt;/st1:personname&gt; con Ally McBeal, porque lo que ella sabe es lo que van a saber todos o algunos saben ya. Ya no me importa no ser nunca más Manuela, pero se lo debo a ella. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Quizá ahora podré empezar a ser escritora. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Pero Manuela no echa de menos sus lágrimas, y con la sonrisa que después de mucho tiempo ha conseguido eternizar aún se sorprende, al despertarse o en el metro, y se va perdiendo entre la gente sabiendo que siempre la recordaré, que estará ahí en cada consejo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Ya somos libres. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Y Manuela para despedirse recoge el vaso de cristal, el que ya no tiene salitre y huele a tulipanes, a nada. Y lo pierde en el cementerio de vasos que esperan recoger lágrimas, como a uno más.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Y como a ninguno.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Pero no como al único.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-200434091525413809?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/200434091525413809/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=200434091525413809' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/200434091525413809'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/200434091525413809'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/11/divina-manuela.html' title='Divina Manuela'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TOxEOZCgaII/AAAAAAAAAGY/S1v4v0RdKiw/s72-c/divina+manuela.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-1158949298812134620</id><published>2010-09-19T22:49:00.000+02:00</published><updated>2010-09-19T22:49:37.453+02:00</updated><title type='text'>El Reencuentro</title><content type='html'>- Tía, lo tuyo es muy fuerte.&lt;br /&gt;- ¿Cómo?&lt;br /&gt;- Ya sé que tú no eres de hablar con estas palabras. Yo tampoco, pero desde que no estás...&lt;br /&gt;Desde que no está. A lo tanto ya ni siquiera recuerda cuál fue la última vez.&lt;br /&gt;- Bueno, sí, te hice algunas visitas ¿no? Acuérdate del día que le escribiste al Pantheon de Roma, estaba contigo.&lt;br /&gt;- Fugaz, puta.&lt;br /&gt;Fugaz. Efímera. Temporal. Todo lo que implicara que ya no está con ella. Que hace mucho que no está. Ya no la sienten sus dedos, ni sus noches, ni aquellos ataques repentinos.&lt;br /&gt;- ¿Es porque no estoy enamorada?&lt;br /&gt;Se ríe. Vaya una carcajada profunda.&lt;br /&gt;- ¿Tú? Perdona, pero, ¿de verdad crees que existe la posibilidad de que tú no estés enamorada?&lt;br /&gt;Y ella se muerde los labios, y calla, que ni Curro el Palmo. Y como quien calla otorga, se absorbe en el vaso de agua. En cualquier vaso de agua que tuvo cerca cuando ella estaba, le daba empujones y le quitaba horas de sueño.&lt;br /&gt;- Quizá es todo más latente, como subrepticio.&lt;br /&gt;- Me estás forzando.&lt;br /&gt;La está forzando. Parece mentira que hayan estado juntas desde que ella tenía catorce. Como si no la reconociera.&lt;br /&gt;- Es que has cambiado tanto.&lt;br /&gt;- Es que tú no te das cuenta de nada, la que ha cambiado eres tú nena, la que ha transformado todo lo que le hacía soñar, la que ha cogido su vida entera y la ha hecho latente y subrepticia, eres tú, no yo. Yo me he limitado a abandonarte, y recuperarte cuando volvías en ti.&lt;br /&gt;Recuperarte. En cualquier parte como Ferreiro. O en ninguna, en realidad.&lt;br /&gt;- Pero es que yo ya no soy lo que era. Soy mucho más feliz ahora.&lt;br /&gt;- Sí, y mucho más seria, y más consciente. Bueno, mi abandono es el precio que tienes que pagar por haber dejado de ser una kamikaze.&lt;br /&gt;Kamikaze. Tan fácil como estrellarse contra todo.&lt;br /&gt;- No. Ahí no entres. Me hice mucho daño, mucho más del placer que experimenté.&lt;br /&gt;- En realidad, confieso. Echo de menos tus lágrimas, cuando te quedabas en el rincón aquél y suspirabas, y escribías, y escribías, y escribías.&lt;br /&gt;Y escribía. Escribía mucho y muy bonito. Y era todo lo mismo, sobre lo mismo. Una espiral podrida, rezumando a todos los juramentos incumplidos. Hasta el real. Hasta el sofá donde hablan ahora, que sigue siendo el mismo sofá pero nadie lo adivinaría.&lt;br /&gt;- Pues lo siento. Siento no llorar. También me quedaba en el balcón como una imbécil esperando al príncipe. Si es eso lo que echas de menos, arrivederci preciosa, no pierdo ni un sólo minuto en el romanticismo machista del dieciocho. No voy a representar una vez más el doloroso, interesante, nostálgico y dulce rol de los enamorados condenados, y de todo lo trascendental que no existe. No voy a inventarme más.&lt;br /&gt;- Vengo para quedarme, para recorrerte y hacerte temblar como antes, mucho más que antes, para que nos hagas temblar a todos, a mí también, como cuando escribiste La Nariz, y siendo tú. Tú.&lt;br /&gt;Siendo ella, siendo, yo.&lt;br /&gt;Inspiración se levantó del sofá y se tumbó en mi cama.&lt;br /&gt;Me dejó un espacio amplio lejos del rincón de lágrimas.&lt;br /&gt;Porque yo no he acabado todavía.&lt;br /&gt;De hecho, esto ni siquiera ha empezado todavía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-1158949298812134620?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/1158949298812134620/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=1158949298812134620' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/1158949298812134620'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/1158949298812134620'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/09/el-reencuentro.html' title='El Reencuentro'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-3925533840594109366</id><published>2010-09-16T19:59:00.003+02:00</published><updated>2010-09-16T20:01:29.773+02:00</updated><title type='text'>Rápida</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TJJbY9pHonI/AAAAAAAAAFs/CmONlIn7zek/s1600/hacer-hamburguesa-de-anuncio.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TJJbY9pHonI/AAAAAAAAAFs/CmONlIn7zek/s320/hacer-hamburguesa-de-anuncio.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Y dio otro bocado.&amp;nbsp;El inconfundible sabor del queso fundido con la cebolla frita. Cebolla de plástico claro, como la de las tiendas de juguetes, y el queso será de una leche a punto de caducar, pensó. Otro bocado más. El toque indefinible de la salsa especial. Que atosigarán a especias y seguro que podría servir mejor en una industria nuclear, pensó también. Último bocado. La carne, bien hecha por fuera y más suave por dentro. Carne de vaca. Claro, aunque seguro que era la vaca entera lo que descuartizaban. Sin distinción, pensó en la cola para pedir la segunda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-3925533840594109366?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/3925533840594109366/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=3925533840594109366' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/3925533840594109366'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/3925533840594109366'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/09/rapida.html' title='Rápida'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TJJbY9pHonI/AAAAAAAAAFs/CmONlIn7zek/s72-c/hacer-hamburguesa-de-anuncio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-9010320306876158433</id><published>2010-09-07T02:41:00.001+02:00</published><updated>2010-09-07T02:42:29.423+02:00</updated><title type='text'>Que pasen los años</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Por más que la mira, no reconoce en ella a su amante. Su compañera de viaje y de cama. Ya no está. Se ha escondido detrás de las ondas, detrás de unos pantalones de estampado árabe, que en su opinión no hacen justicia a la tensión que transmitían los temblores de sus muslos cuando reventaba el suelo a taconazos. Aunque las uñas de sus pies, pintadas de rojo, le devuelven parte del fuego que ya no arde. Y es cierto que en el ambiente la inspiración ya no huele a musa, pero el verde sigue siendo su color favorito, la camiseta, el bolso, el collar. Esa manía persecutoria por llevar un color al menos, dos veces. Y algún entresijo queda, remoto, tranquilo, en la mirada que aún no sabe si quiere reír o llorar. O lo inoportuno del piropo cuando llega el camarero.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;- Estás imposiblemente guapa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TIWKCl_rqVI/AAAAAAAAAFk/w4fraPaBAu8/s1600/cafe.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TIWKCl_rqVI/AAAAAAAAAFk/w4fraPaBAu8/s320/cafe.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;- Para mí un café con leche y con hielo, por favor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Le dedica la mejor de sus sonrisas. Siempre fue muy amable con los trabajadores de su ocio, como si ya fuera mayor y ya hubiera alcanzado la clase alta desde la que miran las carreras brillantes que empezaron fregando suelos. Pero ella aún está empezando, no hace mucho que soñaba con que sus amigos escucharan su voz en alguna radio seria, de esas que los hijos empiezan a escuchar cuando maduran, y sintonizan a sus padres. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;- Bueno, son los únicos que creen a pies juntillas todas mis crónicas. Si pienso en ellos delante del micrófono, ya no estoy nerviosa, ya estoy hablando delante de un café con leche y con hielo en algún bar como éste, y ya no parece tan importante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Porque ya no es importante. Porque ya no está. Pero se ríe igual que cuando yo le decía que la escucharía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;- Siempre tuviste una voz muy radiofónica.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;- Eso dicen. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;- Lo haces muy bien.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Debería decírselo. Que todavía tiene dedos de pianista cuando agarra el vaso y bebe café con leche y con hielo. Aunque acabara vendiéndolo para comprarse una mesa de sonido, un micrófono y un ordenador de ésos que sólo sirven para trabajar. Ya no está. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;- Voy a estar unos días en Madrid, por si quieres tomarte otro café con leche y con hielo conmigo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;- Tengo que irme. No sé, no sé si tendré tiempo. Estoy liada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y además no está. Mira la hora en el móvil y lo guarda en el bolso. Verde. Se levanta, sonríe ya de medio labio, y aunque ya no lleve tacones el suelo se mueve, o ésa es la impresión. Un beso en la mejilla, uno, aunque siga poniendo la otra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;- Dime a qué hora puedo escucharte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;- No sabría decirte una en concreto, quién sabe cuándo hay que echar a correr hacia el estudio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El otro medio labio sonríe. Se va. Ya no está. De vuelta al coche, busca su frecuencia, qué curiosa, frecuencia. Las radios serias suenan distintas, como a un montón de gente sujetando el cable que va desde la voz hasta cada oído. Como un hilo firme, sostenido, que nunca se corta. Pero hoy su voz suena a principiante. Se equivoca. Se está equivocando. Parece importante. Está. Lejos del café con leche y con hielo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-9010320306876158433?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/9010320306876158433/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=9010320306876158433' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/9010320306876158433'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/9010320306876158433'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/09/que-pasen-los-anos.html' title='Que pasen los años'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TIWKCl_rqVI/AAAAAAAAAFk/w4fraPaBAu8/s72-c/cafe.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-6480287530950062766</id><published>2010-06-29T01:19:00.003+02:00</published><updated>2010-06-29T01:23:01.121+02:00</updated><title type='text'>Habana</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TCkunidHGzI/AAAAAAAAAE8/1eBKi84YZK8/s1600/calle-habana.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TCkunidHGzI/AAAAAAAAAE8/1eBKi84YZK8/s320/calle-habana.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5487968877726341938" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;¡Mierda!¡Mierda, mierda! Entre dientes, Afonso. Ya no escucha la televisión, sólo maldice. Zapata ha muerto. Mierda. Aprieta los puños y olpea los posabrazos del sofá. ¿Pero ésta qué mierda de mundo es? Piensa en Gandhi. Éramos más progres, más libres, más revolución hace cincuenta años. Qué asco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué asco. Alfonso se levanta como si le fuera a caer un rayo. Con la misma velocidad, se mueve de un lado a otro del salón, a grandes zancadas, como si acabara de salir fuera de sí mismo y se hubiera visto allí, medio dormido en el sofá, y le hubieran atacado de repente todas las ganas y las esperanzas de que aún hay tiempo para reiniciar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces Alfonso se acuerda del 53, condenadme, la Historia me absolverá. Mierda. Seguro que todavía sigue por ahí. Las zancadas parecen encontrar un rumbo, las manos, vacían el cajón como si fueran de un ladrón buscando el diamante en la casa del rico. En uno de los rincones, doblada tres veces, seguía aquella bandera, o aquel trozo de tela. La cara, en blanco y negro, el fondo rojo, la mirada clavada en el horizonte, la estrella de la revolución. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta la victoria siempre. Alfonso rompe a llorar, abraza la tela y le habla. Menos mal que tú esto no lo ves, menos mal. Si vieras lo que han hecho contigo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se viste con ella. Tiene una idea. Y las ideas son así, tienen que ser ya. Se ata la tela al cuello, como los niños pequeños se atan la bata del cole para jugar a los superhéroes. Se ve ya delante de la Casa Presidencial. Cierra los ojos. Se desabrochará la chaqueta. Venga, venga. Las zancadas vuelan hacia la puerta, casi no ven las escaleras. Se escucha gritando ¡Traidor, te has olvidado de algo! Atraviesa las calles, se bajará la chaqueta y le dará la espalda. ¿Te acuerdas, te acuerdas? Y sus ojos se clavaran en los del rostro impreso en la tela. Acuérdate. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camina deprisa, y corre cuando se oye gritar ¿dónde está tu pueblo? ¿dónde tu revolución y tu comunismo? ¡Baja con nosotros! Será rápido, tiene que ordenar el discurso, porque está viendo ya a los guardias. ¿Te acuerdas traidor? Y los guardias se abalanzarán sobre él. Ha empezado a llover. Y siente ya el asfalto mojado en la parte derecha de la cara. Ahora camina, un poco más despacio. En el lado izquierdo, la bota del guardia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguirá gritando, cada vez más bajo, no has sabido cuidar de tu pueblo, qué mierda de revolución es ésta. Qué comunismo. Se escuchan, de lejos, las notas de la salsa. Las zancadas, poco a poco, se ralentizan. El impulso de la idea pierde latido, es ya paso. El guardia lo encadenará a unas esposas, casi de por vida. Detrás de la esquina, el Café Cantante, si Zapata hubiera bailado… Ya estará en comisaría, un par de horas, quizá más, una vida. Los pasos se hacen baile. Se desata la tela y la dobla tres veces, antes de sentir la música. Si le cabe en el bolsillo, aún puede entrar y entregarse a la salsa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-6480287530950062766?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/6480287530950062766/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=6480287530950062766' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6480287530950062766'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6480287530950062766'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/06/habana.html' title='Habana'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/TCkunidHGzI/AAAAAAAAAE8/1eBKi84YZK8/s72-c/calle-habana.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-6583374907188697108</id><published>2010-05-07T14:33:00.002+02:00</published><updated>2010-05-07T14:36:23.249+02:00</updated><title type='text'>Cuatro pasos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/S-QJNSHDErI/AAAAAAAAAE0/IZp0TDF8FGo/s1600/miguel_hernandez.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 235px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/S-QJNSHDErI/AAAAAAAAAE0/IZp0TDF8FGo/s320/miguel_hernandez.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5468505971338973874" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Antes de vaciarle con un gesto las cuencas, y ver lo que hay detrás. Cuatro pasos, y los muertos. El cementerio está cerca de donde tú y yo vivimos. A veces para seguir, uno tiene que destruir los pasados y los futuros. Y abrazarse al cuerpo, como el tronco a la tierra. Aun así, los ojos suplican, Miguel, vete a Francia, Miguel vete. Lucha desde fuera, sobrevive para contarlo. Le agarra con las manos la cabeza, sostiene su barbilla, como si de un momento a otro fuera a meterse dentro para cambiar las conexiones y los mecanismos, forzar la fuga. No es huir, es luchar desde fuera, yo seguiré siendo la noche esposa, contigo fuera y dentro. No te quedes, Miguel, vete. Si te quedas te van a coger. Si te quedas no volverás a verme, no crecerás más al lado de tu hijo, no verás más amaneceres en la playa, no tomarás en vermú en las calles bajas de Madrid, no escribirás más Miguel, vete a Francia, sé libre. Enloquece, se levanta, da vueltas por la habitación, como si fuera a salirse del cuerpo en forma maligna y derribarle, destruirle toda la tranquilidad que encaja en el semblante. Al segundo vuelve a sentarse, con el talón izquierdo repiqueteando en el suelo. Miguel, que te vayas, vete a Francia, por lo que más quieras, no te quedes, no te quedes. Y Miguel calla, como si esperara ver el torrente terminar de fluir, haciendo desaparecer todo a su paso. Miguel es el mar calmo. Hijo del padre amargo. Y ella vuelve a levantarse, directa esta vez contra la pared. Patalea, se ha hecho pequeña, patalea después de enfrentarse a la realidad estática. Es lo que hay que hacer cuando no se puede hacer nada. Ay. Cuatro pasos, y los muertos. &lt;br /&gt; Y en esas el mar calmo, sin perder la quietud, extiende hasta la pared sus olas, y la envuelve, hasta posarla de nuevo frente a él. Mírame, reconóceme, sabes quién soy. Este fondo titánico da principio a mi carne. No puedo marcharme. Como el sendero me iré, y no acabaré de irme. Defenderé el vientre acometido. Y lo defenderé desde esta tierra a la que me agarro como el tronco, con todas las raíces y todos los corajes. Y lucharé desde la tierra que me ha parido, a la que puse el vientre disparatado. Y no me iré Josefina, ni a Francia ni a ninguna parte. Regresaré a Orihuela, y si así ha de ser, querré minar la tierra hasta encontrarte, y besarte la noble calavera, y tú querrás desamordazarme, y regresarme. Y así será. Pero la piedra estoica que se ha abierto en dos pedazos de dolor, los más oscuros muertos que pugnan por levantarse para fundirse con nosotros, no me verán lejos de mi madre, no me separarán de sus altas entrañas. Y a cambio de mi vida, tú y mi hijo viviréis en su vientre. Y así ha de ser. El cementerio está cerca de donde tú y yo vivimos. &lt;br /&gt; Josefina recupera las lágrimas, una a una convierte la habitación en la paz después del torrente, en la luz que alumbra la sombra de sus cejas. Hasta el reencuentro en el almendro de nata. Que al fin y al cabo, cuatro pasos y los muertos. Cuatro pasos, y los vivos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Él llego con tres heridas,&lt;br /&gt;la del amor, &lt;br /&gt;la de la muerte,&lt;br /&gt;la de la vida...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-6583374907188697108?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/6583374907188697108/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=6583374907188697108' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6583374907188697108'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6583374907188697108'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/05/cuatro-pasos.html' title='Cuatro pasos'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/S-QJNSHDErI/AAAAAAAAAE0/IZp0TDF8FGo/s72-c/miguel_hernandez.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-4422694767952090672</id><published>2010-05-02T18:06:00.003+02:00</published><updated>2010-05-02T18:18:01.106+02:00</updated><title type='text'>Teresita</title><content type='html'>Cuarta y última parte&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que Teresita se hizo a Alcalá de Henares, y la ciudad acabó amoldándose a su forma perfecta, porque ella era capaz de golpear con la luz todos los rincones, incluso los que no tienen ventanas. Empezó a trabajar de profesora en un instituto, el Mateo Alemán, donde hizo muchos más amigos. En el 91 nació Tintín, el niño más gordo y más grande del nido, que como Teresita, y como tú y como yo, sigue siendo pequeño por mucho que crezca. Era una alegría, siempre con esa risa interminable, y la energía infinita de quien quiere siempre jugar un rato más. Claro que hubo también momentos tristes, sino los buenos no hubieran sido así. Un día mis abuelos, los padres de Teresita, se fueron y nosotros lloramos un montón, y les seguimos echando mucho, mucho de menos. Pero nos dejaron esta casa, llena de felicidad y recuerdos buenos. Teresita empezó poco a poco a ser la mujer que es hoy, la que se ha construido a sí misma y ha encontrado el amor propio y ajeno como nadie. La que ha sido capaz de buscar en ella la felicidad, y hacerla invariable, la mujer indestructible, la mujer de la que yo me he enamorado para siempre, por esa felicidad de la que me he colgado porque es infinita. La que amándose tanto, ha conseguido amarnos a todos como nadie. Un día se apuntó a clases de pintura, y ahora las paredes están llenas de sus cuadros, son bonitos ¿eh? Yo a la vez fui descubriendo que pintar desde luego no era lo mío, pero que la escritura se me daba más o menos bien, he aquí este cuento. Cuando llegué tu cumple te contaré tu historia, por ser también la mejor hija del mundo, pero este es el cuento para el cumple de la abuela Teresita, porque ella es la mejor madre del mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teresita cumple hoy 53 años. Si mi madre hubiera sido otra, no diría qué edad tiene, pero mi madre todavía sigue siendo pequeña, tan pequeña como creía mi abuelo. La niña que nació un 16 de febrero, tiene hoy veintidós años y el corazón lleno de kilómetros cuadrados. Esos kilómetros los llena ella, hoy y todos los días. No es el primer cumpleaños que me pierdo, pero es el que más me duele. Dolerme porque de un tiempo a esta parte, he enredado mi existencia con la suya, y Teresita, mi madre, mi mejor amiga, mi compañera de viaje, mi jefa, mi suelo, mi clavo ardiendo, mi respiración, mi paso adelante, mi letra, es mucho más, todavía mucho más si se puede, mi razón de ser. Y ahora que el tiempo juega en mi contra, y cada minuto con ella es una contrarreloj, es todavía más mis ganas de vivir, mi techo, mi paso atrás, mi cada lección aprendida, mi madre, mi banco, mi plaza, mi sueño, mi risa, mi aliento. Este es el cuento para la hija que todavía no tengo, para la nieta que un día tendrá Teresita, para la niña para la que espero y me conformo con ser la mitad de lo que Teresita es para mí. Con la que espero viajar y compartir tanto, la que seguro será el vértice de un triángulo femenino perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Teresita, muchísimas felicidades desde Roma.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-4422694767952090672?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/4422694767952090672/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=4422694767952090672' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/4422694767952090672'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/4422694767952090672'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/05/teresita_02.html' title='Teresita'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-144913044430161495</id><published>2010-05-01T01:27:00.000+02:00</published><updated>2010-05-01T01:28:24.136+02:00</updated><title type='text'>Teresita</title><content type='html'>Tercera parte&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teresita y el abuelo se casaron en el 84, y al poco tiempo, al abuelo lo trasladaron a Madrid, así que se fueron a vivir a Alcalá de Henares. Al principio fue difícil, una ciudad nueva, no conocían a casi nadie…pero después se fueron acostumbrando y la hicieron suya. Así que en 1988 la abuela se quedó embarazada, y cuando ya quedaba poco para que la niña naciera, se fue a Zaragoza para estar más tranquila, con sus padres y sus hermanos. La madrugada del 16 de febrero, empezó a tener las contracciones muy seguidas, así que llamó a la clínica, y le dijeron que probablemente estaría empezando a ponerse de parto, pero que aún quedaba tiempo. Y no se le ocurrió otra cosa que ducharse tranquilamente y preparar las cosas, como si tuviera una cita con la niña. Les dejó una nota a sus padres porque le dio pena despertarles, en la que decía que se había ido a la clínica, que creía que ya nacería la niña, y que fueran, tranquilamente, cuando se despertaran. A la que sí que llamó fue a Mari Goya, a las siete de la mañana. Es una prima lejana, que por casualidades de la vida -o como su madre dijo un día, Dios lo quiso así para que estuvieran juntas-,  vivía también en Alcalá de Henares. En casa no había teléfono, así que le pidió por favor que fuera a casa y avisara a su marido de que la niña ya iba a nacer. Pero que ni por todo el oro del mundo viniera en coche, en tren, en autobús o en avión, pero que en coche ni loco. Así que tu abuelo, obediente, se fue a Barajas, pero perdió el avión a Zaragoza, y tuvo que ir en coche, pero cuenta siempre que fue muy despacio, que más vale tarde que nunca. Y cuando llegó, yo, porque ya sabes que la niña era yo, que eres una chica muy lista, todavía no había nacido. Me hice esperar, no llegué hasta las siete y media de la tarde. Los abuelos estaban muy contentos, y sus padres, y toda la familia, los tíos, los primos, los hermanos de Teresita. Que entonces ya era Teresa, o Tete para su madre. Aunque su padre siguió llamándola Teresita, y a mí Esperancita, porque tuviéramos los años que tuviéramos, siempre fuimos sus ojitos derechos, sus dos pequeñas. Qué pena que no pudieras conocer a mi abuelo, era un tipo muy elegante, muy educado, siempre de buen humor, con una sonrisa para todo. Y siempre que iba a casa a verle, jugaba con él, jugábamos a que viene la ola, o al parchís. Y mi abuela, mi abuela Chola era una mujer increíble, de las que ya no existen, la mujer más guapa que he visto en mi vida, la sonrisa más perfecta. La gente se giraba por la calle para mirarla, y era tan buena, tan cariñosa. Como tu abuela, que no veas lo que te quiere, está enamoradísima de ti. Como yo. Y lo que nos queda por quererte, y porque las dos queramos a la abuela, y la de cosas que vamos a hacer las tres juntas. Eso sí, que no se te olvide que para el abuelo vas a ser siempre su pequeña, conmigo todavía no se ha dado cuenta de que soy mayor, y nos cuidará siempre como a sus pequeñas. ¿Ese dibujo es para el cumple de la abuela? ¿Sabes que ella es pintora? Eso te lo contaré otro día, ahora hay que irse a la cama ya, que es tarde. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-144913044430161495?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/144913044430161495/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=144913044430161495' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/144913044430161495'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/144913044430161495'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/05/teresita.html' title='Teresita'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-8638296048256844179</id><published>2010-04-29T22:57:00.001+02:00</published><updated>2010-04-29T23:05:35.216+02:00</updated><title type='text'>Teresita</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Segunda parte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco, Teresita se fue haciendo mayor. Pero de la adolescencia, te contaré cosas en otro momento, porque resulta que la abuela se ha enterado de que te estoy contando todo esto, y se lo ha dicho a todas sus amigas, y claro, como todo el mundo se entere de que a veces se reían tanto que se hacían pis por la calle, y de lo pavas que eran las amigas… igual Teresita se enfada…&lt;br /&gt; Así que Teresita se hizo mayor, casi mayor mayor, y empezó a ir a la universidad a estudiar Derecho. Y allí sí que sacaba notazas, un día tienes que pedirte que te las enseñe, porque algunas todavía están guardadas por la casa. Todo con matrículas de honor. Y un buen día, en febrero, cuando ya había acabado la carrera, y España empezaba a ser moderna, hizo un curso sobre el divorcio, que acababa bastante tarde. Y al salir, se fue con dos amigas de clase a tomar algo a un bar cercano. No sé de qué hablaban, pero había otros tres chicos en el bar, y se fijaron en ellas. El camarero se acercó a ellas y les dijo que les habían pagado lo que tomaban. Teresita y las amigas sonrieron, y claro, tenían que acercarse a saludarles y darles las gracias. Además, a Teresita había uno que le parecía interesante y guapo. Al final se sentaron con ellos en la mesa, estuvieron hablando con ellos, se fueron juntos a otro bar, y a otro, y a otro. Resulta que al chico en el que se había fijado, también le gustaba ella. Y tenía todo el ojo izquierdo negro ¿sabes que en febrero son los carnavales? Pues la abuela se pensó que iba pintado, disfrazado de algo, no sabía muy bien de qué, y no hacía más que tocarle, para ver si de verdad era pintura. Teresita llegó muy tarde a casa, con el consecuente enfado de sus padres, pero debieron verle la cara de felicidad, y no le regañaron mucho. &lt;br /&gt;  Y lo que aquel chico tenía en el ojo, no era pintura, era una marca de nacimiento. Cuando Teresita lo supo, ya era demasiado tarde para echarse atrás. Cuando aquel chico se lo dijo, también para él fue demasiado tarde para echarse atrás. Y se enamoraron. Pues bien nena, el chico del bar, es tu abuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-8638296048256844179?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/8638296048256844179/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=8638296048256844179' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/8638296048256844179'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/8638296048256844179'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/04/teresita_29.html' title='Teresita'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-7427457465848832029</id><published>2010-04-26T19:02:00.001+02:00</published><updated>2010-04-26T19:10:13.731+02:00</updated><title type='text'>Día del libro</title><content type='html'>Mi primera publicación en un periódico...!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://docs.google.com/fileview?id=0B_pjazWsX4mmZjA2YTY1M2YtNWFlZC00YWQ4LTlkYmMtZWQwNTIwODg5ZjQw&amp;hl=en&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-7427457465848832029?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/7427457465848832029/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=7427457465848832029' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/7427457465848832029'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/7427457465848832029'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/04/dia-del-libro.html' title='Día del libro'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-7497368803279624491</id><published>2010-04-24T23:37:00.004+02:00</published><updated>2010-04-24T23:46:09.793+02:00</updated><title type='text'>Teresita</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/S9Nk1xAKsUI/AAAAAAAAAEs/Y9YBBRw7EWE/s1600/escanear0002.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 231px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/S9Nk1xAKsUI/AAAAAAAAAEs/Y9YBBRw7EWE/s320/escanear0002.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5463821647780426050" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Primera parte&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teresita, así la llamaba mi abuelo, nació un buen día dos de mayo de 1957. Sus padres, Carmen y Gumersindo, y sus hermanos, Carmen, Esperanza y Gumersindo, vivían en el número veintisiete de la Calle Alfonso, en Zaragoza, ciudad de leones y novia del viento. Pronto conquistó a toda la familia, era una niña muy sonriente, y todos querían siempre jugar con ella, porque con el más pequeño de sus hermanos se llevaba ya diez años, así que ella era la reina de la casa. Aunque a veces su hermano Gumersindo, al que todos llamaban Tito, le hacía rabir robándole las muñecas, y jugando al fútbol con las cabezas. Pero la abuela siempre se las arreglaba, o las llevaba a que las arreglaran a un hospital de muñecas qe había cerca de casa.&lt;br /&gt; Aunque pronto se mudaron. La zapatería Muro les compró el piso, y se fueron a vivir al número seis de la calle León XIII, en el año 1963. Al abuelo le encantaba contar historias pero se inventaba siempre las fechas, así que la abuela ordenó que se tallara el año en una de las vigas del salón, para que el abuelo supiera siempre cuándo llegaron a esa casa. Fue como una señal, desde 1963 iban a pasar muchas cosas, y habría muchas historias que contar. &lt;br /&gt; Teresita pronto empezó a ir al cole, y sacaba muy buenas notas. Pero tenía un problema, y es que siempre llegaba tarde, porque como eran tantos en casa, a veces se les olvidaba llevarla, y le cantaban casi todos los días la canción del lirón. A Teresita esto no le hacía ninguna gracia, y estaba muy preocupada. Hasta que un día, su madre le dijo que iba a bajar a conocer a los vecinos, que eran tantos niños, que cuando jugaban al escondite a algunos tardaban días en encontrarlos. Teresita bajó un poco asustada, pero en cuando conoció a todos los niños, se hizo muy amiga de ellos, sobre todo de Marián, que tenía un año menos que ella, y fue su mejor amiga desde entonces. Así que Marián pronto empezó a ir al mismo colegio que ella, y entonces la llevaba siempre al cole, y nunca más llegó tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-7497368803279624491?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/7497368803279624491/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=7497368803279624491' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/7497368803279624491'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/7497368803279624491'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/04/teresita.html' title='Teresita'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/S9Nk1xAKsUI/AAAAAAAAAEs/Y9YBBRw7EWE/s72-c/escanear0002.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-6741356007988555468</id><published>2010-04-19T01:40:00.006+02:00</published><updated>2010-06-29T01:18:26.438+02:00</updated><title type='text'>Habana</title><content type='html'>¡Mierda!¡Mierda, mierda! Entre dientes, Afonso. Ya no escucha la televisión, sólo maldice. Zapata ha muerto. Mierda. Aprieta los puños y olpea los posabrazos del sofá. ¿Pero ésta qué mierda de mundo es? Piensa en Gandhi. Éramos más progres, más libres, más revolución hace cincuenta años. Qué asco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué asco. Alfonso se levanta como si le fuera a caer un rayo. Con la misma velocidad, se mueve de un lado a otro del salón, a grandes zancadas, como si acabara de salir fuera de sí mismo y se hubiera visto allí, medio dormido en el sofá, y le hubieran atacado de repente todas las ganas y las esperanzas de que aún hay tiempo para reiniciar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces Alfonso se acuerda del 53, condenadme, la Historia me absolverá. Mierda. Seguro que todavía sigue por ahí. Las zancadas parecen encontrar un rumbo, las manos, vacían el cajón como si fueran de un ladrón buscando el diamante en la casa del rico. En uno de los rincones, doblada tres veces, seguía aquella bandera, o aquel trozo de tela. La cara, en blanco y negro, el fondo rojo, la mirada clavada en el horizonte, la estrella de la revolución. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta la victoria siempre. Alfonso rompe a llorar, abraza la tela y le habla. Menos mal que tú esto no lo ves, menos mal. Si vieras lo que han hecho contigo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se viste con ella. Tiene una idea. Y las ideas son así, tienen que ser ya. Se ata la tela al cuello, como los niños pequeños se atan la bata del cole para jugar a los superhéroes. Se ve ya delante de la Casa Presidencial. Cierra los ojos. Se desabrochará la chaqueta. Venga, venga. Las zancadas vuelan hacia la puerta, casi no ven las escaleras. Se escucha gritando ¡Traidor, te has olvidado de algo! Atraviesa las calles, se bajará la chaqueta y le dará la espalda. ¿Te acuerdas, te acuerdas? Y sus ojos se clavaran en los del rostro impreso en la tela. Acuérdate. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camina deprisa, y corre cuando se oye gritar ¿dónde está tu pueblo? ¿dónde tu revolución y tu comunismo? ¡Baja con nosotros! Será rápido, tiene que ordenar el discurso, porque está viendo ya a los guardias. ¿Te acuerdas traidor? Y los guardias se abalanzarán sobre él. Ha empezado a llover. Y siente ya el asfalto mojado en la parte derecha de la cara. Ahora camina, un poco más despacio. En el lado izquierdo, la bota del guardia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguirá gritando, cada vez más bajo, no has sabido cuidar de tu pueblo, qué mierda de revolución es ésta. Qué comunismo. Se escuchan, de lejos, las notas de la salsa. Las zancadas, poco a poco, se ralentizan. El impulso de la idea pierde latido, es ya paso. El guardia lo encadenará a unas esposas, casi de por vida. Detrás de la esquina, el Café Cantante, si Zapata hubiera bailado… Ya estará en comisaría, un par de horas, quizá más, una vida. Los pasos se hacen baile. Se desata la tela y la dobla tres veces, antes de sentir la música. Si le cabe en el bolsillo, aún puede entrar y entregarse a la salsa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-6741356007988555468?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/6741356007988555468/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=6741356007988555468' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6741356007988555468'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6741356007988555468'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/04/habana.html' title='Habana'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-6907277535674657942</id><published>2010-04-03T06:43:00.000+02:00</published><updated>2010-04-03T06:44:22.968+02:00</updated><title type='text'>Ni menos</title><content type='html'>Dos sombras siempre son mucho más intensas que una. Y de cuando estuve solo, quisiera recrearme en el deseo de soledad, aunque no fuera justo. Y de cuando el dónde sea lo de menos, la soledad persiga los resquicios del alma, y sea sólo sola, sola sólo se encuentran las razones, los predominios, y las esencias. Esencia de nada, caminante que vaga entre luciérnagas apagadas e incomprensiones, problemas banales, rutinas surrealistas y acontecimientos lineales, que pasan sin dolor, ni alería, ni pena, ni desazón, por los otros cien caminos que no distingo si pisé, y sin saber retirarme. Y a pesar de todo, ésta es la misma habitación que siempre, que la vez anterior a todas las veces. Y yo no tengo nada que ver, ni con ellos, ni conmigo. La admiración de llegar a tantas raíces, y a tanta comprensión, a tanta que ni tú, que ya ni tú, estás en los mismos abrazos, que ya no son los mismos, que hace demasiados años, y no saber retirarme. Que asumir, además de feo, es necesario, y está muy por encima de todo lo que todavía me queda. Y encabeza la lista de lo que debería y no quiero, y entonces no puedo. Yo ya no soy Ella, la que como quiere, puede. Yo ya no tengo nada que ver, ni con esta habitación, que después de verme cree que no estoy, que hace tiempo que no estuve, que hace ya demasiados años que empecé a buscarme en otros, para no encontrarme ni siquiera en mí. Porque dos sombras siempre son mucho más intensas que una, pero no supe encontrar, y en búsqueda es presente, que una siempre es mucho más que dos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-6907277535674657942?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/6907277535674657942/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=6907277535674657942' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6907277535674657942'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6907277535674657942'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/04/ni-menos.html' title='Ni menos'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-2574545332287889810</id><published>2010-03-03T01:43:00.002+01:00</published><updated>2010-03-03T01:46:41.374+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/S42xa-ayhZI/AAAAAAAAAEk/N6eu3qEZX2Y/s1600-h/pepita.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 310px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/S42xa-ayhZI/AAAAAAAAAEk/N6eu3qEZX2Y/s320/pepita.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5444202601550874002" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pepita se arrepiente ahora. Con María al otro lado del teléfono, con esa voz inteligible que tienen los llantos descontrolados. Le dan incluso ganas de reír, la voz es ridícula, pero es y está tan entrecortada que no puede articular ni gesto, ni palabra. Pepita ahora es sólo pensamiento, ni siquiera es ya oído, ni paño telefónico para María. Pepita sólo pueda pensar, ya ni siquiera está ahí. Y recorre, aleatoriamente, la cronología desde que Juan existe. Desde que María y ella tenían, no sé, veinticuatro años, quizá más. O quizá menos, porque recuerda también el día en que su madre le dijo que iba a bajar a casa de unos niños, que eran hermanos, y que eran tantos que cuando jugaban al escondite, a algunos tardaban días en encontrarlos. Y entonces sonríe un poco, con la mitad derecha del labio. Pero vuelve a escuchar los suspiros, las seis palabras, las lágrimas en el altavoz de María. Y vuelve al punto exacto, y no hace más que arrepentirse. El día que la madre de María, después de una vida juntas, después de haber sido vecinas, y mejores amigas, le llamó a capítulo. ¿Tú lo sabías? No, yo no sabía nada. ¿Y qué hacemos? No lo sé, todo el mundo miente con los estudios, dicen que están acabando la carrera y aún están en segundo. Ya, pero es que Juan no estaba ni matriculado. Y Pepita recuerda cómo diagnosticaba los males de todo el vecindario, y le pinchaba las inyecciones a la tía Maruja. Tienes que hablar con María, que le deje, que ese chico no es de fiar, ¿tú que crees? No hombre, no, ésas son cosas que se hacen por amor, el chico es majo. Me cago en la cuna que me arroyó, Pepita se arrepiente. Vas a bajar a casa de unos niños, los del primero, son tantos hermanos que cuando juegan al escondite tardan varios días en encontrar a algunos, y tienen una leonera, el chico es majo, me caso con Juan, qué guapo es Juan, y qué buena persona, qué conformado, no como mi marido, se conforma con todo, no se enfada nunca, vamos, que te lo cambiaba unos días. ¿Verdad? Voy a dejar de trabajar, con Juan tenemos suficiente, y así puedo cuidar de los críos. Qué chico tan majo, y no como el mío, qué suerte tienes María. Ya me gustaría a mí. Pepita es sólo un eje cronológico, desde los veinticuatro, quizá más, un salto desde el día en que la madre de María le llamó a capítulo, hasta hoy. El doctor, lo llamaban entre ellas, cuando hablaban en clave, lo que hizo por amor, qué bueno es Juan, cuánto te quiere, y no el mío, que se cabrea cada dos por tres. Las lágrimas de María son un estanque, el estanque de Pepita, lleno de imágenes, de miles de palabras, las seis de María, Juan se ha ido con otra. Juan se ha ido con otra. Qué dices, qué dices, anda chica, no te creo, cómo se va a ir Juan con otra. Que lleva dos años con ella, ¿te acuerdas del día de la exposición? La chica que vino, la que luego nos mandó las fotos, pues con ella Pepita, con ella, en mis narices, dos años. Dos años y el resto de la vida. El doctor, me cago en la cuna que me arroyó, Pepita es un estanque de arrepentimiento. Me voy a acostar, Juan se ha ido con otra, no quiero levantarme. María, descansa, descansa y mañana hablamos. &lt;br /&gt; El chico es majo. Pepita y su arrepentimiento llevan el auricular del teléfono a su sitio, son cosas que se hacen por amor. Se levanta y va al salón, son tantos hermanos que cuando juegan al escondite, a algunos tardan días en encontrarlos, se tumba en el sofá, y apoya la cabeza en las piernas de su marido. Está llorando. Tienes que hablar con María, que le deje, que ese chico no es de fiar. ¿Qué te pasa, Pepita? Su marido le seca las lágrimas, nada mi amor, ¿tú me engañarías? Pero ¿qué dices? Le aparta la cabeza y se levanta, va hacia la cocina farfullando, hay que ver qué cosas tienes Pepita, yo es que hay veces que no te entiendo mujer, con lo tranquilo que estaba ya tienes que venir tú a tocarme las pelotas. Y Pepita, aunque era sólo arrepentimiento, estalla, estalla en una carcajada de ésas que no encuentran fronteras.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-2574545332287889810?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/2574545332287889810/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=2574545332287889810' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2574545332287889810'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2574545332287889810'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/03/pepita-se-arrepiente-ahora.html' title=''/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/S42xa-ayhZI/AAAAAAAAAEk/N6eu3qEZX2Y/s72-c/pepita.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-2659122404920046096</id><published>2010-01-26T22:53:00.002+01:00</published><updated>2010-01-26T23:39:57.043+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/S19vNo-zSWI/AAAAAAAAAEc/Qh84t0AnAbg/s1600-h/corazon+entero.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 301px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/S19vNo-zSWI/AAAAAAAAAEc/Qh84t0AnAbg/s320/corazon+entero.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5431181955761916258" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Normalmente, cuando algo falla, lo que duele es el corazón. El corazón incluso en estado físico. Y en el transcurso del disparo, lágrimas. Pero después hay que pensar, y hay que pensar mucho y rodearse, hundirse y aguantar el aire para que las lágrimas vuelvan a salir. Y puede doler a menudo, incluso todos los días, o menos de una vez al año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¿sabe usted dónde está el alma? El corazón está expuesto, el alma no. En el corazón duele el amor, duelen los amigos, las personas que están cerca. Pero en el alma no, para que el alma duela, el golpe tiene que ser en las personas que pertenecen a vidas pasadas. En las personas que vienen desde vidas pasadas, desde las personas que ya no eres, y siguen en la que sí. Y cuando duele el alma, el golpe no ha sido para ti, el golpe es para aquellos que a base de heridas tienen tu sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si te duele el alma, se expande. Se sale del cuerpo, y ya no es sólo la parte superior izquierda del cuadro de tu cuerpo, retorciéndose y dando punzadas. Es allá donde estés. Duele. Duele toda la habitación, toda la calle, toda la ciudad. Y no hay que pensar para llorar. Más bien hay que pensar para dejar de hacerlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta habitación hoy yo no puedo respirar. Ni puedo escribir más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-2659122404920046096?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/2659122404920046096/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=2659122404920046096' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2659122404920046096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2659122404920046096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/01/normalmente-cuando-algo-falla-lo-que.html' title=''/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/S19vNo-zSWI/AAAAAAAAAEc/Qh84t0AnAbg/s72-c/corazon+entero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-4550084336694235687</id><published>2010-01-22T01:36:00.002+01:00</published><updated>2010-01-22T01:43:38.257+01:00</updated><title type='text'>Darling</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/S1j0sA-0tPI/AAAAAAAAAEU/z2lLJk5KXRY/s1600-h/Darling+01.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 310px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/S1j0sA-0tPI/AAAAAAAAAEU/z2lLJk5KXRY/s320/Darling+01.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5429358387810055410" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Darling&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mis catorce Julio tenía los ojos de caramelo. A mí me encantaban los Twix. Vivía en la casa de enfrente, tenía dieciocho y una novia inglesa rubia y despampanante. A mí sólo me perseguía Manolo a la vuelta del colegio, con una magdalena en la boca y gafas del un dos tres. Yo subía las escaleras corriendo, me tiraba encima de la cama y le gritaba a la almohada, y la obligaba a secarme las lágrimas. Después respiraba hondo, le daba la vuelta y me dejaba abducir por el techo, por las manos de Julio, su voz, su sonrisa. Volvía a suspirar y me pasaba las horas muertas apoyada en la ventana, con un Twix en la mano y los prismáticos en la otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando él se asomaba a mirar la calle y fumarse el cigarro de las once de la noche, yo dejaba los prismáticos y la chocolatina, cogía una barra de incienso y me hacía la interesante, sin mirarle ni una sola vez, sacando pecho –a veces con ayuda de un par de mandarinas- y chupando la barra como si fuera un cigarro de esos con boquilla. Luego bajaba la persiana y no volvía a subirla hasta la mañana siguiente, siempre a medias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No debía de ser muy listo Julio, porque un día de septiembre se le olvidó bajar del todo la persiana y pude entrever cómo se quitaba la ropa, la dejaba encima de la silla y se metía de la cama. Ojalá me hubiera atrevido a mirarle por los prismáticos, pero la barra de incienso se deshizo y llenó el alféizar de ceniza, y tuve que ponerme a limpiarlo. Para cuando recuperé la contemplación, había apagado la luz. Para mi sorpresa, al día siguiente volvió a olvidarse de bajar del todo la persiana, y al siguiente, y al otro. Se quitaba la ropa, la dejaba en la silla, se metía en la cama y hacía unos movimientos muy extraños mirando hacia la ventana, antes de apagar la luz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo pensé que la inglesa tarde o temprano, se volvería al paraíso rubio del que había salido, pero no, ahí estaba ella, el día de la presentación de curso sentada al lado de Julio. Lo peor fue que iba a ir a mi clase, la rubia despampanante casi no hablaba español, y encima la sentaron a mi lado. Se llamaba Nelly, sonreía siempre, y era siempre muy rubia y muy amable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acompañó a casa, le presté algunos libros y me decidí a darle una oportunidad. También tenía que ser un poco horrible que nadie hable como tú. Le conté un montón de cosas, aunque ella mirara el reloj de vez en cuando. Me contó que Julio siempre le decía cosas bonitas, que se habían conocido en Canterbury, y que pasaban mucho tiempo juntos, durmiendo y eso. A mí eso me extrañó un poco, porque debía de ser un poco aburrido, pero después volvió a mirar la hora y me dijo que tenía que marcharse, que había quedado con él. La vi cruzar la calle, a la casa de enfrente. Yo me dediqué a imaginarle diciéndome cosas bonitas y dándome la mano, mientras el tiempo se me pasaba en la ventana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julio entró en la habitación como todas las noches, pero esta vez la persiana ni la tocó. Se quitó la ropa, la dejó encima de la mesa y se tumbó, pero no apagó la luz. Nelly entró también en la habitación. Iban a dormir. Qué aburridos. Me puse nerviosa y bajé corriendo la persiana, me comí un Twix y me fui a la cama, a gritarle a la almohada otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente Nelly llegó con una cara un poco triste para ser ella. Le pregunté qué había pasado. Yo entendí que Julio había dormido mal, que no se qué había pasado pero que no pudieron dormir juntos. Esa noche decidí esperar a ver qué pasaba. No sé por qué me pareció que Julio miraba mucho a mi ventana, con sus ojos de caramelo, sabía que no era verdad pero me puse nerviosa, apagué la luz y me metí otra vez en la cama. Parecía imbécil, me pasó un montón de días, cuando empezaban a dormir me parecía que Julio me miraba desde la cama, con Nelly sentada encima, me atracaba a Twix y me metía en la cama, nerviosa y avergonzada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nelly cada día estaba más triste. Yo ya no sabía qué hacer por ella. No podía confesar que los había visto nunca, si yo ni siquiera conocía a Julio. Le dije que podría hacer por ella cualquier otra cosa, y aunque me pareció un poco raro, accedí. Al fin y al cabo, sólo tenía que quedarme despierta hasta que Nelly me llamara al teléfono de casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez Julio se quitó la ropa, como todas las noches, y Nelly entró en su habitación un poco después. Se sentó encima de él, y yo empecé a ponerme otra vez nerviosa porque de verdad que Julio me estaba mirando, tenía sus ojos de caramelo clavados por debajo de mi cabeza. Y aguanté, cinco minutos más, no me explicaba muy bien cómo me iba a llamar Nelly. Dijo que alrededor de las once, y eran menos cuarto. Esperé. Y fui notando como algo se humedecía entre mis piernas, me asustaba un poco. Cogí un Twix, a ver si se me pasaba. Juro que Julio parecía que me miraba. Cada vez me humedecía más, Nelly no paraba de moverse, Julio no dejaba de mirar hacia donde yo estaba. Alargué la mano y empecé a hacer movimientos circulares entre mis piernas. Julio me miraba a mí, con sus ojos de caramelo. Dejé la chocolatina y entrecerré los ojos, sin dejar de mantener a Julio pendiente de mí. Me miraba. A mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las once y cinco sonó el teléfono. No descolgué. Le quité un cigarro a mi padre y me apoyé en la ventana, mientras Julio también fumaba. Nelly salió del portal y se fue a casa, parecía feliz. Pero no la miramos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-4550084336694235687?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/4550084336694235687/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=4550084336694235687' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/4550084336694235687'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/4550084336694235687'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/01/darling.html' title='Darling'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/S1j0sA-0tPI/AAAAAAAAAEU/z2lLJk5KXRY/s72-c/Darling+01.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-4921675251261037773</id><published>2010-01-17T16:37:00.002+01:00</published><updated>2010-01-17T16:39:54.512+01:00</updated><title type='text'>El lazo azul</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/S1MvQi0GduI/AAAAAAAAAEM/a9omUh3tS_k/s1600-h/lazo+azul.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 227px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/S1MvQi0GduI/AAAAAAAAAEM/a9omUh3tS_k/s320/lazo+azul.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5427733937181325026" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;"Clara, ya ni los secretos son míos. Bien sabes que escribir con la boca nunca fue mi fuerte, y lo más triste de la despedida es que entre tú y yo, una vez más, tiene que haber testigos. Emilio lleva una bata blanca, gafas de pasta y el pelo muy corto, como si se lo repasara todas las mañanas. Ha estado cuidándome desde el accidente, no creo que llegaras a conocerle, apareció después de que tú me abandonaras. Y tiene gracia, estos últimos meses él es el que ha estado a mi lado, hasta el último segundo, hasta el verdadero último segundo en el que deje esta vida perra. La carta debería escribírsela a él, que ha sido el único capaz de soportarme en cada lágrima, de nadar en ellas para una vez más, sacarme a flote. Pero aquí está Clara, escribiendo la carta que lees, la carta que estoy dictando minutos antes de empujar la palanca que me va a lanzar a la otra vida, si la hay, para hacerme libre, libre de ruedas, sillas, personas. Sí, Clara, estoy en el barranco en el que nos conocimos, cuando tú aún llevabas el lazo azul y el uniforme de las Escolapias, ése que te hacía tan mayor y tan seria a mi lado. He estado recreándome en ese momento todo este tiempo, cuando te acercaste a mí para salvarme la vida. Pero hoy ya no estás, me siento tan inútil como aquel día ¿te acuerdas? Había suspendido todas y no quería volver a casa, la paliza que me iba a dar mi padre iba a ser de campeonato. Cuando apareciste estaba a punto de suicidarme, quería saltar, perder el suelo que me sujetaba a las manos de lija de mi padre. Pero entonces tu lazo azul voló desde el patio del colegio hasta aquí, te sentaste a mi lado y fue más que suficiente. Ahora sólo espero que vuelvas a aparecer, con el mismo lazo –tu lazo- y ojalá lleves también el uniforme, te sientes aquí conmigo y contemplemos lo que nos separa de estar muertos. Inertes. Ya está Clara, no hay nada más que decir, voy a liberarme y caminar por el otro mundo, sonreírle a las chicas guapas y aprobar todas las asignaturas. Y estaré esperando hasta que vengas, sentado en algún barranco."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya está Emilio. Cógeme el lazo azul y átala. Sabes la dirección del cementerio ¿no?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-4921675251261037773?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/4921675251261037773/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=4921675251261037773' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/4921675251261037773'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/4921675251261037773'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2010/01/el-lazo-azul.html' title='El lazo azul'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/S1MvQi0GduI/AAAAAAAAAEM/a9omUh3tS_k/s72-c/lazo+azul.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-7910798413730992496</id><published>2009-12-23T22:37:00.000+01:00</published><updated>2009-12-23T23:26:36.614+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Se desangra. Esta vez ha ido demasiado lejos. Se está desangrando. &lt;br /&gt;Abre la puerta de la cocina y los ve, otra vez, abrazados, besándose. &lt;br /&gt;A esto os dedicáis, a esto mientras yo me la juego, mientras me arriesgo a que nos pillen, a que me pillen a mí. Esta vez me han dado, me han dado y no sé si voy a salir de esta, sin ir al hospital. Y vosotros os estáis besando, mierda, me van a pillar y os importa un carajo.&lt;br /&gt;Se sienta en la silla de la esquina, deja la bolsa con el dinero encima de la mesa y se busca la herida. La aprieta y se dobla sobre sí misma, grita. Y es entonces cuando ellos se giran. Se desangra, esta vez ha ido demasiado lejos.&lt;br /&gt;- ¿Qué coño has hecho Anita?&lt;br /&gt;- Me han dado Gabriel, tengo una puta bala atravesándome la pierna, no me preguntes qué coño he hecho y pásame ese trapo, hay que parar esto como sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laura la mira y se tapa la cara.&lt;br /&gt;- Hay que ir a un hospital.&lt;br /&gt;- Cállate la puta boca Blanca. ¿estudiaste enfermería no? pues hazme un puto torniquete, ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laura pone cara de terror, le arranca el trapo a Gabriel y como si tuviera prisa, temblando, se acerca a ella y le descubre la herida.&lt;br /&gt;- Mierda Anita, mierda reina.&lt;br /&gt;- Te dije que no lo hicieras, que no fueras allí, se te ha ido de las manos – Gabriel se quita la chaqueta y se acerca a Anita - ¿qué coño te pasa? Dijimos que lo dejábamos.&lt;br /&gt;- Que lo dejábamos, qué bonito. ¿y de qué coño íbamos a vivir los tres? Estáis colocados, no dejáis de meteros mierda, algo tenía que hacer ¿no? la he vendido sí, toda vuestra puta coca la he vendido para salvarnos a los tres.&lt;br /&gt;- Pero si dijimos que ayer era la última.&lt;br /&gt;- ¿Y la ibais a tirar? ¿Y de qué coño íbamos a vivir ahora? Había que pasarla Gabriel, sino nos la íbamos a meter toda, lo he hecho por nosotros, por los tres – grita – me voy a morir por vuestra puta culpa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laura aprieta el nudo y la mira, a los ojos. Se acerca más y la besa. Ya sabe que Anita se va a morir. Pero lo va a hacer en sus brazos, y en sus besos, en los de Gabriel también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio parecía fácil. El día que Gabriel y Anita conocieron a Laura y se la llevaron a casa. Follar con una tía. Llevaba tal borrachera que ella se la ofreció. Toma, así se te baja, y podemos follar otra vez. Funcionaba, era el santo grial, podía beber hasta morirse y aquel polvo lo curaba todo. Gabriel también lo probó, no pasa nada, decía Laura siempre, yo me meto casi todos los días y mírame, ¿quién dice que me mata? No tienen ni puta idea, es censura social, esto nos hace libres. Y los besaba, a los dos, se besaba a sí misma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Laura, dame algo para el dolor.&lt;br /&gt;- Después de toda la coca que te has metido, no hay nada que te vaya a quitar el dolor, sólo más coca.&lt;br /&gt;- No, no, no quiero más, se acabó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Laura se convirtió en vértice, ellos dos en triángulo. Poco a poco, ella fue dejando el pijama debajo de la almohada, el cepillo de dientes en el vaso de cristal del baño, y el sexo y la cocaína ocuparon sus horas, sus días. Gabriel perdió el trabajo, Anita lo dejó por envidia. Y cuando les sobraba cocaína, la vendían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cogió de la mano y lo sacó de la cocina.&lt;br /&gt;- Si no la llevamos a un hospital, la va a palmar.&lt;br /&gt;- No va a querer Laura, ya la conoces, no hay quien la saque de sus trece.- Anita los escuchó desde la cocina.&lt;br /&gt;- ¿Me muero?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era tan tan fácil. Se consumía tanto, y la consumía tanta gente. Y daba tanto dinero, por tan poco. Cada uno de ellos encontró su círculo, sus clientes. Los de Anita fueron los peores, a veces no pagaban, tenía que ir a buscarlos a las chabolas. Al principio Laura y Gabriel la acompañaban, y nunca pasaba nada. No pasaba nada nunca, así que empezaron a dejar que fuera sola, y mientras la esperaban en casa, besándose, follándose el uno al otro. Y cuando llegaba a casa con la bolsa llena de pasta, se unía a ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Anita, bésame.&lt;br /&gt;- Bésame, Anita. &lt;br /&gt;Gabriel se inclinó sobre ella, Laura le desabrochó la camisa. Anita devolvía los besos, les quitaba los pantalones. Se recorrían los cuerpos.&lt;br /&gt;- ¿Es el último?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Anita se dio cuenta de que aquello acabaría mal. Trató varias veces de sentarse a hablar con ellos, pero siempre acaban celebrando el trato con una raya, y al día siguiente se despertaban con las piernas enredadas, muy lejos de querer dejarlo. Aquella mañana se despertó antes que ellos, deshizo el enredo, se duchó y limpió la casa. Recogió cada mota de cocaína y la metió toda en una bolsa. Antes de bajar al coche, entró otra vez en la habitación, Laura ya se había despertado, buscaba a Gabriel, y mientras le besaba, la miró.&lt;br /&gt;- ¿Qué haces ahí? Ven aquí y quítate la ropa, déjame darte los buenos días como te mereces, reina. &lt;br /&gt;- Me tengo que ir, negocios.&lt;br /&gt;- ¿Vas sola?&lt;br /&gt;Fue sola, llevaba menos de la cantidad acordada, no pasaba nada, seguro que no tendrían pasta ni para la mitad. Pero no fue así, volvió con un par de moratones y un miedo multiplicado por mil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No es el último reina, es el primero de nuestra nueva vida.&lt;br /&gt;- Se acabó, se acabó, buscaremos trabajo y seremos felices.&lt;br /&gt;Laura le quitó la falda, le besó las piernas y se manchó de sangre. Gabriel la absorbía, no se sabía ya de quién era, quiénes eran ellos, si eran tres o sólo uno. A Anita le dolía la pierna, pero no paró de moverla, de agitarse, besar cada centímetro de Laura y Gabriel, de ser besada en cada centímetro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella vez sí hubo trato. Le acompañarían a llevar el último paquete al día siguiente, y se acabó. No más drogas. Gabriel buscaría trabajo, Laura estudiaría la última asignatura de Enfermería y Anita intentaría recuperar su puesto en la empresa. Y aquella noche iba a ser la última noche. Se darían el festín, una despedida a lo grande. Con lista de invitados, una fiesta de las que hacen historia. Pero Laura y Gabriel se pasaron, rozaron la sobredosis. Y Anita tuvo miedo, miedo de que fuera otro trato más, lejos de la vida real. Y volvió a despertarse antes, a deshacer el enredo. Se duchó, limpió la casa, recogió cada mota de cocaína y la metió en una bolsa. Antes de irse entró en la habitación. Laura ya estaba despierta.&lt;br /&gt;- Anda, reina, ven aquí, vuelve a quitarte la ropa.&lt;br /&gt;- No Laura, me voy a dar carpetazo al asunto.&lt;br /&gt;- ¿Vas sola?&lt;br /&gt;- Si no lo hago yo, nos vamos a la mierda los tres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Teníamos que haberte acompañado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Da igual, da igual, he ido sola y ya está.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Perdóname reina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Te perdono, bésame, déjate de tonterías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era menos cantidad. Pero daba igual, ya les había avisado, traeré lo que pueda, y será la última. Era la despedida, no iban a ser violentos al final. Pero lo fueron, intentó escapar, pero antes de llegar a la puerta del coche, le dispararon en la pierna. Condujo como pudo hasta casa. Y al llegar, Laura y Gabriel se besaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gabriel fue el primero en correrse, se quedó tumbado a un lado de Anita y la miraba. Laura le siguió, y los dos se dieron a Anita. Recorrieron cada centímetro, cada uno de ellos hasta que Anita explotó, gritó con la cabeza de Gabriel entre las piernas y los labios de laura dentro de los suyos. Los abrazó, le dolía como nunca le había dolido nada, y ya casi no podía respirar, el dolor había vuelto, después del sexo, y ya no había escapatoria.&lt;br /&gt;- Es el último – dijo entrecortada.&lt;br /&gt;Ellos la abrazaron, mientras dejaba de respirar. Siguieron besándola hasta que su lengua dejó de moverse, hasta que todo su cuerpo dejó de tiritar y murió. Entonces se miraron, fueron hasta la habitación y sacaron el kilo de coca que Anita nunca encontraría, detrás de la cama. Ése sí era el trato.&lt;br /&gt;- ¿Hasta la última?&lt;br /&gt;- Hasta la última, rey.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-7910798413730992496?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/7910798413730992496/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=7910798413730992496' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/7910798413730992496'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/7910798413730992496'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/12/se-desangra.html' title=''/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-2003963274258455239</id><published>2009-11-24T20:29:00.001+01:00</published><updated>2009-11-24T21:12:09.242+01:00</updated><title type='text'>Zapatos rojos</title><content type='html'>Los zapatos rojos de tacón seguían en la esquina del cuarto. Se los había regalado él. Ella abrió los ojos hacia ese lado de la cama. Intentó observarlos, pero giraban, escapaban hacia el techo como seguros de querer fugarse, buscando sacudirse las manchas de ron y ceniza y volver a encontrar unos pies más suaves, más dulces.&lt;br /&gt;- Cereales.&lt;br /&gt;Ella se giró hacia el otro lado y le besó, a cambio de un gesto frustrado de labios.&lt;br /&gt;- Buenos días, rey.&lt;br /&gt;- Tazón de cereales.&lt;br /&gt;Despacio, ella volvió al lado de los zapatos rojos, seguían allí, en la esquina del cuarto. Puso los pies en el suelo, y se vio las uñas descascarilladas, como formando mapas de rojo y carne. Tropezó un par de veces antes de llegar a la puerta. Y otras tres antes de alcanzar la cocina. Le temblaban las manos al coger la caja de cereales, y formó nuevos mapas de leche y encimera al inundar el tazón. Seguía durmiendo, mientras ella avanzaba por el pasillo y la habitación derramando un poco de leche, algún cereal. Lo dejó en la mesilla y le acarició el pelo.&lt;br /&gt;- Galletas.&lt;br /&gt;Una cucharada y se la acercó a los labios. Manchó almohada y sábana. Ella reía. Él se incorporó, tomó las riendas del desayuno y empezó a engullir. Ella se quedó sentada en el rincón de la cama. Los zapatos rojos de tacón seguían en la esquina del cuarto. Él dejó el tazón vacío en alguna parte y se levantó para vestirse. Ella no se movió, no dejó de mirarse los mapas de rojo y carne que tenía en los pies, las manchas por todas partes. Él terminó de abrocharse la camisa, le dio un beso en la mejilla, susurró algo parecido a llamarle cuando llegara al trabajo, y se fue. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Metió los zapatos en una bolsa, se puso el abrigo encima del pijama y bajó, rumbo al contenedor. Cuando levantó el brazo para lanzarlos al orgánico, se miró las uñas. Y volvió a casa. Metió las sábanas a la lavadora, fregó el tazón y todos los suelos. Se despintó las uñas, y volvió a pintarlas, rojo. Cuando se secaron, se quitó la ropa, y a los zapatos les quitó la bolsa. Se metió con ellos en la ducha y se enjabonó todas las pieles, suyas y ajenas, carne y rojo. &lt;br /&gt;Los colocó en la esquina opuesta. La otra quedó vacía. Al observarlos desde el marco de la puerta, ya no iban a ninguna parte, estaban ahí quietos, como muertos de ganas por que ella metiera dentro sus pies, suaves, dulces.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-2003963274258455239?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/2003963274258455239/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=2003963274258455239' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2003963274258455239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2003963274258455239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/11/zapatos-rojos.html' title='Zapatos rojos'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-3162725785243139906</id><published>2009-10-23T16:57:00.002+02:00</published><updated>2009-10-23T17:19:39.576+02:00</updated><title type='text'>Manuela</title><content type='html'>Volvió a mirarle a lo ojos.&lt;br /&gt;- Esta noche. Tú y yo.&lt;br /&gt;Él devolvía la mirada. Una mezcla.&lt;br /&gt;- No entiendo.&lt;br /&gt;Y.&lt;br /&gt;- Lo sé.&lt;br /&gt;Titubeaba. Le miraba en los silencios muertos de las conversaciones. Y en zigzag, porque Manuela es así, se enfrascaba en conferencias republicanas al girar a la izquierda. Con un ojo en la derecha para vigilarle. Todas las veces que la guapita se le acercaba. Bailaban. Aunque a Manuela le parecía absurdo todo aquello después de decidir que el mundo se podía cambiar. Bailaba enfadada, enfadada con la copa y el cigarro social que sonreían al sistema que nadie iba a cambiar por fumar y beber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más copas. La última nunca es suficiente. Y Manuela calculaba, los pasos, las frases jeroglíficas y las sentencias lapidarias lanzadas en el momento y el lugar preciso para que él volviera a entender por todos los canales:&lt;br /&gt;- Esta noche. Tú y yo.&lt;br /&gt;Aunque ella siguiera enfadada por vigilar las veces que él hablaba con aquella guapita que le sonreía en exceso las últimas noches. Otra mirada susurra:&lt;br /&gt;- Da igual, esta noche te quiero. Como la Pasionaria a la República y los exiliados al cielo de Madrid.&lt;br /&gt;A la penúltima de todas las últimas copas, le siguió el intento golpista de cambiar las realidades:&lt;br /&gt;- Yo voy a cambiar el mundo.&lt;br /&gt;- Lo intentarás. &lt;br /&gt;Y vuelta hacia casa. Balas:&lt;br /&gt;- Pero he perdido las llaves de casa.&lt;br /&gt;- De momento tendrás que conformarte con cambiar mi mundo.&lt;br /&gt;Esta noche. Tú y yo. Sexo, interrumpido por llamadas que no debería contestar y contesta. Debe ser la guapita que se ha quedado sola. Manuela intenta quitarle el móvil de las manos, le dice que si los políticos se suicidaran la vida sería más bella. La guapita escribe. Él contesta. Manuela lo borra, le habla de Guernica. Vuelve a llamar, y antes de que él se despierte, ella apaga el móvil. Porque está enfadada con la dictadura de luchar por ser el más rápido y no el más interesante. Dormir. Follar. Dormir, follar. Café, República, ducha y sexo. La guapita llama cuando ella roza la cerradura de la puerta a la calle y lo real.&lt;br /&gt;Y esta vez no dice nada. Que conteste. Esta noche te he hecho lo que la primavera a los cerezos. Y ya vale. Y de camino a casa, sus miradas a donde no se ve, dicen:&lt;br /&gt;- Como la República. Por la puerta de atrás derrumbada. Después de tantas lágrimas, no sirve de nada, nunca sirve de nada. No te apagaré más el móvil, si quieres rendirte a la vida fácil bajo la sombra de un amor fácil, adelante. Amarme a mí es mucho más difícil. Soy mucho más difícil. Y hay seis millones de personas en esta ciudad deseando amarme. Me exiliaré. Me echarás de menos. Y no recordaré ni tu nombre ni el color de tu cielo cuando haya cambiado el mundo.&lt;br /&gt;Llueve, de su casa a la suya, llueve, como sólo puede llover los días de mil batallas ganadas y la guerra perdida en el ultimo segundo.&lt;br /&gt;Pero al rozar su cerradura, la de la puerta que da a su casa y a su mundo, las manos nerviosas le abren el bolso, buscan el teléfono.&lt;br /&gt;Y buscan su nombre, su número.&lt;br /&gt;Eliminar.&lt;br /&gt;¿Seguro que quiere eliminar?&lt;br /&gt;Sí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-3162725785243139906?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/3162725785243139906/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=3162725785243139906' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/3162725785243139906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/3162725785243139906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/10/manuela.html' title='Manuela'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-361329289768506305</id><published>2009-10-17T16:56:00.005+02:00</published><updated>2009-10-19T01:57:40.900+02:00</updated><title type='text'>Adriana</title><content type='html'>Volvió a mirarle a lo ojos.&lt;br /&gt;- Esta noche. Tú y yo.&lt;br /&gt;Él devolvía la mirada. Una mezcla. &lt;br /&gt;- No entiendo.&lt;br /&gt;Y.&lt;br /&gt;- Lo sé.&lt;br /&gt;Se terminaban las copas como si no fueran a probar el alcohol nunca más. Aún no le había dicho nada con la voz. Bailaban. A Adriana le pertenecía todo, si tiraba de donde él estuviera se quedaba sin ropa, sin techo, sin suelo, sin el cigarro y la copa que le permitían enfrentarse a sus miradas, con la confianza de la vida en sociedad. &lt;br /&gt;Más copas. La última nunca es suficiente. Y Adriana calculaba, los pasos, las frases jeroglíficas y las sentencias lapidarias lanzadas en el momento y el lugar preciso para que él volviera a entender por todos los canales:&lt;br /&gt;- Esta noche. Tú y yo.&lt;br /&gt;Aunque él siguiera hablando con aquella guapita que le sonreía en exceso las últimas noches. Otra mirada susurra: &lt;br /&gt;- Da igual, esta noche te quiero. Entre mis labios. Entre todos ellos.&lt;br /&gt;A la penúltima de todas las últimas copas, le siguieron las palabras banales de ascensor:&lt;br /&gt;- Esta noche hace frío. ¿Me das fuego? &lt;br /&gt;Y vuelta hacia casa. Balas:&lt;br /&gt;- He perdido las llaves de casa.&lt;br /&gt;- Vente a dormir si quieres.&lt;br /&gt;Esta noche. Tú y yo. Sexo, interrumpido por llamadas que no debería contestar y contesta. Debe ser la guapita que se ha quedado sola. Adriana le quita el móvil de las manos, le besa. La guapita escribe. Él contesta. Adriana lo borra, le besa. Vuelve a llamar, y antes de que él se despierte, ella apaga el móvil. Dormir. Follar. Dormir, follar. Café, ducha y sexo. La guapita llama cuando ella roza la cerradura de la puerta a la calle y lo real. &lt;br /&gt;Y esta vez no dice nada. Que conteste. Esta noche te he querido. Y ya vale. Y de camino a casa, sus miradas a donde no se ve, dicen:&lt;br /&gt;- Te lo regalo guapita, por baja temporal de uso físico. Ser amante es mejor, ser amante es mejor, ser amante es mejor, mucho mejor, yo lo sé todo y tú no, sé cuándo te besará, cómo y dónde, tú no sabrás nada guapita, ni quién te cuelga las noches de los domingos. &lt;br /&gt;Llueve, de su casa a la suya, llueve, como sólo puede llover los días de resaca atípica.&lt;br /&gt;Pero al rozar su cerradura, la de la puerta que da a su casa y a su mundo, las manos nerviosas le abren el bolso, buscan el teléfono.&lt;br /&gt;Y no hay llamadas.&lt;br /&gt;No hay mensajes.&lt;br /&gt;Y comunica.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-361329289768506305?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/361329289768506305/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=361329289768506305' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/361329289768506305'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/361329289768506305'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/10/adriana.html' title='Adriana'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-1292028484152327753</id><published>2009-09-15T19:15:00.005+02:00</published><updated>2009-09-17T01:54:15.836+02:00</updated><title type='text'>Elegía</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SrF40SnaFyI/AAAAAAAAAEE/q4W5RiJ1iUE/s1600-h/cementerio.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SrF40SnaFyI/AAAAAAAAAEE/q4W5RiJ1iUE/s320/cementerio.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5382215869430109986" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Se me ha muerto como del rayo Ramón Sijé...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta los funerales eran eventos sociales para ella. &lt;br /&gt;- ¿Qué me pongo? Porque estará allí todo el mundo ¿no? Los padres, los antiguos alumnos, los profesores, niños...¡hasta el alcalde! ¡Y la prensa!&lt;br /&gt;Revolucionó el armario. Una hora después de enterarse del funeral entierro en versión completa. Cuando faltaban tres horas, arrancó el coche y se dirigió al centro comercial más grande de la ciudad. Sólo ciento cincuenta euros después, tenía vestido, negro, elegante y discreto, muy parecido a los otros diez que tenía en su armario. Se vistió y entre sonrisas, se plantó en el cementerio. Se codeó con la alta sociedad, dio besos, pésames, y abrazos de palmadita solemne en la espalda. Secó lágrimas con sus guantes de cuero y se ajustó la pamela y las gafas de sol, torciendo la sonrisa. Suspiró mil veces y lloró sin lágrimas. Se esforzó por entristecerse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Y órganos mi dolor sin instrumento...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero había demasiada gente, demasiada lágrima fácil, demasiada seriedad. Y le dieron ganas de reírse. Se vio bailando sobre la tumba, abrazando a todos hasta las cejas de éxtasis, y a carcajadas, pegar gritos. Se vio sacándole la lengua a su muerto, hablando sola y sonriente. Y se vio también rompiendo la lápida, escuchó el sonido del mármol al romperse, el filo de su hacha hasta encontrarse con el roble del ataúd, el crujido de toda su fuerza contra la noble calavera...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Quiero minar la tierra hasta encontrarte...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se culpó sólo de imaginar. Y los llantos se fueron apagando, las masas de cuerpos negros, fueron vagando como sin rumbo hacia la salida, como si ninguno de aquellos fuera capaz de reconocer la elegancia de su vestido que en otras ocasiones habrían recibido entre susurros asesinos. No miraban a nadie. Ni siquiera ella ya miraba a nadie. Estaba borrosa, como cuando se mira demasiado tiempo a un punto fijo sin parpadear. Eso hacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;No hay extensión más grande que mi herida...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al parpadear ya no quedaban almas, de las que todavían tienen cuerpo, a su alrededor. La curiosidad la empujó hacia la tumba y leyó. Resonó Serrat en sus oídos. Tenía dieciséis otra vez. Y él no hacía más que rebobinar el cassette del coche para volver a escuchar la elegía. Se quitó la pamela, como si él fuera a verla así mejor, y tiró las gafas encima, como si así fuera a verle mejor. Como si así él pudiera ver sus ojos. Como si aún estuviera susurrándole al oído. Por fin, estaba llorando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;y siento más tu muerte que mi vida...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si aún quedaba alguien por detrás, no se giró a mirarle. Se agachó sobre su tumba y donde intuyó oído, entonó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;A las aladas almas de las rosas,&lt;br /&gt;del almendro de nata te requiero,&lt;br /&gt;que tenemos que hablar de muchas cosas,&lt;br /&gt;compañero del alma, compañero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se marchó, fue sin pamela y sin gafas de sol, y para secarse las lágrimas, dejó tirados en la primera esquina los estériles guantes de cuero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/vKPhKUCcIQc&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/vKPhKUCcIQc&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-1292028484152327753?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/1292028484152327753/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=1292028484152327753' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/1292028484152327753'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/1292028484152327753'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/09/elegia.html' title='Elegía'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SrF40SnaFyI/AAAAAAAAAEE/q4W5RiJ1iUE/s72-c/cementerio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-2578437257507717697</id><published>2009-08-31T17:21:00.000+02:00</published><updated>2009-08-31T17:25:35.804+02:00</updated><title type='text'>Y sin embargo...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SpvrTseL8GI/AAAAAAAAAD8/wQMf1esu2NA/s1600-h/interrail+263.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 294px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SpvrTseL8GI/AAAAAAAAAD8/wQMf1esu2NA/s320/interrail+263.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5376149303784632418" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;- No tengo intención de parar hasta que lo consiga. No tengo intención de parar hasta que lo consiga. No tengo intención de parar hasta que lo consiga. No tengo intención de parar hasta que lo consiga.&lt;br /&gt;- Está bien. Eres dura ¿eh?&lt;br /&gt;- Ya, es lo que pasa cuando te metes aquí – se señala entre ceja y ceja-.&lt;br /&gt;- ¿Y por qué estoy ahí?&lt;br /&gt;- No lo sé, es lo que trato de averiguar. Qué cojones has hecho, o en qué pensaba yo mientras lo hacías, o no lo hacías, que es lo más probable, que todo esto me lo esté inventando yo, para meterte ahí. &lt;br /&gt;- Soy fruto de tu imaginación.&lt;br /&gt;- Sería probable. Lo cual, me desagradaría en exceso, porque el placer de la locura sólo el loco la conoce, y mi placer linda bastante con transformar en real lo imaginario y creerme la reina del mambo, también la princesa del cuento, a la que le ocurren ese tipo de cosas que la gente no suele planear ni siquiera calcular en las posibilidades de su destino. Cuando alguien te dice eso de “esto sólo me pasa contigo”, pues a mí me pasa muy a menudo, que me lo dicen, porque yo ha llegado un punto de locura, o vete tú a saber, racionalidad y realismo, en que no acierto a distinguir cuáles de las cosas que me pasan pertenecerían a la categoría de lo increíble. &lt;br /&gt;- Esto sólo me pasa contigo.&lt;br /&gt;- Ya, pero esto sí lo distingo.&lt;br /&gt;- ¿Es real?&lt;br /&gt;- Es tan real que parece imaginado. O está tan bien imaginado que parece real.&lt;br /&gt;- Has dicho que sí lo distinguías.&lt;br /&gt;- Ya, pero es que eso depende de lo que tú hagas, o de lo que no hagas, pero de lo que yo esté pensando o imaginando mientras tú haces, deshaces, o te quedas ahí parado.&lt;br /&gt;- Bien.&lt;br /&gt;- De todas formas, yo suelo decir demasiadas tonterías, o no, más bien suelo decir cosas que no vienen para nada al caso. Eso es. Instalarme en los cerros de Úbeda sería lo preciso.&lt;br /&gt;- Esto no puede ser real.&lt;br /&gt;- Y sin embargo, gira.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-2578437257507717697?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/2578437257507717697/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=2578437257507717697' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2578437257507717697'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2578437257507717697'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/08/y-sin-embargo.html' title='Y sin embargo...'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SpvrTseL8GI/AAAAAAAAAD8/wQMf1esu2NA/s72-c/interrail+263.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-8056307651953540306</id><published>2009-07-03T03:18:00.002+02:00</published><updated>2009-07-03T03:20:34.862+02:00</updated><title type='text'>Creo en mí</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/Sk1c3f2IOQI/AAAAAAAAAD0/42uMfWbTEY0/s1600-h/PLAZA_REDONDA_%5B640x480%5D.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 209px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/Sk1c3f2IOQI/AAAAAAAAAD0/42uMfWbTEY0/s320/PLAZA_REDONDA_%5B640x480%5D.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5354037640524478722" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Necesitaba que se lo recordaran, en el fondo era simplemente eso. Recuérdame que crees en mí. Que soy al menos una de las veinte fuerzas que mueven tu mundo. Simplemente eso. Así de fácil, o al menos, aparentemente fácil.&lt;br /&gt; Era como convertirse en parte de algo, era como ser consciente de que uno vive porque existen el oxígeno y el agua, y que la independencia es en verdad una mentira mucho más grave que cualquier otra, porque nadie lo sabe. Que alguien le recordara que creía en ella, o en mí, eso es lo de menos. Le daba vida, le insuflaba las bocanadas suficientes como para recordar cómo se respiraba. Eso no era exactamente perfecto, nunca he creído que lo fuera, pero como la independencia es mentira y tengo, o ella tiene, el privilegio de conocer la máxima, podía permitírselo.&lt;br /&gt; Osea que para cualquier mente delante de mí o de ella éramos uno de esos seres dependientes que tiran del amor como los parapléjicos tiran de silla de ruedas. Éramos una niña, uno de esos seres incordio que están siempre por el medio y no saben hacer nada solos. O aún peor, para el inmenso tanto por ciento, hijo del capitalismo y el amor propio, éramos alguien que no se quería. &lt;br /&gt; Pero me daba igual, a estas alturas ya tengo muy claro que lo más importante son los demás. Me quiero demasiado como para exigirme aprovechar todas las oportunidades y ser la primera en todo, la mejor.&lt;br /&gt; Sólo había que recordárselo. Y por supuesto, sólo existe un número determinado de personas capaces de ello. Algunas estaban usadas, del día a día, de las ocasiones en que ella se rompía como una copa de cristal bohemio (en manos de individuo ebrio). Y había una, una persona que probablemente la hubiera desterrado desde la complicidad de los amantes que ya es casi mentira, hasta el estúpido terreno del “¿Cómo te va todo?”. Pero en esa pregunta, en esa conversación absurda en la que a todos todo le va estupendamente bien, y están de puta madre, hay, detrás, al fondo, a la izquierda, dos sonrisas que acaban de conectar, acaban de follarse la una a la otra de la manera más salvaje, se están abrazando, se besan y se dicen lo muchísimo que se han echado de menos todos estos meses, y sólo después, cuando todo lo estupendamente genial termine de salir de sus estúpidas y estupendas voces, esas dos sonrisas se reirán hasta que los ojos se vuelvan casi cómplices. Pero justo antes de eso, en el espacio que separa la risa del beso real, esas dos personas se separan. Y era sólo esa persona la que podía devolverle la creencia en sí misma. &lt;br /&gt; Así que a las cuatro de la mañana, antes de que se vistan los que ponen las calles, ella, yo, me levanté y llegué al maldito aeropuerto. A ella siempre le ha encantado maldecir todo, pero ama, adora, venera los jodidos aeropuertos. Le encantan. Maletas que van de una parte a otra, personas que se separan casi para siempre, o que se reencuentran después de años. Y ese sentimiento, la sensación imperceptible y también imperturbable de estar en tierra de nadie. &lt;br /&gt; Aterrizó a las 7,30. La humedad. Pensé “mierda, la humedad de los cojones”. Y me sorprendí, porque yo no pensaba eso, yo no era esa persona, yo sólo maldigo los lugares cuando el lugar es Madrid, cuando está seco o hace demasiado frío. Me corregí, bendita humedad. Y aún transcurrieron días de preparativos, como en las bodas, días de ron, playa, siesta, televisión con series de hace siglos y régimen semi involuntario. Días para preparar el maldito corazón. Pero dio igual, ella empezó a ponerse nerviosa la noche que contactó con la persona, y no podía dormir. Me tembló el corazón, pude notar cómo rebotaba hasta situarse entre las paredes de mi cabeza y dirigirse a todo mi cuerpo desde allí. Empezó a temblar y así estuvo hasta el primer “¿cómo va todo?”. Después su sonrisa, encontró al fondo, a la izquierda, la suya, e hizo el amor con ella. Metió la lengua y la mano, recorrió cada parte que aún existía intacta después de un par de años, debajo de la ropa que veía su voz. Y le abrazó, le abrazó tan fuerte que no podía romperse, que allí estaba a salvo, tan fuerte que estaba más dentro que fuera de él. Y cuando la sonrisa empezó a reírse, a estallar de verdad, cuando la sonrisa empezó a ser consciente de que ese sueño podía ser real y fue en busca de sus ojos para que ellos también se burlaran del “¿cómo va eso?” y decidieran cumplir lo deseado, llegó la cuenta, recoger el coche, y te llevo donde te están esperando, que yo también tengo que irme. &lt;br /&gt; Iba a quedarse sin aire. Porque sí había recordado que él creía en ella, que en el fondo, muy en el fondo, un fondo más allá del que hay a la izquierda, ella era todavía una de las doscientas fuerzas que movían su mundo. Pero no el tiempo suficiente, era la fuerza sí, pero no se lo había recordado el tiempo suficiente como para ser independiente el tiempo más que necesario. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así decidió volver a buscarla. La Plaza Redonda. La había buscado varias veces, con personas diferentes. Pero la maldita Plaza Redonda estaba siempre escondida, joder. Casi desistió. A las dos horas casi desistió. Pero preguntó por última vez, y detrás de callejones invadidos injustamente por andamios allí estaba. La Maldita Plaza Redonda, tan pequeña, tan redonda, y mucho más preciosa de lo que le hubiera dado por imaginar. Así que al salir, y volver a casa con la sonrisa que únicamente da la realización, empezó a distinguir entre sus oídos externos e internos una voz. Esa voz, a las diez de la noche, se convirtió en Luz Casal. Pero no se lo decía Luz, era ella misma, era la misma voz que había maldecido la humedad al bajar del avión. Ella misma dependiendo de sí misma insuflándose la vida que le hacía falta para creer en ella misma. Y eso no era amor a sí misma, era poner a los demás siempre por delante. Y seguir el rumbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo en mí, cada mañana, aunque a veces yo, no crea nada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-8056307651953540306?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/8056307651953540306/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=8056307651953540306' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/8056307651953540306'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/8056307651953540306'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/07/creo-en-mi.html' title='Creo en mí'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/Sk1c3f2IOQI/AAAAAAAAAD0/42uMfWbTEY0/s72-c/PLAZA_REDONDA_%5B640x480%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-274504410870155387</id><published>2009-06-30T02:47:00.002+02:00</published><updated>2009-06-30T03:22:58.129+02:00</updated><title type='text'>Negro y tiza</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/Sklo4cClrOI/AAAAAAAAADk/j2RDU4UBK6A/s1600-h/tiza.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 238px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/Sklo4cClrOI/AAAAAAAAADk/j2RDU4UBK6A/s320/tiza.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5352924950915558626" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Si al menos pudiera contar los días. Si pudiera por lo menos decir, llevo aquí encerrada dos días y siete horas. Pero dibujar palos en la pared se ha vuelto algo casi tan inútil como arrastrar la garganta por las cuatro rendijas que dan a lo que debe ser un pasillo. "Sacadme de aquí", "Socorro", "Fuego". No sirve de nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De vez en cuando -por utilizar algún adverbio de tiempo que no suponga detenerme en mi miserable existencia ignorante de agujas- el mismo encapuchado de siempre entra y saluda con un gesto de su cabeza. Yo devuelvo el movimiento, segundos antes de parpadear en mi negro entorno y hacer desaparecer la barra de bar en la que nuestros culos han rozado asiento. Empiezo a susurrar, a hablar, a gemir, a gritar, a suplicar. No sirve de nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acerca con el esparadrapo en su mano izquierda, tira de él con la derecha, se agacha y me lo coloca en los labios. Ya no me abofetea, no hace falta, el rollo del celo es como la campana del fin del recreo. Se vuelve hacia la puerta y coge un bote de pintura negro, la brocha, hacia arriba y hacia abajo, cubre todas las paredes. Le miro con los ojos muy abiertos, estos movimientos se me siguen escapando. Pasa así algunos minutos. O quizá sean sólo segundos, o una hora, no lo sé, no hay reloj y el brillo me hipnotiza. Estoy en una habitación negra y sin ventanas, no sé cuánto tiempo llevo aquí, pero él está pintando y yo estoy aquí sentada en el centro, encima de la mesa, inmóvil. No sirve de nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando cierra la tapa del bote de pintura siempre parpadeo, me arrastro por el suelo, susurro, hablo, gimo, grito, suplico. Él no me hace caso, saca de su bolsillo tres tizas blancas y las deja junto a la mesa, debajo de la lámpara perenne. ¿Y cómo aguanta tanto tiempo encendida la bombilla? A lo mejor llevo aquí sólo un par de días, o una tarde de domingo. Cuando cierra la puerta yo vuelvo a salir detrás de él, dejo las uñas que ya no tengo marcadas en la puerta y las manos se me quedan negras. No sirve de nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un palo en la pared, y después otro, quizá justo al día siguiente o sólo unas horas más tarde del primero. Dibujo soles, nubes, lluvia, campo. A veces edificios a lo lejos. Hasta que el encapuchado entra y tapa con pintura negra mi pasado, hace retroceder a las agujas de ningún reloj y se marcha. Le oigo decir algo de que puede que no lo entienda nunca. Tres tizas blancas junto a la mesa, debajo de la lámpara perenne. Pero yo no me rindo, aunque no sirva de nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los edificios tienen relojes sin agujas, las madres gritan, y hay un montón de niños perdidos por la pared. Pinta de negro. Las madres vuelven a dibujar sus gritos por las cuatro esquinas, aunque no sirva de nada. Edificios en llamas, soles, lluvia, niños jugando hasta que los encuentren. Vuelve a pintar de negro. Los niños parecen casi felices, sus madres se arrastran de edificio en edificio, una pared, dos, tres, las cuatro. Otras tres tizas. Y cada vez hay menos niños, algunos lloran. Negro y tiza. Son cada vez menos las madres que arrastran sus pies blancos por mis paredes negras, ya no gritan, sólo susurran. Tiza y negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hasta cuándo? ¿Cuántos días? El encapuchado sonríe pero se lleva a los niños antes de que sus madres los encuentren y suspiren tranquilas. La desesperación me embadurna en las paredes recién pintadas. Les he oído hablar de nuevo en este rato, o estos días. Van a deshacerse de mí. Mañana por la noche, ¿cuándo es mañana por la noche? Ni siquiera unas agujas de reloj servirían para nada hoy. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corro de una pared a la otra, intento estallar mi cabeza, la nariz, doblarme los brazos. El encapuchado ha entrado varias veces hoy. Pinta las paredes, negro, tres tizas. Tengo que conseguirlo como sea, aguanto la respiración. Afilo las tizas para cortarme las venas, en vertical. Pinta las paredes, negro, tres tizas. No serán ellos los que acaben conmigo. Vuelvo a malgastar otra tiza, el polvo se acumula en una de las cuatro esquinas. Tengo un plan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deshago dos tizas en la mesa, se pueden hacer unas cuarenta rayas. Ahora sí. La primera fue la más difícil, parte del polvo se cayó al suelo, y el resto se me quedó pegado por la cara. Con la segunda fue más fácil, no derramé ni una sola mota. A la décima empecé a sangrar por la nariz, cuando llevaba veinte casi no podía respirar, la habitación empezaba a dar vueltas, a ser cada vez más pequeña. Decidí levantarme y dar uso a la última tiza. Dibujo en la pared una madre que encuentra a su hijo. No puedo parar de toser. Pero el dibujo está en la pared, la madre abraza muy fuerte a su hijo, los dos sonríen. Me caigo al suelo, los ojos en blanco. Pero la madre por fin ha encontrado a su niño y se dirige hacia la puerta. Aunque no sirva de nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al rato, o quizá mañana por la noche, el encapuchado entra en la habitación, susurra un “por fin” penetrante, y se acerca a mi cuerpo. Mira el dibujo y dispara una lágrima, aunque no sirva de nada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-274504410870155387?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/274504410870155387/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=274504410870155387' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/274504410870155387'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/274504410870155387'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/06/negro-y-tiza.html' title='Negro y tiza'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/Sklo4cClrOI/AAAAAAAAADk/j2RDU4UBK6A/s72-c/tiza.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-3892984069335839489</id><published>2009-06-02T22:27:00.000+02:00</published><updated>2009-06-02T22:40:12.512+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>- ¿Cuándo dejaste de quererme?&lt;br /&gt;- No lo sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo sabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Hay otro?&lt;br /&gt;- No seas clásico, no hay otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no lo hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Entonces? No lo entiendo.&lt;br /&gt;- Yo tampoco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no lo entiende.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Explícamelo.&lt;br /&gt;- No puedo explicar lo que ni siquiera yo entiendo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no lo entiende.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y qué vas a hacer?&lt;br /&gt;- Dejarte. Tú eres clásico y yo moderna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y le deja. O posmoderna&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-3892984069335839489?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/3892984069335839489/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=3892984069335839489' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/3892984069335839489'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/3892984069335839489'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/06/cuando-dejaste-de-quererme-no-lo-se.html' title=''/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-2012627763902591391</id><published>2009-05-26T00:43:00.003+02:00</published><updated>2009-05-26T01:00:56.954+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/ShsjHKjGANI/AAAAAAAAADc/s5EkinmDWYg/s1600-h/light+002+(2).jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/ShsjHKjGANI/AAAAAAAAADc/s5EkinmDWYg/s320/light+002+(2).jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5339900389175460050" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Mira que le tengo dicho que no. No. Buscar desesperadamente el mar entre cuatro paredes. No. La fresa en la sección Desinfectantes. No. Le he dicho un montón de veces que nada de girar el volante del coche en dirección a su casa, a su trabajo, al bar en el que todos los martes a las siete, él toma café. Descafeinado. De máquina. Con semidesnatada. Y tres cubitos de hielo. He escondido debajo de un montón de escombros de papel, pastillas, sábanas, cuadros y pósters todas las fotos. Y las encuentra, le da puetazos a mis oídos, no piensa quedarse ahí, quietecito, hasta que mis oídos no les digan a mis manos que tengo que pulsar el play. Escuchar esa estúpida canción. Ni siquiera me gusta demasiado, es para tontos enamorados. Y no. Sigue empeñándose en buscar el mar, en reventarme los oídos cuando ven las fotos, en que me exploten los ojos con la estupidísima canción. La absurda melancolía, la triste comodidad de estar triste. Como si en algún momento, el chico que toma café los martes a las siete fuera a parecerse en algo a Kurt Cobain. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo le digo que no, fuerza, no. Que no, que ni giro el volante, ni le doy al play, ni me apetece bañarme en el mar ahora, con el frío que hace. Ya no es temporada de fresas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero debajo del colchón hay una canción que el viejo del acordeón toca en el metro, mientras tu estúpida foto magnetiza el puto volante hacia los martes. Descafeinados. Siete de la tarde en una máquina imperfecta. Semidesnatada. Y le da al play, y mastica fresas con hielo, y se le rompen los dientes porque está tan triste que ni Kurt Cobain se haría más daño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jodido corazón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-2012627763902591391?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/2012627763902591391/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=2012627763902591391' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2012627763902591391'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2012627763902591391'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/05/mira-que-le-tengo-dicho-que-no.html' title=''/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/ShsjHKjGANI/AAAAAAAAADc/s5EkinmDWYg/s72-c/light+002+(2).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-8425881254897618611</id><published>2009-05-12T00:29:00.002+02:00</published><updated>2009-05-12T00:35:32.959+02:00</updated><title type='text'>El Fin</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SginxkboouI/AAAAAAAAADU/NEoCL3KGEfM/s1600-h/P1013038.JPG"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SginxkboouI/AAAAAAAAADU/NEoCL3KGEfM/s320/P1013038.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5334698228655366882" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Todavía no entra la luz del Sol por las rendijas de la persiana. Son como pinchazos, pequeños pero repartidos por todo el cuerpo. Cuando el Sol salga se levantará, hará la cama, llenará la maleta de lo imprescindible y saldrá por la puerta. Sin despertadores ni móviles, ni portátiles destroza miradas. Quiere ver El Retiro con sus propios ojos, y no con los de Google Earth, respirar el olor de la hierba, el tacto frío aunque haga calor. Y ver a las guiris, con el bikini puesto, leer mientras hierven, como si se hubieran echado mantequilla encima. Cuando salga el Sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el Sol poco a poco va conquistando la habitación de Eva. Pero es que las sábanas están tan suaves, el edredón le cubre tanto, y hacía tanto tiempo que no dormía ocho horas seguidas…Sonríe que parece que le va a estallar la cara, estira los brazos, toca el cielo y como si fuera a romperse, porcelana, apoya primero el pie derecho, después el izquierdo, en el suelo. Frío. Primer nudo en la garganta. Un par de llamadas perdidas en el móvil. Llega hasta la maleta y la abre, la cierra, la vuelve a abrir, la vuelva a cerrar, se muerde las uñas, se sienta en la cama y se queda con la mirada clavada en la puerta del armario, el móvil entre las manos. Alberto, llamar, colgar. El Sol ya es dueño de la habitación, entrecierra los ojos, las rendijas taladran. Respira hondo, pega un salto y abre armario, cajones, maleta. Jersey rojo, negro y gris, las cuatro camisetas de siempre, un par de vaqueros, la falda de cuadros. Y no hace falta nada más, el Sol está fuera de la habitación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Sol se ha librado de las rendijas, en la calle huele a verano, petunias y almendros. Las ruedas de la maleta contra el asfalto suenan cada vez más, suenan a “miradme, estoy huyendo”. Las miradas de la gente traspasan la tela de la maleta, como si estuviera prohibido andar con maletas por la mañana, como si todos supieran su plan. Respira, se echa el pelo hacia atrás y levanta la cabeza, el nudo de la garganta aprieta cada vez más. El ruido y las miradas empujan a Eva hasta la calzada, levantan su brazo y hacen parar a un taxi. “A la estación de autobuses, por favor”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El taxista desliza el parasol hacia abajo, el Sol desaparece. Una, dos, cinco, siete llamadas. Alberto. El Sol se ha escondido. Ocho, doce. Atasco en el centro, hora punta, cientos, quizá miles de coches malhumorados van cambiando de carril con movimiento de sanguijuela. Quince. Si se baja ahora, el Barclays está sólo a diez minutos andando. Diecisiete llamadas, más humo de los coches, pitidos ensordecedores. No hay Sol, está detrás del coche, de los árboles, y de la campana negra que hay encima de la ciudad. “Mejor me deja aquí”. Se baja, abre el maletero y emprende el rumbo al banco. El nudo se disuelve, deja a paso a la señora culpa y don remordimiento. Veinte llamadas perdidas. Acelera el paso, podría llegar al banco en cinco minutos si se diera prisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace demasiado calor para estas carreras. El Sol podría derretirla, pero la puerta del banco está ahí, al doblar la esquina, a la sombra. Vuelve a sacar el móvil, ve la llamada veintiuno. Frena en seco, como una conductora novel que no hubiera visto el atasco. ¿Cómo? Casi había rozado el mango de la puerta con las manos, lo estaba acariciando. Media vuelta. Vuelve a respirar y camina despacio, marcando cada paso como si fuera una trapecista con soltura y red debajo. Un par de abuelas la miran al volver a doblar la misma esquina en sentido contrario, y darse de bruces con el Sol. Las mira fijamente, saca la lengua y continúa caminando, más despacio todavía. Saca el móvil del bolsillo, y con la suavidad de las guiris del Retiro, deposita la llamada veintitrés en una ilustre papelera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-8425881254897618611?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/8425881254897618611/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=8425881254897618611' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/8425881254897618611'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/8425881254897618611'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/05/el-fin.html' title='El Fin'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SginxkboouI/AAAAAAAAADU/NEoCL3KGEfM/s72-c/P1013038.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-2937171799133826873</id><published>2009-05-01T18:00:00.002+02:00</published><updated>2009-05-01T18:08:59.300+02:00</updated><title type='text'>Déjame</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/Sfsehu4YTnI/AAAAAAAAADM/MeymR0ILRSA/s1600-h/London+175.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/Sfsehu4YTnI/AAAAAAAAADM/MeymR0ILRSA/s320/London+175.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5330888148792135282" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Déjame tirada en la primera curva de la última carretera. Explótame, estállame por dentro y hazme desaparecer en el aire. Fusílame, pégame doscientos setenta y siete tiros, exactos, del primero hasta el último. Reviéntame, no dejes ni un solo espacio de mí limpio, entero. Pulverízame, hasta que desaparezca, córtame en pedacitos y escóndeme en las paredes. Bésate con otras en mis narices y no me mires. Mándame a la mierda doscientas setenta y siete veces, exactas. Grita basta, sal corriendo y déjame sola en el bar, no pagues la cerveza, hazme a mí pagar la cuenta. Escúpeme en las gafas nuevas, rómpelas después, pisotéame todos los átomos del alma, radiografíame y no te dejes nada. Échame el humo en los ojos y la copa de vino tinto en el vestido blanco. Putéame, no me vengas a buscar, no me llames, cuélgame, no contestes nunca, pasa por delante de mi calle algunos días y que yo lo sepa, para verte pasar sabiendo que no me has recordado en ni uno solo de los metros que tus pies han recorrido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no me dejes tirada en la última curva de la primera carretera. No me manches el vestido y lo laves luego, no me dejes tirada en el bar con la cuenta pagada, no me explotes por partes, no pulverices sólo lo que te da la gana, no me mires cuando besas a otras, no te calles y sigue gritando, no te gires uno de los infinitos días que pasas por mi calle y me busques entre los geranios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sobre todo, no dispares sólo doscientas setenta y seis veces.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-2937171799133826873?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/2937171799133826873/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=2937171799133826873' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2937171799133826873'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2937171799133826873'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/05/dejame.html' title='Déjame'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/Sfsehu4YTnI/AAAAAAAAADM/MeymR0ILRSA/s72-c/London+175.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-5013998203620722528</id><published>2009-04-29T09:30:00.001+02:00</published><updated>2009-04-29T09:44:22.966+02:00</updated><title type='text'>Prudencia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SfgFKZucRlI/AAAAAAAAADE/ewhmrQjPqmk/s1600-h/T%C3%BAneZ+002.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SfgFKZucRlI/AAAAAAAAADE/ewhmrQjPqmk/s320/T%C3%BAneZ+002.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5330015835255490130" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;- Y ¿qué tal si usamos la prudencia?&lt;br /&gt;- ¿Desde cuándo?&lt;br /&gt;- Desde ya.&lt;br /&gt;- ¿Tú sabes lo que es?&lt;br /&gt;- No exactamente, habrá que investigar, ponernos a ser prudentes.&lt;br /&gt;- A ser prudentes ahora. Exactamente ahora, no creo que puedan existir las palabras “investigación” “prudencia” y “ahora” en la misma propuesta.&lt;br /&gt;- ¿Por qué estás tan negativa?&lt;br /&gt;- ¿Y por qué no?&lt;br /&gt;- Siempre contestas a mis preguntas con más preguntas. Me descolocas.&lt;br /&gt;- Y sufres y lloras, pobre. Soy mala, malísima, me siento mal cuando cojo el coche y no el transporte público. Me siento mal al escribir esto y no ponerme a estudiar las gilipolleces que olvidaré con el primer cocktail mallorquín. Me siento mal cuando no hablo con todo el mundo y no aprovecho las cientos de miles de oportunidades que se suceden siempre en el mismo instante, La bidireccionalidad me hace sentir mal, casi más que la bipolaridad trepante de entrañas mías. Qué mala soy, malísima porque he perdido ya dos jerseys, un par de chaquetas, el papel, el paquete de tabaco, las llaves, teléfonos móviles, me siento mal mujer, mal por estar cansada, por haberme quedado viendo a Buenafuente hasta las tantas soñando que algún día encontraré a alguien tan socarrón como él que me haga sentir bien, bien, genial, estupenda y maravillosa todas las horas, y dejarán de pasar las oportunidades por delante de mis narices, implacables como los trenes de mercancías esperando a que me suba en marcha. Esas putas oportunidades que dejan la pelota en mi tejado y me señalan con el dedo, como si sólo yo, y es verdad, sólo yo, tuviera toda la decisión de subirme o quedarme mirando, o girarme a esperar a otra oportunidad descarada y desesperante. Me siento mal por todo, y por todos.&lt;br /&gt;- No debieras.&lt;br /&gt;- Lo sé, lo sé y eso es lo peor de todo. Que sé que La Guerra de las Galaxias recaudó tres mil millones de dólares sólo en merchandising, que la tercera parte es lo que el inútil G-20 quiere invertir en sacarnos de la crisis, que lo repartirán además entre los bancos y no entre los millones de parados, que El País y El Mundo deberían ser ilegales por mentirosos y manipuladores, y que ni siquiera el uno por ciento de los españoles llegará a saberlo nunca por su fe socialista o popular, que no sabrán que son los mismos perros con distintos collares. Que quien debiera sentirse mal ahora es el Rey, porque ni siquiera el cero coma trescientos sesenta y seis  por ciento de la población que vive bajo el dignamente establecido umbral de la pobreza llegará a ver un céntimo de esos mil millones de dólares. Ni siquiera verán la Guerra de las Galaxias, y el cuento del umbral de la pobreza me lo cuentan para que tome conciencia, ahorre agua y compre bombillas de bajo consumo, cuando se gastan tres millones en trajes de Milano y es sólo la punta del Iceberg, que me duche y no me bañe, que no tire la comida. Me hacen sentir mal y responsable, como si fueran esos malditos trenes de las oportunidades que me miran sin pedirme que suba, que dejan en mis manos toda la decisión, toda la decisión y nunca una milésima del poder para meterles una bomba de racimo debajo del colchón.&lt;br /&gt;- Podrías hacerlo, aunque no sin responsabilidades.&lt;br /&gt;- Prefieren tenerme enganchada al Tuenti.&lt;br /&gt;- ¡Qué asco! Vamos a tirar huevos a la Moncloa.&lt;br /&gt;- ¿Y la prudencia?&lt;br /&gt;- A tomar por culo la prudencia amiga, a tomar por el santísimo culo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-5013998203620722528?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/5013998203620722528/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=5013998203620722528' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/5013998203620722528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/5013998203620722528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/04/prudencia.html' title='Prudencia'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SfgFKZucRlI/AAAAAAAAADE/ewhmrQjPqmk/s72-c/T%C3%BAneZ+002.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-5075502267821363328</id><published>2009-04-27T21:29:00.003+02:00</published><updated>2009-04-29T09:24:50.178+02:00</updated><title type='text'>Quiero...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SfYOUpCv4sI/AAAAAAAAAC8/3ZfZ38hJRq4/s1600-h/london+144.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 81px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SfYOUpCv4sI/AAAAAAAAAC8/3ZfZ38hJRq4/s320/london+144.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5329462956817113794" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;- Quiero un novio, un novio que me dé la mano y paseos por el parque.&lt;br /&gt;- Mentirosa.&lt;br /&gt;- Es verdad, no quiero follar, quiero que me dé la mano y pasear.&lt;br /&gt;- ¡Pero tía!&lt;br /&gt;- Es verdad, cojones, ¿por qué no me creéis?&lt;br /&gt;- ¡Porque hace un momento has señalado al de la pantalla y has dicho que te lo querías follar!&lt;br /&gt;- Ah...ya...bueno...pero después del paseo por el parque. De muchos paseos por el parque, después de esa tensión preliminar a los preliminares, las cenas, los mensajes por la noche, los descaros, frenar el coche en mitad de la calle y besarme. Ese tipo de cosas. Ese tipo de cosas como viajar de noche, a ninguna parte y a todas, a hostales perdidos de la mano de la Tierra, películas americanas independientes de los ochenta, Spike Lee, que comprenda a Tarantino. No quiero un tío al que tenga que presentarle a Rapsus o a Kase, quiero que los conozca ya. Que sea interesante, que me dé sorpresas, no un ramo de flores en el Diario de Patricia, no ese tipo de sorpresas. Luego ya sí quiero sexo, salvaje, desenfrenado, quiero despertarme al lado de él y estar haciendo el amor, toda, toda, toda la jodida mañana. Y toda la noche, y toda la vida. Quiero que estemos desnudos veinticinco horas al día, ocho días a la semana. &lt;br /&gt;- Eso que dices es amor verdadero, y es imposible.&lt;br /&gt;- Sólo el amor imposible es verdadero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-5075502267821363328?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/5075502267821363328/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=5075502267821363328' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/5075502267821363328'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/5075502267821363328'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/04/quiero-un-novio-un-novio-que-me-de-la.html' title='Quiero...'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SfYOUpCv4sI/AAAAAAAAAC8/3ZfZ38hJRq4/s72-c/london+144.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-3143789877320430549</id><published>2009-03-28T13:33:00.003+01:00</published><updated>2009-03-28T13:41:41.049+01:00</updated><title type='text'>Destino Oviedo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/Sc4a3VLtUUI/AAAAAAAAAC0/Mcks6uIcI1Q/s1600-h/mujer-enamorada-1.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 299px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/Sc4a3VLtUUI/AAAAAAAAAC0/Mcks6uIcI1Q/s320/mujer-enamorada-1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5318217747852513602" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;A las seis sonó el despertador, había vuelto a soñar con él y sólo llevábamos separados una semana. Pedro, asturiano, metro ochenta, cuerpo atlético, ingeniero de caminos y pelo largo al que agarrarse en los momentos de mayor pasión. Estaba empapada, caliente y maldiciendo que él no durmiera al lado para rozarle con la punta de los dedos mi juguete y despertarle lamiendo su oreja para que me llenara con todo su…amor. Estaba hasta las narices de masturbarme, no servía de nada, me quedaba frustrada porque quería tenerlo entre mis piernas en el momento de correrme, morder su hombro, gritar y que no parara de mirarme complacido. Gritar todavía más, sé que eso le gustaba, y dejar que me empujara con mucha fuerza, cada vez más fuerte que la anterior, hasta que me doliera. Si eran las seis me quedaban, por lo menos, diez horas de calentón hasta poder estallar como fuegos artificiales. &lt;br /&gt;No iba a dejar que Pedro me recogiera en la estación, me llevara a casa y me dejara con castos besos en el portal de casa de mis padres, no, quería tirármelo allí mismo, en la dársena, delante de todo el mundo. Pero seguro que no quería, Pedro y su sentido de la responsabilidad iban a dejarme con las ganas hasta el día siguiente. Eso había que impedirlo. Solución, a tomar por culo la ropa interior. Tenía que ponérsela muy dura y arrastrarle hasta los baños de la estación. &lt;br /&gt;El viento se me colaba entre las piernas al salir de casa, me hacía cosquillas, pero no me enfriaba. Estaba cada vez más caliente, imaginaba la cara de Pedro cuando le cogiera la mano y la guiara debajo de mi falda, debajo del jersey. Le guiñaría un ojo, acariciaría su pene por encima del pantalón, descaradamente, y me lo llevaría a los baños, o a su coche, no podría decirme que no. Estaba incluso dispuesta a chupársela mientras conducía. Dios mío, qué mala es la abstención.&lt;br /&gt;Atención, próximo autobús de la empresa Alsa con destino Oviedo efectuará su salida a las dieciséis cero cero desde la dársena treinta y nueve. Treinta nueve grados los que llevaba yo encima y debajo del jersey. Asiento cuarenta y cinco, en la última fila y en ventana. Perfecto, de momento no tenía compañeros, barajé incluso la posibilidad de masturbarme allí, en público, para aguantar las seis horas que me quedaban de arduo trayecto hasta mi gloria sexual. Pero cuando empecé a imaginarme con los ojos cerrados y la mano entre las piernas mientras el resto de los pasajeros veían las estúpidas películas de domingo a las tres de la tarde en Navidad, que tanto le gustan a Alsa, subió un chico con el asiento cuarenta y cuatro. Mierda, yo ya no me atrevía a tanto, no soy tan golfa, ¿o sí? Me saludó, ocupó su asiento y me miró fijamente por debajo de la barbilla, ¿me está mirando las tetas?&lt;br /&gt;- Perdona, ¿quieres que quite el aire acondicionado?&lt;br /&gt;No me había fijado, con la tontería de no ponerme ropa interior los pezones me atravesaban el jersey, duros y dispuestos a partir rocas si fuera preciso. Pero vamos a jugar un rato, quedan seis horas.&lt;br /&gt;- No gracias, estoy muy a gusto así.- me quité el pañuelo y lo guardé en el bolso, mi escote lucía más.&lt;br /&gt;Era bastante guapo, tenía un piercing en el labio que yo ya me imaginaba recorriendo mi vagina y el pelo muy corto, rapado hacía poco, lástima. Ojalá Pedro nunca se lo corte.&lt;br /&gt;El autobús arrancó, decidí que sería mejor dormir un poco, estar descansada, sino iba a acabar montando una orgía con todo el autobús, abuelos incluidos, ya me daba igual. Me giré hacia la ventana, encogí las piernas y le di la espalda al chico guapo. Aquella posición no hacía sino empeorar las cosas, aumentaba la presión sobre mi clítoris y multiplicaba las imágenes seductoras que pasaban por mi mente: Pedro lamiéndome los pezones, yo encima de Pedro, el chico guapo mirándonos a punto de participar, los dos al lado de mí, como esclavos sexuales, el chico acariciándome…un momento. Hay algo de cierto en todo esto, el tío me está acariciando.&lt;br /&gt;En efecto, debía de pensar que yo estaba dormida, pero paseaba su dedo de un lado a otro de mi espalda, en ese espacio entre el final de mi jersey y el principio de mi falda que había dejado al desnudo, y cada vez que se aproximaba a los extremos me producía escalofríos. Intentaba aguantar, que no se notara que yo más que dormida estaba a punto de girarme y tirarme sobre él. Pero no pude resistir y temblé en la última de sus aproximaciones. Se fue acercando poco a poco a mí, hasta casi solaparse, su mano había pasado hacia la parte de delante y se colaba por mi ombligo, estaba tan cerca que había empezado a notar su miembro erecto, clavado en una de mis nalgas. &lt;br /&gt;¿Esto serán cuernos? Antes de que mi cerebro gritara sí, sus labios se acercaron a mi nuca, me lamía y después respiraba, ese frío, remarcado por su maldito piercing metálico me impedía pensar en nada. Perdí el control, mi mano izquierda agarró su culo y lo empujó hacia mí, acércate más, hasta que me hagas cardenales con tu pene, de dimensiones ya bastante creciditas, dispuesto también a partir rocas. Mi mano derecha agarró la suya, la sacó de mi obligo y la hizo bajar hasta contactar con mi clítoris, le enseñé los movimientos, acompasados, mi mano con la suya, así. Me mordía los labios a mí misma o a la ventana, estaba casi empotrada contra ella, él me mordía el cuello y empezaba a moverse, empujándome contra el cristal, con su mano libre me agarró de los pezones, los retorcía y susurraba, a lo mejor no era frío lo que tenías, sino unas ganas de follar increíbles. Yo decía que sí, a todo que sí.&lt;br /&gt;Atención, vamos a efectuar una parada de veinticinco minutos.&lt;br /&gt;Abrí los ojos. Todos los pasajeros iban a empezar a levantarse, el chico guapo apartó sus hábiles manos de mí, yo me recoloqué el jersey, allí no había pasado nada. Pedro, pobre Pedro, esto eran cuernos, o casi, porque no nos habíamos besado ni siquiera. Ahora mismo voy al baño, me masturbo y punto, en veinticinco minutos da tiempo de sobra. Pobre Pedro.&lt;br /&gt;La cola en el baño de mujeres era, para variar, monumental. El chico del autobús pasó a mi lado, me rozó la espalda y se metió en el baño. Esperé sin moverme de la cola. Salió, me agarró de la mano, y yo me dejé llevar, no tenía ganas de mear realmente. Salimos de la gasolinera y fuimos a la parte de atrás, había uno de esos bancos de ladrillo que nacen de la pared, pero antes de llegar a él me mordió el lóbulo de la oreja, bajó por mi cuello y metió las dos manos por debajo de mi jersey. Yo le ayudé y me lo quité, me quedé desnuda en mitad de aquel descampado, ni siquiera me había puesto una camiseta debajo. Él empezó a bajar, se desabrochó los pantalones y sacó su enorme pene fuera. Nunca había visto uno tan grande, era demasiado enorme, así que me agaché y me lo metí entero en la boca, era increíble, no podía parar de lamerlo, de arriba abajo una y otra vez, le daba pequeños mordiscos y después lo besaba, mientras él con sus largos brazos seguía acariciándome las tetas. Me agarró muy fuerte y me hizo subir, me llevó hasta al banco, me sentó y se agachó. Por fin, pude sentir como su piercing recorría mis labios mayores, los menores, se aferraba a mi clítoris y succionaba. Estábamos en un descampado, empecé a gritar porque ya no me aguantaba.&lt;br /&gt;Atención a los pasajeros procedentes de Madrid, con destino Oviedo, el autobús va a efectuar su salida en breves momentos.&lt;br /&gt;Mierda, mierda, en el mejor momento. No podía marcharme de allí sin cabalgar sobre ese enorme pene, daba igual si no me corría, me quedaban por lo menos tres horas más de autobús para rebozarme en la última fila. Así que lo saqué de entre mis piernas, le senté en el banco y me puse encima. Nunca me habían llenado tanto, su cabeza se perdía entre mis tetas, yo le agarraba, no tiene melena, y qué, y qué, y qué, el tacto de su pelo pinchudo es mucho más placentero. Tan placentero que a los diez segundos yo ya caminaba por la gloria, gritaba sin parar mientras él se movía más deprisa y luego más despacio, también se había corrido. Pero no le besé, me buscó la boca y yo le ofrecí mi cuello.&lt;br /&gt;Recogí mi jersey, me lo puse y volví a mi asiento. Después llego él, se sentó a mi lado y apenas cruzamos algunas palabras, yo me quedé dormida después, no sé si volvió a acariciarme. El autobús llegó a Oviedo y bajamos los dos, sin despedirnos ni siquiera, pero al bajar las escaleras me tocó el culo, lo agarró con fuerza, como si fuera a echarlo de menos y me empujó hacia delante. Allí estaba Pedro, me besó y recogió mi maleta. Dijo algo como que iba al baño, que si le acompañaba, y yo, con la mirada fija en el chico guapo contesté que no, que le esperaba allí. El chico guapo me guiñó un ojo y señaló su bolsillo. Busqué en el mío y encontré una nota: “¿Cuándo repetimos? Vuelvo a Madrid el domingo, en el bus de las seis”. Cuando levanté la vista ya había desaparecido, y Pedro volvía del baño.&lt;br /&gt;- Cariño, acompáñame a la taquilla, que voy a cambiar el billete para volver a Madrid el domingo a las seis, que sino luego al día siguiente estoy reventada. Y por cierto, te podrías rapar el pelo, te quedaría mejor, ¿no?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-3143789877320430549?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/3143789877320430549/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=3143789877320430549' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/3143789877320430549'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/3143789877320430549'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/03/destino-oviedo.html' title='Destino Oviedo'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/Sc4a3VLtUUI/AAAAAAAAAC0/Mcks6uIcI1Q/s72-c/mujer-enamorada-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-1860001701751011179</id><published>2009-03-12T21:41:00.003+01:00</published><updated>2009-03-12T23:13:04.256+01:00</updated><title type='text'>¿Bajar o no bajar?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://manolosangoquiza.files.wordpress.com/2008/02/ir-en-bus.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 640px; height: 480px;" src="http://manolosangoquiza.files.wordpress.com/2008/02/ir-en-bus.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;¿Y si me bajo del autobús? Es lo que debería hacer ¿no? pero cómo me voy a bajar, a mi se me va la olla, se me ha ido y no ha vuelto todavía. No me puedo bajar. Porque no puedo ¿no? perdería 43 euros de billete de ida y vuelta. Y me bajo y ¿qué? ¿qué hago en mitad de la A-2? ¿Autostop? Que no, no me puedo bajar. Menudo pestazo a Channel nº 7 que lleva la abuela, seguro que además ni se ha dado cuenta. No me voy a bajar, si además a mí me encantan los viajes en autobús que puedes dormir, leer, escuchar música, estoy en tierra de nadie, qué cómodo es esto. ¿Cómo se baja el mango para apoyarme? Y la abuela de Channel, con el brazo ahí puesto, me gustaría poner el mío también, qué egoísta. ¿Y si me bajo? Los 43 euros, ah sí, no me puedo bajar por razones económicas ¿desde cuándo? Pero oye, que son 43, ni 34 ni 13, 43, la ida y la vuelta, si me bajo ahora pierdo…más de la mitad…nada. Pero y yo qué hago aquí, si encima me ha dejado él. No puedo estar contigo cariño, lo siento, es que me agobio, esto de las relaciones a distancia no es para mí, gilipollas, eso lo sabes ahora después de tres meses. Y yo aquí, cual imbécil de libro, a lo romántico imposible a recuperar el amor, pero qué amor ni qué ocho cuartos, idiota, idiota que no me has querido nunca. Como me vuelva a rozar con el codo la mando con channel a diseñar perfumes. ¿Y si me mareo y acabo vomitando? A ver como vuelvo yo esta noche, y a ver quien me viene a buscar, porque a esas horas no hay metro. Me tengo que bajar, me tengo que bajar porque no puedo llegar a casa. No, no, me bajo porque este tío es gilipollas, porque yo valgo todos esos frascos de perfume, por lo menos cien mil, y este imbécil no lo sabe. Venga, con todo lo que yo he hecho por él. Pero si yo le quiero, le quiero tanto. No me puedo bajar, tengo que luchar por él, a lo mejor no le he enseñado todas mis cartas. Si yo viviera en Zaragoza, ay, si yo viviera en Zaragoza, otro gallo nos habría cantado, la culpa la tiene la ex, zorra, zorra, zorra. No, no, no, no el channel de mercadillo lo debo llevar en los pulmones incrustrado, la culpa la tiene él, cabrón, corporativismo femenino, sí, no te dejes dominar, no, amor no, a tomar por culo ese yo. La cabeza fría, la cabeza fría, mierda, me he dejado las cubiteras fuera de la nevera, ya no tengo hielos para mañana, y qué, yo para qué quiero hielos, para ponérmelos de gorro, o ponérselos a la abuela esta. Seguro que se ríe con esto cuando se lo cuente, la abuela que he llevado cuatro horas al lado, no veas, no me escucha, deja de mirar al frente, que es importante, menuda conversación vacía hablando de todo y de nada menuda mierda si no me estás escuchando y yo a ti tampoco pero ninguno va a sacar el tema. Pues habrá que sacarlo, porque tengo exactamente, a ver, llego sobre las 12 si no hay atasco, no antes, a las 11,30 y me voy, a qué hora me voy, dónde habré dejado yo el puto papelito de la compañía ésta, eh, no me acuerdo, vale, aquí está, 21,30 vale entonces son diez horas, no, sí, diez horas. Diez horas para decirle que le quiero, que lo quiero intentar. Imposible. Voy a matar a esta abuela como me vuelva a rozar con el codo. Me la cargo. Me cargo a todos, qué gilipollas, gilipollas integral, integral. Parada de descanso, qué, veinte minutos, en Medinaceli, de puta madre, en Medinaceli y con una abuela con Channel número 7, y un novio, ya no es novio, ya no es, no, al que le voy a suplicar. Suplicar, yo, suplicar. Y una mierda, que no, que no suplico. Y si…já, área de descanso, este bus va a Zaragoza, pero ese de allí viene de Zaragoza y va a Madrid… a la mierda los 43 euros, a la mierda, que venga él a Madrid, que venga él, yo me subo, me subo, ¿que ya sale el autobús para Madrid? Perfecto, perfecto, a las 12 estoy allí, a lo mejor si cancelo el de vuelta me devuelven algo, y si no que se lo queden, se los regalo. Y preguntarán por mí, ¿no? la abuela por lo menos, joder, después de dar el coñazo, a lo mejor no salen porque falta el siento diecialgo. Pues que falte, que les jodan, me quiero a mí y solamente a mí, claro, buen momento para empezar, joder un autobús. Pues se irán, y aquí habrá sitio, me subo la última, hay sitio, hay sitio ahí al final, guau, ¿me podía salir mejor? Me autoconvenzo, pero qué, que no hace falta, que esta es la decisión correcta ¿no? ¿cómo se baja el mango? Ahá, qué bien, sin abuelas, a ver, no huele, no hay Channel barato ni abuelas venidas a menos, qué guay, sí, sí, era la dirección correcta, bajarse, bajarse. Me quedo si ver el Ebro, pero oye, para mañana tengo hielos seguro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-1860001701751011179?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/1860001701751011179/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=1860001701751011179' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/1860001701751011179'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/1860001701751011179'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/03/y-si-me-bajo-del-autobus-es-lo-que.html' title='¿Bajar o no bajar?'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-6728522598388200371</id><published>2009-03-03T22:07:00.001+01:00</published><updated>2009-03-03T22:22:20.727+01:00</updated><title type='text'>Día Rojo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/Sa2fg3TmayI/AAAAAAAAACs/8ut-QPqmQX8/s1600-h/2118830932_3840beccb5.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 216px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/Sa2fg3TmayI/AAAAAAAAACs/8ut-QPqmQX8/s320/2118830932_3840beccb5.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5309074922690472738" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo perfectamente cada segundo del día que pasé con Manuel, desde este cochambroso ático en París. Las paredes desconchadas se me caen encima cada vez que pienso en esta vida de mierda que nos tocó. Que sólo me regaló un día. Doy un sorbo más a esta copa de vino de mesa francés y fijo mis ojos en la bandera que está cerca de la ventana. Sí, lo recuerdo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El minuto más feliz de toda mi vida. No es muy difícil saber que fue ése, esta vida perra no me ha regalado muchos más. Pero aquel catorce de abril de 1931 éramos tan grandes que bailábamos y saltábamos fuera de nuestro cuerpo. Gritaba tanto detrás de una sonrisa tan inmensa, que no sé cómo, pero llegué a engancharme con las piernas a las caderas de Manuel como si estuviera preparado aquel perfecto engranaje. ¡Viva la República! ¡Vivan los hombres que nos traen la ley! ¡Libertad! Entre todos eso gritos alegres y desesperados, liberados después de vivir debajo de tantos zapatos de alta alcurnia, Manuel me besó y multiplicó mi sonrisa por todos los segundos. No he visto nunca una Puerta del Sol más viva, ni más llena de calor, una camisa roja más bonita que la de Manuel. No había sentido nunca como en aquel momento, que ése era el primer día del resto de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No dejamos de gritar, cantar y sonreír hasta pasadas algunas horas, con la energía inagotable que dan los sueños inalcanzables cumplidos. Y borrachos, también de vino, ¡Viva la República! Aquella noche, Manuel, que no había dejado de besarme como si me conociera de toda la vida, como si no existieran más días en nuestras vidas, me invitó a su casa. Y yo estaba en ese momento tan enamorada de la vida, de su camisa y de mañana, que acepté. Caminamos y corrimos por todas las calles de Madrid, dándonos la mano, abrazados, levantando el puño al aire y gritando ¡salud! a todos los que se cruzaban en nuestro camino. Bailábamos al andar, mis piernas se cruzaban con las suyas, con sus besos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo tan bien aquella noche, que no puedo creer que ahora los pies que se cruzaban en el rellano del portal, vivan en suelo francés. Mientras buscaba las llaves en alguno de sus bolsillos, me besaba, se reía, con aquellos dientes perfectos, y yo le ayudaba con mi sonrisa inocente y mis manos traviesas a buscarlas. Las introdujo en la cerradura y yo empujé la puerta con la espalda. Y antes de rozar la puerta de su habitación, mi ropa y la suya ya habían desaparecido, como si fuera el último minuto y tuviéramos siempre prisa. ¡Libertad! A susurros, caricias y suspiros, nos dormimos abrazados. Poco a poco y a la vez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero yo me desperté antes, vi la luz de la mañana, abrí mucho más los ojos y al segundo estaba ya fuera de la cama, casi vestida y mirando por la ventana en busca de algún reloj que me indicara la maldita hora. Y a pesar de todas mis prisas, y de la cara furiosa y enrojecida de mi padre que se aparecía cada dos segundos delante de mis ojos, me dio tiempo a besarle, a susurrar algo parecido a un te quiero, y quedarme mirándolo algunos segundos más desde el marco de la puerta. Luego corrí, tanto que parecía que tenía ganas de que mi padre me reventara los oídos con sus gritos sobre la típica confusión juvenil entre libertad y libertinaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun castigada no tardé demasiado en acercarme otra vez al portal de Manuel. Esperé a que entrara algún vecino, subí las escaleras de tres en tres, y jadeando llamé a su puerta. Volví a llamar, llamé varias veces. Me senté al lado de la puerta y esperé. Una hora. Dos. Volví al día siguiente, esperaba a que entrara o saliera un vecino y repetía, llegué a hacerme un hueco en las paredes del descansillo del tercer piso. Aquel no era e piso de Manuel, o eso decía el buzón La portera me seguía con unos ojos que se salían cada día más, y una nariz que cada día respiraba más fuerte al olerme pasar, así que perdí la esperanza. Pero le veía por todas partes, con su camisa roja, veía su cara en la de todos los hombres que se cruzaban en mi camino, todos los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lloré, lloré casi todos los días que duró la República, lloré tanto que el Manzanares se moría de envidia con mi caudal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la República nos empujó en trenes a Valencia, alguien, con esa camisa roja que yo veía por todas partes, se acercó hasta mí y me susurró un te quiere, lo han detenido, te quiere, te ha buscado todo este tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No he vuelto jamás a pisar Madrid, ni a ver una camisa roja, aunque su cara sigue estando también en la de los parisinos. Y esta copa de vino francés de mesa no se acaba nunca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelvo a rellenarla, intentando volver a emborracharme como en aquellos días.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-6728522598388200371?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/6728522598388200371/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=6728522598388200371' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6728522598388200371'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6728522598388200371'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/03/dia-rojo.html' title='Día Rojo'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/Sa2fg3TmayI/AAAAAAAAACs/8ut-QPqmQX8/s72-c/2118830932_3840beccb5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-916955567601499178</id><published>2009-02-12T21:25:00.002+01:00</published><updated>2009-02-13T23:55:11.152+01:00</updated><title type='text'>Palacete</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SZX6Ffg4oaI/AAAAAAAAACU/tkyce1nicVk/s1600-h/palacete1920.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 220px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SZX6Ffg4oaI/AAAAAAAAACU/tkyce1nicVk/s320/palacete1920.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5302419108564345250" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Aquella monja tenía las manos llenas de alambres, los ojos pegados a la cara, como si no pertenecieran a ella y más que nariz, un gancho capaz de atacar a cualquier niño que se atreviera a cruzar las fronteras del recreo. Pero Amanda tenía que hacerlo, era la tradición, cuando los niños cumplían diez años, tenían que entrar en el palacete abandonado, subir las escaleras y tocar dos teclas del piano. &lt;br /&gt;No tenía por qué pasar nada, Sara ya lo había hecho, y aunque estaba más pálida que antes, estaba viva. Cerraba los ojos muy fuerte y andaba deprisa cada vez que pensaba en el piano, lleno de telarañas, se retorcía al verse rozada con ellas. El crujir de las escaleras le empujaba a abrazar a su madre, en un silencio suplicante que se quedaba siempre en eso, silencio. Si se lo decía a mamá la regañaría y además a castigaría, no la dejaría subir y ningún niño volvería a hablarla nunca jamás de los jamases.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subir al palacete, bah, menuda tontería, no necesito contárselo a nadie, no tengo miedo. Nada malo puede pasar, pero aprieta los puños y tiembla cuando ve los alambres y ojos pegados de Madre Benilde resplandecer en la oscuridad. ¡Mamá! Y vuelve a correr.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy ha llegado el día. Sara y los demás niños la vigilan desde las canastas, las porterías y las columnas del patio. Debe aprovechar los gritos de todo el colegio ocioso para introducirse en el palacete. Abre la boca y los ojos hacia arriba, esa puerta mide por lo menos tres veces ella, pesa mucho y hace ya ese ruido que aprieta sus ojos. Pero cuando los abre ya está dentro. El aire huele a polvo acumulado, a cerrado y baila como si fueran mosquitos en el rayo de luz que ha entrado por la puerta abierta. Pero al cerrarse ya no queda nada más que Amanda y la oscuridad.&lt;br /&gt;Pone las manos por delante y va moviéndolas como si fueran un escudo, los ojos entrecerrados. Camina despacio a punto de pegar un brinco y salir corriendo por esa puerta. Sería lo más fácil, salir y rendirse. Pero no, esos estúpidos niños estarían burlándose de ella por lo menos hasta la Universidad, no no, de cobardes nada, Amanda es una niña muy valiente. Abre los ojos de par en par, y con un paso algo más decidido se aproxima a lo que debe de ser la escalera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mano derecha se le llena de polvo al tantear la barandilla. Pero la agarra, fría, helada, congelada. Aprieta los labios, el ceño, contrae cada músculo de su pequeño cuerpo y levanta el primero de sus pies. Los escalones crujen debajo de ella, y cada uno es más terrorífico que el anterior. Sus zapatos rosa palo se están llenando de polvo, pero Amanda, firme, vuelve a pisar otro escalón más.&lt;br /&gt;Se oye otro crujido, más fuerte que el de los piececitos de Amanda. Ahoga un pequeño grito y se gira, dispuesta a lanzarse por las escaleras. Pero no, no ha sido nada, seguro que se lo ha imaginado ella, es muy valiente. Respira hondo y vuelve a agarrar con fuerza la barandilla. Cada vez queda menos para llegar hasta el piano. Sólo hay que tocar un par de teclas y salir corriendo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se oyen dos sonidos, cuerda, piano. Uno más grave que el anterior. Sus músculos contraídos estallan y Amanda baja cinco escalones de un salto. No puede ser, se ha oído el piano. No puede ser, se lo ha imaginado, no puede haber nadie allí. Sara no vio a nadie, ni ninguno de sus amigos. Hay que ser valiente. Se agacha y decide subir a gatas, la barandilla está demasiado fría, y cerca del suelo se siente mejor, siempre puede llevarse las manos a la cabeza, cerrar los ojos con fuerza y desaparecer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sube a ciegas, las manos por delante, ya casi negras, seguidas por sus rodillas y sus zapatos rosa palo, así la escalera cruje menos. El silencio es taladrante, da ganas de gritar. Pero Amanda siente una respiración cada vez más cerca, humana. No pasa nada, te lo estás imaginando, eres valiente. Sigue subiendo, la mano derecha, rodilla izquierda. Hay una respiración al final de la escalera, no, no puede ser, la mano izquierda, rodilla derecha. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su rostro contraído se choca con algo, una tela, y se descompone. Abre los ojos y ni siquiera a un centímetro de ella están los ojos de otro que Doña Benilde ha robado, seguro, a algún niño como ella. Amanda grita, se levanta, y sale corriendo, volando, a saltos, escaleras abajo. Grita, grita por todo el patio mientras Sara y los demás la miran y se ríen de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No ha servido de nada, jura y perjura a los niños que subió hasta arriba, y que la Monja Alambre estaba allí, te lo juro por todos los sugus del planeta. Pero Amanda ha vuelto a ser la niña cobarde, más todavía. No la eligen en el equipo de fútbol, no le prestan sus muñecas, nadie quiere jugar con una cobarde y una mentirosa. Amanda suspira en los rincones del patio, dibujando niños de su tamaño con la mano en la pared.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Madre Benilde entró en clase uno de esos días, después del recreo. Amanda abrió los ojos como si fuera a regalarle unos de repuesto, enrojeció e intentó esconderse debajo del pupitre. Pero todos sus trucos no sirvieron de nada, cuando la Monja Alambre la nombró:&lt;br /&gt;- El otro día descubrí a una niña de esta clase tocando el piano en el palacete. Tenéis totalmente prohibida la entrada a esa parte del colegio, está en ruinas y sabe Dios qué puede pasaros si andáis por allí. Terminantemente prohibido. Aún así, Amanda González, que no parece tener miedo ni un ápice de cobardía, estuvo el otro día tocando melodías de Mozart al piano. Como castigo, mañana y pasado te quedarás sin recreo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los niños se giraron para mirarla, con los ojos brillantes. No faltó quien la invitara a su fiesta de cumpleaños, a jugar en el equipo del colegio, quien aplaudiera, pidiera perdón y la consagrara su nueva líder. Amanda sonreía y no podía dejar de mirar a Benilde, que parecía haber hecho suyos sus ojos y convertido los alambres de sus manos en algodón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-916955567601499178?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/916955567601499178/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=916955567601499178' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/916955567601499178'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/916955567601499178'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/02/palacete.html' title='Palacete'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SZX6Ffg4oaI/AAAAAAAAACU/tkyce1nicVk/s72-c/palacete1920.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-6669944288507614930</id><published>2009-01-16T14:58:00.003+01:00</published><updated>2009-01-16T15:28:23.539+01:00</updated><title type='text'>Despeine de los vientos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SXCTDc3eSMI/AAAAAAAAACM/ogz9mhjshNU/s1600-h/peine_5.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SXCTDc3eSMI/AAAAAAAAACM/ogz9mhjshNU/s320/peine_5.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5291891249658087618" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ainhoa venía siempre a pasar el mes de agosto a San Sebastián, desde que nació y hasta que muriera, decía ella siempre. Y yo me ponía muy nervioso todos los días uno, porque aunque no hablaba con ella el resto del año, sabía que ella vendría a buscarme a la salida del entrenamiento de baloncesto con su Polo pistacho, y me llevaría al Peine de los Vientos, porque es lo que ha hecho siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces empezaría esa conversación que tenemos todos los años, como si fuera un test para resumir lo que ha sido de nosotros durante todos esos meses que no son agosto, y que acabe siempre cuando ella pregunta si esta vez he encontrado mi lugar. Y yo respondo que no lo creo porque aún soy joven. He crecido con el olor a cera de las canchas de baloncesto, el tiro triple, el tacto rugoso del balón, las entradas, el frío de las duchas llenas de hormonas con patas y baldosas blancas, las risas de cuando se caía el jabón, los pitidos de los árbitros, los gritos de mi entrenador, de mi padre, los tiros libres y las camisetas de Jordan. Así que la miro y siempre le respondo que supongo que ese es mi lugar, le pregunto por el suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca me lo va a decir, que le da vergüenza, hay que ver Ainhoa, si tú nunca te cortas. Mira al infinito y dice que odia el cartel de Donosita – San Sebastián, tan negro e institucional sobre blanco, cruzado por una línea roja que le tacha las ilusiones y le destroza las raíces.  Y cuando está a punto de llorar sonríe, que aún le queda mucho para ese día, y que ya me ha dado demasiadas pistas sobre cuál es su lugar, que como siga así algún verano dejará de venir, qué menudo idiota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No suelo entenderla cuando dice eso. Yo sólo sonrío, digo idiota tú y nos quedamos abrazados mientras el viento la despeina. Así pasamos el verano, hasta el día treinta y uno, en el que juramos que yo habré encontrado un lugar para el año siguiente, y que este año nos llamaremos seguro, que yo bajaré a verla a Madrid o si no ella no volverá a verme el verano que viene. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedo con las ganas de besarla, de decirle un montón de cosas que se me han quedado enredadas en el Peine de los Vientos durante todo el verano, todo el año. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cosas que juro que le diría si hoy hubiera venido a recogerme al entrenamiento como todos los días uno. Ainhoa no se enfrentará a ese horrible cartel tachado que tanto odia esta vez, porque no ha venido, ha cumplido su promesa porque yo no la he llamado ni he bajado a verla, es por eso, por mucho que sus amigas digan que se ha echado un novio y se ha ido con él a Asturias. Ella está cumpliendo su promesa para que yo vaya a verla alguna vez, para que la llame. Pero qué oportuna, justo desaparece este año, para una vez que le iba a decir todas esas cosas que se me habían quedado enredadas en su pelo, en serio que iba a decíselas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cosas como que he adivinado ya cuál es el lugar y sé que coincide con el mío. Que a mí no me gusta tanto el baloncesto, ni el olor a cera, ni el balón rugoso, y mucho menos las baldosas de las duchas llenas de adolescentes sudados. Que mi lugar es más bien, eso creo, el Peine de los Vientos cuando se siente cerca de mí, sus ojos cuando están a punto de llorar y sus labios cuando al final sonríe, su voz cuando me llama idiota, y sobre todo, su pelo despeinado de ir en contra de los vientos.&lt;br /&gt;Aunque eso sólo se lo digo a Chillida, porque yo tampoco me corto nunca, pero con Ainhoa me da vergüenza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-6669944288507614930?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/6669944288507614930/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=6669944288507614930' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6669944288507614930'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6669944288507614930'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2009/01/despeine-de-los-vientos.html' title='Despeine de los vientos'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SXCTDc3eSMI/AAAAAAAAACM/ogz9mhjshNU/s72-c/peine_5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-3714331691003094082</id><published>2008-12-30T23:15:00.003+01:00</published><updated>2008-12-30T23:25:08.852+01:00</updated><title type='text'>Louise</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SVqfq6LwveI/AAAAAAAAACE/JSjgnJroUOM/s1600-h/Angele%2BEtoundi%2BEssamba34c.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 253px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SVqfq6LwveI/AAAAAAAAACE/JSjgnJroUOM/s320/Angele%2BEtoundi%2BEssamba34c.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5285712672194608610" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Louise tenía todas las cartas para una vida de mierda. Mujer, negra africana, subsahariana, lesbiana. La perfecta víctima del hambre, del SIDA, de las redes mafiosas que trafican con mujeres. Mujer, negra y lesbiana. La triple discriminación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su padre se había marchado en un barco pesquero hacia las costas de Somalia y jamás había vuelto. Su madre, ella y sus cinco hermanos, se dejaban la espalda trabajando en el campo y además, ese puto jefe no dejaba de meterle mano y de ponerle unos ojos lascivos que ella le hubiera arrancado sin que le temblaran las manos. Y cuando salía de ese martirio y se escapaba un rato al único bar del pueblo a ver la televisión, mientras las moscas perseguían a todos a su alrededor a ella e entraban ganas de vomitar con ese puto primer mundo jodidamente perfecto. Donde las niñas lloran porque su mami no les ha comprado el pintauñas que quería, y los niños porque se ha agotado el balón de Nike. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas vidas valen más que otras. O sino por qué lloran esos gilipollas cuando un terrorista mata un policía, y decretan tres días de luto cuando aquí mueren miles cada segundo y nadie se para ni a enterrarlos. Menudo planeta de mierda. Se ponía tan furiosa que las moscas ni se le acercaban. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se cargaría a los americanos, y luego a los europeos, y montaría un mundo nuevo con Asia y Oceanía. Sería tan buena que hasta salvaría a alguna europea guapa y se montaría un harén con ellas. Pero a los americanos ni agua, menudos hijos de puta, ni Angelina Jolie ni su madre, con esa carita de pena tan asquerosa y esa sonrisa soberbia por haber adoptado a cuatro niñatos que se volverán tan locos por el botox como ella. Con lo que George Bush se gasta en zapatos ella se habría licenciado en Medicina. Así que pagaba la coca-cola, que era lo único primermundista que llegaba hasta su pueblo, y lo único que hubiera aceptado, y se marchaba como todos los días, con principios incluidos, a casa, a ayudar a su madre y sus hermanos a preparar la cena escasa que les esperaba noche tras noche. Porque los adolescentes europeos se tiraban en el sofá y al suelo si tenían que poner la mesa un día, y se creían con los derechos ultrajados. Y ella se escondía por las noches debajo de las sábanas para estudiar matemáticas, inglés, geografía e historia mundial, y eran sus derechos los que estaban por debajo de las deportivas de cien dólares de esos estúpidos adolescentes. Porque estudiaba sabía dónde estaba África, qué no opciones tenía, qué futuro horrible y estancado. Sabía que África no era África, sino lo que América y Europa habían decidido que fuera, por qué lo normal era ser blanco, occidental y heterosexual. Y ser hombre. Menudo planeta de mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso estudiaba, porque Thelma la esperaba al día siguiente para fugarse a Nueva Zelanda. Porque ella quería cambiar el mundo, destruir todos los sentidos de la palabra normal y devolver el amor a todos los rincones, la igualdad a África, la paz a los suburbios de Uganda, a su padre al paraíso y no a los piratas de Somalia, a su madre al restaurante de la Torre Eiffel y a sus hermanos a las playas de España, los autobuses de Londres, la universidad de Harvard, la gran muralla china. Quería llegar a Bruselas, hacer estallar en flores la ONU y taparle la boca a esos políticos tan descarados y tan crueles, tan hipócritas y cínicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por eso trabajaba, para dejarle a su madre y sus cinco hermanos el dinero suficiente para que sobrevivieran, hasta que ella los sacara de allí. Su madre la entendía, sus hermanos también, nadie mejor que Louise para confiar, nadie mejor que ella para sacarlos de allí. Era su heroína.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso era una suerte. Era una suerte porque Thelma creía en ella, y era una suerte porque sólo alguien como Louise podía conseguirlo. Porque ella tenía todo lo que no podían tener los demás. Ella sabía sentir lo que nadie más podría, podía ponerse en el lugar de quien le diera la gana, podía luchar porque nunca la lucha sería más jodida que en los años de su vida que ya habían pasado. Porque ella era una mujer, negra, africana subsahariana y lesbiana. Y eso, en este mundo de mierda, es la mejor de todas las virtudes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-3714331691003094082?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/3714331691003094082/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=3714331691003094082' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/3714331691003094082'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/3714331691003094082'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2008/12/louise.html' title='Louise'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SVqfq6LwveI/AAAAAAAAACE/JSjgnJroUOM/s72-c/Angele%2BEtoundi%2BEssamba34c.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-898369193738002017</id><published>2008-12-20T20:31:00.003+01:00</published><updated>2008-12-20T20:45:42.151+01:00</updated><title type='text'>Esperanza Autodestrucción</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SU1LHcsIzfI/AAAAAAAAAB0/Qa6BnfH1eDk/s1600-h/100_04334.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SU1LHcsIzfI/AAAAAAAAAB0/Qa6BnfH1eDk/s320/100_04334.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5281960529307946482" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;“Van unidos. El 2008 es el peor año de muchos. El año que me rompió y desheló el corazón. No cambio en mi cumpleaños, ni en Año Nuevo. Cambio el día de mi santo, Esperanza. Y hoy hago justicia a mi nombre. El peor año de todos. El año en que no me he querido, el año en que me cansé de mí. El año que empezó con muchísimo dolor, donde el alma pierde el nombre y deja de ser alma. El año en el que me he escapado y he huido hasta de mí. El año de la autodestrucción. El año en el que me he matado cien veces y me he maltratado más que nadie. No me he querido. He sido mi peor enemiga, la peor de todas, yo y yoes contra mí. Me he suicidado mil veces delante del papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El año en que me odié tanto que no me aguantaba en pie. El año en que me maltrataba tanto que se me rompió hasta la salud, y es cierto. Esto no es literatura, soy yo aceptándome y abriendo el corazón. Me rompí hasta la salud y me condené a cinco pastillas al día para el resto de mi vida. Me odié tanto que era insoportable. Y decidí cambiar los viajes de huida por viajes hacia mí. Y viajé al pasado, a todas las etapas de mi vida, y busqué entenderme, encontrarme donde fuera yo. Autodestruir lo poco que quedaba de mí. Porque volver a Valencia y volver a Londres no era huir ni disfrutar. Era acabar conmigo. Destruir para volver a empezar, modo anarquista. Y lo conseguí. Lo conseguí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volví a tantas etapas de mi vida que no supe ni dónde pisaba ni cuántos años tenía. Abría los ojos y no veía. No me quería. No sabía quién era ni dónde marcharme. Y sólo podía llorar, llorar y odiarme. No tenía ganas de vivir, me asfixiaba, no quería vivir. Maté todo lo que tenía a mi alrededor. Maté a mi madre y a mis amigos, maté mis ciudades y no me quedaba aire. Maté el periodismo y la política. No me quedaba nada que no hubiera destruido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo por lo que había luchado, todo por lo que yo había sido. Todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sólo quedaba yo, sola, sin que nadie pudiera salvarme. Yo y mi angustia, yo y mi soledad. No el equilibrio y yo. No hay equilibrio. Nunca lo ha habido. Maté todo aquello por lo que yo alguna vez había sido quien era. Destruir y odiarme, odiarme tanto que no había caminos y sólo estaba yo. Seguía por seguir, porque yo no tengo cojones para quitarme del medio, y eso aún me enfadaba más. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo por lo que yo había sido, por lo que alguna vez he sonreído, y he saltado, todo lo que alguna vez he amado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Destruí todo. Todo. Todo o eso creía yo. Sola en una soledad tan sola que nadie podía sacarme de allí. Que nadie podía entenderme, hacerme vivir, quitarme la horrible sensación de estar siempre de vuelta. De no quererme nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en medio de todos esos llantos respiré. Respiré. Y me gustaba respirar, después de tanto tiempo muerta, ocupaba mi tiempo en eso. Respirar. Y hay cosas que no se pueden destruir. Hasta que el periodismo me agarró de la cabeza con ojos abiertos que no veían y la levantó hacia la luz. Y vio a una niña destruida, que no veía, que no vivía. Que estaba perdida. Lo había conseguido, me había destruido, a mí y a todo lo que alguna vez había amado con todas las fuerzas que ya no me quedaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mi madre apareció con todo su amor, porque hay cosas que no se pueden destruir, y me heló el corazón. Los corazones helados son los únicos que laten. Y volví a latir, poco a poco volví a latir. Porque hay cosas que no se pueden destruir. Y si mi madre congeló mis latidos, mis amigos bombeaban. Hay cosas que no se destruyen. Y latía, yo latía, y volvía a pararme, a olvidar las cinco pastillas. Y volvía a latir con alguno de ellos detrás empujándome. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el periodismo hizo latir mis manos. Y que escribiera como escribía y no metida en la historia de siempre. Que volvieran a latirme las manos y se me rompieran con cada hielo del corazón. Aquí están rotas otra vez, que es como sirven. Y la política hizo latir mi cabeza, todos los principios caídos fueron levantándose como una república dormida hasta abrazarme, hasta gritarme que me echaban de menos, que quieren ser defendidos y ser otra vez la parte importante que eran de mí. Y con la cabeza latiendo, con todos los principios dentro de mí, desperté. Desperté. Y soy otra vez. Y me paro a veces porque después de un año muerta no es fácil. Porque me he destruido tanto que todos es nuevo y ya no estoy de vuelta. Porque soy y vuelvo a ser la niña soñadora, la niña que escribe epitafios y que va a cambiar el mundo. La niña que se enamora, la niña bonita que tiemble el catorce de Abril y le hierve la sangre, y lucha, y no para, y no se cansa, y es fuerte. La niña que quiere una república y quiere ser escritora, la niña justa que grita y salta cuando escucha una canción de rap. La niña periodista, sonriente, luchadora, imparable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy y vuelvo a ser, y hay cosas que no se destruyen. Porque las cosas que olvidé y maté vuelven a hacerme ilusión. Todo es nuevo. Y no hay nada que haga más ilusión que lo que es nuevo. Así que estoy aquí, recién nacida, soy Esperanza y puedes llamarme Tiki si te sonrío. Soy justa con mi nombre de una vez por todas. Y no puedes insultarme ni pisotearme, porque yo soy fuerte. Tengo la fuerza de mil titanes y no puedes derrumbarme. Porque yo ya lo sé, y ya lo sabía, que hay cosas que no se pueden destruir, y que para empezar de cero hay que destruirlo todo, y no sería fácil. Y yo ya lo sé y ya lo sabía, que me destruiría y volvería. Porque yo voy a cambiar el mundo. Y si me he destruido a mí misma puedo hacer lo que quiera. Pero ya nada puede destruirme ya, ni yo misma. Soy fuerte, tengo la fuerza de mil titanes. Y tengo ganas de vivir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me quiero, me quiero en todos los tiempos y modos del verbo.”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-898369193738002017?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/898369193738002017/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=898369193738002017' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/898369193738002017'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/898369193738002017'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2008/12/esperanza-autodestruccin.html' title='Esperanza Autodestrucción'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SU1LHcsIzfI/AAAAAAAAAB0/Qa6BnfH1eDk/s72-c/100_04334.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-8304282852963103908</id><published>2008-12-05T15:12:00.003+01:00</published><updated>2008-12-05T15:19:12.187+01:00</updated><title type='text'>El armario</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/STk3tAaNHPI/AAAAAAAAABs/o7MNn5otxTw/s1600-h/040206-1.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 319px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/STk3tAaNHPI/AAAAAAAAABs/o7MNn5otxTw/s320/040206-1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5276309684784798962" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No me gusta nada estar aquí. Eso mismo le dije hace unos meses, cuando nos quedamos encerrados en el ascensor de la Paz, ella, mi claustrofobia y yo. Claro, que yo ahí no sabía nada. No me gusta nada estar dentro de su armario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos quedamos encerrados en el ascensor durante horas, que a pesar de la claustrofobia se me hicieron cortas, porque ella al final acabó besándome, y yo desnudándola. A partir de entonces la esperaba todos los días en la puerta del hospital, o subía visitarla con cualquier excusa a Neurología. Y ella me miraba, me sonreía, me guiñaba un ojo, mientras el enfermero, detrás de mí, me miraba como riéndose. Pero no me decía nada, y a mí no me gusta estar dentro de su armario.&lt;br /&gt;Rechazaba las cenas, los cines, los paseos por el Retiro. Aceptaba mi pequeña habitación alquilada en Lavapiés, y me aceptaba a veces en su casa, poco tiempo, pero me aceptaba. Y no me dijo nada, nada más allá de que era pediatra y yo enfermero claustrofóbico. Ella lo sabe y me tiene aquí, dentro de su armario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que cuando rechazó por vigésima vez un plan en el que no estuviéramos del todo solos, sin que nadie nos viera, me enfadé. Porque llevábamos saliendo tres meses y mis amigos ya pensaban que tenía una novia imaginaria. No sé cómo no adiviné antes que estaba casada, casada y me sacaba veinte años.&lt;br /&gt;Pero no me importó que no quisiera cenar en un restaurante, ir al cine, o pasear de la mano por las calles, porque cuando supe que estaba casada yo ya estaba demasiado enamorado como para renunciar a mi absurdo papel de amante. Y cuántos más habrá como yo que ya hayan estado dentro de este armario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me conformé con quererla a escondidas, a ser lo que ella quisiera cuando ella quisiera. Y así estoy, escondido dentro de este armario porque en una de las veces que me ha querido, su marido se ha adelantado. Dentro del armario, respirando profundamente, porque no quiero que ella sufra, que el marido me encuentre aquí y romper su vida. Así que por mucho que me duela este armario, que cada vez se hace más pequeño y me amenaza más, no saldré de aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es que me ahogo, me ahogo. Abro algo la puerta y veo que no está en la habitación, tampoco se escuchan voces, y decido que es el momento de salir, se habrán ido a dar una vuelta. Es que es maravillosa, sabe que odio los armarios y ha despistado a su marido para salir a la calle y que yo pueda marcharme antes de que el armario me mate. Cojo mi ropa, me visto tranquilamente, no se escuchan voces, se han ido a dar una vuelta, ella es estupenda. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abro la puerta del salón y efectivamente no hay nadie. Se han dejado la televisión encendida. Pienso en saltar el sofá desde atrás, porque a ella siempre le hace mucha gracia, para coger el mando y apagarla, pero quizá sea mejor dejarla encendida, para que él no sospeche. Nada de saltar, es mejor salir de aquí cuanto antes, no sea que ella no pueda entretenerle lo suficiente y vuelvan antes de que yo salga.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Camino hacia la puerta, desde aquí ya puedo ver el sofá desde delante, y entender por qué la televisión está encendida. Ella está desnuda, y él también. Pero no es el marido, no es el que sale en las fotos que hay encima de la cómoda, las que pongo bocabajo cada vez que entramos desnudándonos. Es el enfermero que se reía de mí.&lt;br /&gt;Lo peor es que luego no mirará en el armario, y cuando vuelva a verme en el ascensor, no se acordará de que estuve allí, de que esperé aunque fuera claustrofóbico.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-8304282852963103908?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/8304282852963103908/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=8304282852963103908' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/8304282852963103908'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/8304282852963103908'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2008/12/el-armario.html' title='El armario'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/STk3tAaNHPI/AAAAAAAAABs/o7MNn5otxTw/s72-c/040206-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-228136887946263349</id><published>2008-11-27T23:37:00.001+01:00</published><updated>2008-11-27T23:41:11.208+01:00</updated><title type='text'>El centro del universo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SS8h9-F5xAI/AAAAAAAAABk/SWptbqblzWk/s1600-h/2174275190_e50df667df.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SS8h9-F5xAI/AAAAAAAAABk/SWptbqblzWk/s320/2174275190_e50df667df.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5273471037197632514" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Casi me da un infarto cuando vi que ese año nos teníamos que sentar juntos en el pupitre. Perfecto. La tía más insoportable de toda la clase, la líder, la guapa, la creída, a mi lado todo el trimestre, codo con codo. Y encima seguro que se pensaba que a mí me gustaba, la muy imbécil, porque ligaba con todos. Pero ¿a mí cómo me iba a gustar Marta, si llevaba una mochila gris horrorosa?&lt;br /&gt;Encima hablaba sin parar, conmigo aunque no le contestara, con los de atrás, con los de delante, con el profesor sin levantar la mano. Y me decía siempre que yo era muy tímido. Movía la cabeza para colocarse el pelo a la vez que ponía los labios como un pez y abría y cerraba los ojos como si fuera una modelo. Como si todo el planeta estuviera pendiente de sus movimientos. &lt;br /&gt;La verdad es que muchos se fijaban en ella, y a ella le encantaba acaparar miradas y llamar la atención. Y cuando aparecía algo más interesante, fingía que se mareaba, apoyaba la muñeca en su frente y abría los ojos como una actriz de cine mudo, para desplomarse sobre el suelo y volver a ser el centro del universo. Así que todos se acercaban a ella, porque esta niña no come nada y está delgadísima, seguro que tiene algún problema, pobre, hay que ayudarla. Pero Marta se hacía la valiente, decía que ella salía sola de todo, que no necesitaba a nadie, nos miraba por encima del hombro y seguía siendo la líder de siempre. A mí me daban ganas de contarle a todo el mundo que era una mentirosa y que no se había desmayado en su vida, y de estamparla contra la pared para que tuviera un problema de verdad.&lt;br /&gt;Porque Marta no tenía ningún problema, sólo era una niña mimada. Bueno, en el colegio no tenía amigas, porque lógicamente todas habían acabado hasta las narices de ella. Así que llegó un momento en que sólo hablaba con todos los chicos guapos del colegio entre miradas de femme fatale disfrazada de niña buena con trenzas, y conmigo. Pero a mí ni miradas ni nada, a mí venía a contarme lo mal que lo pasaba, que no tenía a nadie, que no le iban a poner matrícula de honor en matemáticas por primera vez en cinco años, que su padre era un cabrón, que sus amigas eran todas unas envidiosas, que la mitad del planeta deseaba que se muriera. Y yo siempre le decía que en mi caso, la mitad del planeta ni siquiera se enteraría. Entonces sonreía, decía que ella sí, que yo era su único amigo, y que se suicidaría el día que no me viera en clase, porque yo siempre llegaba cinco minutos antes de que el profesor empezara.&lt;br /&gt;Estaba de Marta hasta las narices, me utilizaba, porque sabía que yo era el único que no la mandaba a la mierda, directamente. Hasta que un día Marta me reprochó que yo no hablaba, que nunca contestaba, que no la quería nada. Ni siquiera le sonreía por las mañanas. Pero yo tampoco dije nada, me quedé con cara de idiota y me fui a casa. A lo mejor Marta sí me quería, a lo mejor sólo me hablaba a mí porque quería hablarme sólo a mí, sonreírme. Y tampoco era tan fea su mochila, pobre niña, debía sentirse muy sola para fingir desmayos. Tan sola como me sentía yo cuando ella tardaba demasiado en llegar a clase y el profesor había empezado ya.&lt;br /&gt;Se acabó, enamorado de Marta. Se acabó, al día siguiente se lo diría, que quiero que me sonreía y me hable sólo a mí, y que sí, que sí que la quiero. Se lo digo seguro. Y además voy a llegar tarde para que se piense que estoy enfadado, seguro que así luego le hace más ilusión.&lt;br /&gt;Pero cuando abrí la puerta de clase sólo estaba su mochila gris, preciosa, encima de la silla. Le pregunté al profesor dónde estaba Marta, por lo visto se había mareado y había salido al baño. Sonreí, me senté, y entre todos los papeles que guardaba en el cajón de mi mesa encontré una nota, “Te dije que el día que faltaras me suicidaría. Porque lo único que ha impedido que no lo haga antes era verte cada mañana al abrir la puerta. Te quiere, Marta”. &lt;br /&gt;Salí corriendo de clase, por los pasillos, hacia los baños, por las escaleras, gritando su nombre, Marta. Estaba muerto de miedo, Marta era capaz de todo, nadie más capaz de tirarse por una ventana que ella. No estaba en ninguna parte, y cuantas más vueltas daba al colegio, más seguro estaba de que me había engañado, que éste era otro de sus numeritos para que llamar la atención, esto no me podía estar pasando a mí. No debería hacerle caso, pensaba, ya aparecerá, da igual, porque de todas formas ella va a ser el centro de mi universo haga lo que haga, eso es lo que tengo que decirle.&lt;br /&gt;Así que  recordé la mochila, y decidí que lo mejor sería volver a clase. No le daría importancia a su numerito, ella nunca sabría que había corrido como un desesperado por el colegio pensando que iba a matarse, y podría decirle que la quería, y que se dejara ya de desmayos y tonterías. Tenía que ir a clase a por la mochila, de eso no podía huir, así que tendría que verla allí, es más, a lo mejor ella ya había vuelto y yo estaba como un imbécil dando vueltas por los pasillos.&lt;br /&gt;Cuando abrí la puerta Marta no estaba, sólo su mochila, como antes. Pero todos los demás estaban muy serios, y al mirarme ahogaron gritos, dejaron escapar lágrimas. No entendía nada, nada hasta que miré al profesor de matemáticas y vi que lloraba, y decía que ella, más que nadie, se merecía una matrícula de honor. Bajaba las persionas para que nos enfrentáramos a ella.&lt;br /&gt;Todo lo que se me ocurrió fue gritar, gritar como si fuera el centro del universo.&lt;br /&gt;Y abrazarme muy fuerte a la mochila gris preciosa, como Marta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-228136887946263349?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/228136887946263349/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=228136887946263349' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/228136887946263349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/228136887946263349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2008/11/el-centro-del-universo.html' title='El centro del universo'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SS8h9-F5xAI/AAAAAAAAABk/SWptbqblzWk/s72-c/2174275190_e50df667df.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-7894724699305380501</id><published>2008-11-22T18:39:00.003+01:00</published><updated>2008-11-22T18:46:28.299+01:00</updated><title type='text'>2008 como siempre</title><content type='html'>Hace muchísimo frío y llueve poco, como siempre. Hace muchísimo calor y a veces hay viento, como siempre. Como siempre, así está España, que tiene la suerte de no cambiar, la desgracia de mantenerse en sus trece, o en sus treinta y siete. Treinta y siete años de sepultura sin nombre, de disparos silenciosos, de miradas que gritan, de almas que vagan, solitarias y acompañadas, pero sin nombre, sin sepultura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como siempre, creeremos que 2009 gritará y se irá lejos, y saldrá de las cunetas, y verá repúblicas monárquicas, monarquías republicanas. Que este año sí que sí, cerraremos la herida y cicatrizará, haremos memoria, haremos historia. Se acabarán los puentes de plata a los enemigos, la inmigración no será desintegración, las mujeres serán por fin libres e iguales, acabaremos con ETA. Lo creemos, con los ojos cerrados, con los ojos abiertos, y sin ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero 2008 eligió olvido para volver a empezar, se acercó y alejó de la herida, tiró de ella y cicatrizó, para volver a abrir y volver a cerrar, como siempre. Y 2008 vio traidores y tendió puentes de plata, vio culpables y les dio asilo. Vio inmigrantes y levantó un palmo más sus vallas, maltrató mujeres, detuvo a miembros de ETA y no acabó con ella. Como siempre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque 2008 es un año más, es el año de siempre, el año que no avanza ni retrasa, que no abre la herida ni la cicatriza, que empieza y acaba en la Puerta del Sol, el año que ya no nos helará el corazón, que seguirá olvidando para volver a empezar, en sus trece, o en sus treinta y siete. Treinta y siete años para no empezar nada. Quizá treinta y ocho. El año que viene no, el año que viene cambiarán las cosas. Y no cambiará nada. Quizá treinta y ocho no, treinta y ocho seguro. Y treinta y nueve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="position:relative"&gt;&lt;br /&gt;       &lt;img src="http://www.atrapalo.com/images_new/mkt/microsite/promo/1any1post/boton_votar.gif" border="0" usemap="#Map" /&gt;&lt;br /&gt;       &lt;img src="http://www.atrapalo.com/promo/1year1post/votaciones/262" style="position:absolute;left:140px;bottom:5px;" /&gt;&lt;br /&gt;       &lt;map name="Map" id="Map"&gt;&lt;br /&gt;          &lt;area shape="rect" coords="5,3,309,45" href="http://www.atrapalo.com/promo/1year1post/" alt="Ocio al Mejor precio" title="Ocio al Mejor precio" /&gt;&lt;br /&gt;          &lt;area shape="rect" coords="4,49,100,83" href="http://www.atrapalo.com/promo/1year1post/votar/262" alt="Votar" title="Votar" /&gt;&lt;br /&gt;          &lt;area shape="rect" coords="209,47,308,84" href="http://www.atrapalo.com/promo/1year1post/ranking" alt="Ver otros participantes" title="Ver otros participantes" /&gt;&lt;br /&gt;       &lt;/map&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-7894724699305380501?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/7894724699305380501/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=7894724699305380501' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/7894724699305380501'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/7894724699305380501'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2008/11/2008-como-siempre.html' title='2008 como siempre'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-2958315194381113973</id><published>2008-11-21T09:39:00.002+01:00</published><updated>2008-11-21T09:46:08.520+01:00</updated><title type='text'>Perfectas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SSZ1SDvBAAI/AAAAAAAAABc/MmXcs9MNkq0/s1600-h/200718130491190138449.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 191px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SSZ1SDvBAAI/AAAAAAAAABc/MmXcs9MNkq0/s320/200718130491190138449.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5271029366984343554" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Adriana, mi compañera de piso, era una de las tías más guapas que yo había conocido en mi vida. Qué digo más guapas, más perfectas, porque además ella era simpática, alegre, inteligente, amable, graciosa. Y todo en su justa medida, nada de perfecciones que hacen vomitar, ni siquiera me daba envidia. Pero ella no debía de pensar lo mismo que yo, porque decía muchas veces que estaba feísima, que había engordado, que no tenía tetas, y que así nunca encontraría al amor de su vida. Nos quejábamos las dos, nos sentábamos en el sofá, y devorábamos helados de chocolate como si fueran ellos los que iban a devorarnos si no lo hacíamos nosotras antes y tan rápido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y un día cualquiera Adriana conoció a Marcos, que era hasta más guapo, simpático, alegre, inteligente, amable y gracioso que ella. Pero él no se quejaba, y sí rozaba la perfección vomitiva y la envidia entre los que no pertenecen a ese paraíso de personas perfectas. Así que Adriana seguía quejándose, que me ha salido un grano, no tengo tetas, mira qué nariz tan grande, Marcos es perfecto y yo…y me dejaba sola con el helado de chocolate, a punto de devorarme, para hacer abdominales o ponerse cremas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezó a estar muy pesada, cada día con más quejas, menos tetas, más orejas, menos curvas y más arrugas, eso decía ella. Hasta que apareció con un folleto de Corporación Dermoestética y una sonrisa de oreja a oreja, que Marcos le pagaba el aumento de pecho, así ella sería perfecta y feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces a mí Adriana ya no me parecía una de las tías más perfectas que había conocido, era una estúpida y superficial mujer florero, y por más que se lo decía ella no lo entendía, que no, que lo hago por mí, por sentirme mejor, Marcos no me lo ha pedido ni nada. Ya, ya, decía yo, ya, ya, cansada de sus excusas baratas. Cansada de intentar convencerla de que tenía muchísimas cosas que la hacían más perfecta de lo que jamás conseguiría poniéndose tetas. Ni siquiera la hacía cambiar de opinión con decirle que ella era perfecta porque era diferente, pero estaba a punto de convertirse en una oveja más del rebaño, perfectamente inútil, y nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que aquella mañana vi que la discoteca de Pachá Valencia celebraba una fiesta en la que sorteaba un aumento de pecho. Y llegué a casa después de haber descargado mis fuerzas contra el pobre periódico que le llevaba a Adriana en mi último intento, estrujado como si fuera el jefe de la discoteca. Lo llaman homenaje a la mujer, pero bueno, es que esto es increíble, homenaje al machismo, me encantaría escupir al imbécil que ha tenido la idea, pero qué asco, y no van a hacer nada, no van a hacer nada porque nosotras no importamos una mierda, somos un jodido objeto sexual más.&lt;br /&gt;Ella me miró, enrojeció y me dijo que si querían homenajear a la mujer sortearan entonces aumentos de pene; se levantó de un salto, buscó su móvil y se encerró en la habitación. Yo no entendía nada, igual se había enfadado conmigo, seguro que se había dado por aludida, un objeto sexual con patas. Pero me daba igual no entender nada, porque ya estaba buscando el teléfono del Ministerio de Igualdad, helado de chocolate en mano, para preguntarles amablemente si se pensaban quedar de brazos cruzados ante semejante vulneración del derecho a la igualdad de las mujeres, cuando Adriana salió de la habitación con una sonrisa de verdad, me quitó el helado de las manos, se sentó en el sofá y tiró el móvil encima de la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sentó a su lado y empezó a reírse como hacía mucho tiempo que no lo hacía, mientras me contaba que le había dicho a Marcos que se operara él, que lo único pequeño de su relación era su pene, que se podía ir a Pachá a intentar arreglarlo. Y mientras yo dejaba que la información me devorara, Adriana y su sonrisa perfecta otra vez, volvían a devorar el helado de chocolate.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-2958315194381113973?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/2958315194381113973/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=2958315194381113973' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2958315194381113973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/2958315194381113973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2008/11/perfectas.html' title='Perfectas'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SSZ1SDvBAAI/AAAAAAAAABc/MmXcs9MNkq0/s72-c/200718130491190138449.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-7940987578416040211</id><published>2008-11-11T20:39:00.003+01:00</published><updated>2008-11-11T20:47:27.171+01:00</updated><title type='text'>¡No corras!</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SRnhQiVulSI/AAAAAAAAABU/43q5-uhEGWg/s1600-h/363450054_2b27e8c212.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SRnhQiVulSI/AAAAAAAAABU/43q5-uhEGWg/s320/363450054_2b27e8c212.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5267488913398600994" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;-¡No corras!&lt;br /&gt;Y ya estaba resoplando. Ugaitz, que escondía los ojos en el techo del coche y resoplaba desde su boca para mover su flequillo, agarrar el volante con firmeza y acelerar más.&lt;br /&gt;- ¡Que te he dicho que no corras!&lt;br /&gt;- Amaia que no llegamos.&lt;br /&gt;- ¡Pues no quiero que nos matemos antes de llegar, y nuestro hijo sin nacer!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, si ya lo sabía, aquello era una tontería comparado con todas las cosas que hacía él normalmente; seguro que esto le parecía una chorrada.&lt;br /&gt;-Ugaitz, por favor, que me duele mucho, no vayas tan deprisa.&lt;br /&gt;-¿Cómo estás?&lt;br /&gt;-Pues no muy bien, la verdad, no muy bien, porque Mikel va a nacer en un coche robado y con un padre etarra, y eso si tiene la suerte de que el estúpido de su padre no se estampe. Y todo porque la estúpida de su madre no ha sabido hacer las cosas mejor.&lt;br /&gt;-Yo no he matado a nadie.&lt;br /&gt;-¡Oh, gracias! No has matado a nadie, muy bien, cariño, qué estupendo, no has matado a nadie pero les has dado las armas a los que matan…no corras, no corras porque como nos paren este niño no nace.&lt;br /&gt;-Ya te dije que lo dejaría…&lt;br /&gt;-Sí claro, eso me lo dijiste hace tres meses, y desde entonces hasta ahora han pasado seis, y no has hecho nada, si es que soy imbécil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces entrecerraba los ojos, los ojos que no habían matado a nadie porque no podían, y apretaba los dientes, se mordía el labio, y respiraba como si de repente se hubiera acordado de que no había respirado en mucho tiempo y tuviera mucho aire que soltar, como si su nariz no fuera suficiente para todo lo que tenía dentro. Aceleraba y yo todavía suspiraba más, las contracciones me estaban matando, respiraba más fuerte que él para luchar contra el agobio y el miedo que me estaban ahogando.&lt;br /&gt;-Lo voy a dejar, te lo juro, cuando nazca el niño lo dejo.&lt;br /&gt;-¿Ah sí? Pues el niño va a nacer en unos minutos y yo no veo que dejes nada.&lt;br /&gt;-¿Y qué quieres? ¿Que llame ahora a Aitor y le diga que lo dejo, que acabo de tener un hijo y ya no quiero jugarme la vida?&lt;br /&gt;-Pues no haberme dicho que lo dejarías, capullo. &lt;br /&gt;-Si yo quiero dejarlo Amaia, de verdad, pero es que no es tan fácil…&lt;br /&gt;-Claro no, no es tan fácil, qué van a decir de ti en la banda…&lt;br /&gt;-No es por eso, es que tenemos un hijo.&lt;br /&gt;-¿No me digas? ¿Sabes qué, Ugaitz? Que eres un cobarde, un puto cobarde, que no te atreves a dejar la banda porque te matarían, y tampoco te atreves a luchar porque tienes un hijo. Estás en tierra de nadie, eres un mierda. ¿Cómo cambia todo, no? Los tuyos se han cargado a un montón de gente, y ahora que tienes un hijo ya no quieres jugar a las pistolas.&lt;br /&gt;-¿Qué dices? ¿A qué viene eso ahora?&lt;br /&gt;-Pues eso Ugaitz, que ahora vas a tener un bebé, y después de todo lo que habéis hecho ahora te das cuenta, que vas a tener un bebé y no quieres que te lo quiten, y menos que te lo quiten sin ninguna razón, que es la que vosotros tenéis, ninguna.&lt;br /&gt;-Eh, que yo sólo suminitro.&lt;br /&gt;-Me da igual, sois idiotas, aparte de unos hijos de puta. Y yo la primera idiota por estar contigo, porque si lo hubiera sabido antes de enamorarme se casaba contigo tu madre, si lo hubiera sabido antes de quedarme embarazada, pero no, me entero hace tres meses, con un bombo y un matrimonio de seis, que mi maravilloso marido no trabaja en una fábrica de Renault en Biarritz, no, que es un puto terrorista. Y en vez de separarme me quedo contigo, porque te quiero y porque me prometes que lo vas a dejar. Pues nada, aquí estamos, Mikel asomando la cabeza y tú en la banda todavía.&lt;br /&gt;-Esto se va acabar Amaia, te lo prometo.&lt;br /&gt;-Pues claro que se va a acabar Ugaitz, claro que se va a acabar, se va acabar porque en cuanto el niño esté en el registro me separo, ¿me oyes? Me separo y me voy a vivir a Sevilla si hace falta, porque has sido el peor error de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya no entrecerraba los ojos, los tenía muy abiertos y parpadeaba, los ojos que no habían matado a nadie porque tampoco querían. Seguro que estaba pensando en su hijo, en mí, en su familia, en la Ertzaintza. Estaba pensando en el día en que Aitor le salvó de aquel coche bomba en el Hipercor porque lo conocía del barrio, el día en que empezó a meterle ideas en la cabeza y a convencerle de que tendría que pagar por haber sido salvado, que sería un héroe, que no le obligarían nunca a matar a nadie si no quería, pero que podría hacer trabajillos para ayudarles a conseguir un país libre, y que le pagarían, seguro, estaba pensando en eso, como si lo hubiera parido. Y en el momento en el que asintió, en el momento en que cruzó la frontera con cuatro metralletas escondidas en la parte de atrás de los asientos, en todos sus pasaportes falsos, en el momento en que me conoció y me dijo que trabajaba en la Renault de Biarritz. Y entonces se le escapó una lágrima, por todos sus errores. Y me miró, y a mi inmensa barriga también, y vio a Mikel muy lejos de allí, sin secretos, ni mentiras, libre de verdad. Tenía que saberlo, que nosotros dos éramos sus dos únicos aciertos en la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el hospital del Bidasoa todo fue muy rápido. Aparcó lejos de la entrada, me llevó casi en brazos, y me acompañó todo el tiempo, agarrándome muy fuerte de la mano hasta que Mikel nació, y siguió agarrándome hasta que salimos del hospital, como si tuviera miedo de que fuera a escaparme.&lt;br /&gt;-¿Dónde está el coche?&lt;br /&gt;-Esperadme, lo traigo aquí&lt;br /&gt;-Pues venga rápido, que Mikel tiene frío.&lt;br /&gt;-Miguel, Amaia, vamos a llamarle Miguel.&lt;br /&gt;-¿Por qué?&lt;br /&gt;-Porque mañana nos vamos a Sevilla, Amaia, se acabó, sois lo más importante que tengo, lo único importante, así que nos vamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al dirigirse al coche se cruzó a Aitor, le dio un abrazo, le dijo que su hijo ya había nacido, que se iban a Sevilla, pero que le llamaría algún día, incluso le dio las gracias por todo lo que había hecho por él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que había hecho por él, una bomba lapa en los bajos de su coche viejo y robado. Las lágrimas de Amaia, sola, en la puerta del hospital, con Miguel en los brazos. Los futuros rotos, en pedazos. Ni tiempo para un te quiero, ni tiempo para perdonarle, para darle las gracias por llevarlos lejos del miedo y las mentiras. Sin tiempo, sin razones, y la gente alegre, un etarra menos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-7940987578416040211?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/7940987578416040211/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=7940987578416040211' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/7940987578416040211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/7940987578416040211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2008/11/no-corras.html' title='¡No corras!'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SRnhQiVulSI/AAAAAAAAABU/43q5-uhEGWg/s72-c/363450054_2b27e8c212.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-6020918543777385543</id><published>2008-10-29T21:00:00.002+01:00</published><updated>2008-10-29T21:11:33.480+01:00</updated><title type='text'>Entendíamos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SQjDZa2K-5I/AAAAAAAAABM/90GWSgnUUrw/s1600-h/cara.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 312px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SQjDZa2K-5I/AAAAAAAAABM/90GWSgnUUrw/s320/cara.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5262671006053104530" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Me pidió que le acompañara a llevar huevos al convento de las Clarisas, porque según su madre, las Clarisas hacían pasteles con esos huevos para que Dios no lloviera en las bodas, bautizos y comuniones. Y los invitados de los novios, comulgantes o bautizados, iban siempre a llevarlos, así cuando ellos se casaran, sus invitados los llevarían, y todos tendrían felices bodas, bautizos o comuniones sin lluvias que se cargaran aquellos horribles vestidos blancos, que por otra parte era difícil afear más con la lluvia, o eso pensaba yo. &lt;br /&gt; -Acompáñame, y después nos vamos a mi casa que está cerca, y aprovechamos. &lt;br /&gt;Aprovechamos, qué listo. Aquello era más que difícil, imposible. A mis amigas les gustaba, a mis amigos casi más, pero es que hasta les gustaba a mis padres, a mis profesores, a mis abuelos, a toda la humanidad le gustaba. Pero a mí no, a mí me dolía, a mí no me gustaba. Y no podía contárselo a nadie, menudo bicho raro, que no le gusta el sexo. Qué iba a hacer, hay gustos que mucha gente comparte y otra mucha gente no, pero el sexo, por Dios, a quién no le gusta el sexo, no podría hablar de lo horrible que es ni con los niños pequeños, y menos en semejante pueblo, perdido de la mano de Dios y del presidente de Castilla – La Mancha. Pues no, no me gustaba el sexo, y cada vez que Pablo me susurraba con sus fantásticas indirectas que quería acostarse conmigo, yo sólo pensaba dos cosas, un alarmante ¿otra vez? si sólo hace dos días que nos acostamos, y una sensación de tener los ovarios en la garganta, como alejándose de la parte de mi cuerpo que iba a ser atacada por su pene, ese horrible órgano más parecido a un arma que al placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía pesadillas, los veía por todas partes, intentaba huir, intentaba afrontarlo, intentaba que me gustara, pero no podía, y la culpa no era de Pablo, porque antes de Pablo había sido Andrés, y Mateo, y Javier. Y nada, que no, que no sé qué pasaba pero a mí no me gustaba el sexo, qué horror. Y no tenía solución, porque cómo iba a decirle a Pablo, te quiero, y quiero estar contigo para siempre, pero no quiero que nos acostemos, es que no me gusta el sexo. Pablo era guapo, sensible, inteligente, pero yo no podía decirle que no me gustaba el sexo, no quería que me dejara, así que me aguantaba, me aguantaba porque sólo era de vez en cuando, una o dos veces al mes. Pero aquello empezó a cambiar, y empezó a ser tres veces al mes, cuatro, una a la semana, dos veces a la semana. No me daba tiempo a recuperarme de los dolores, iba a pasarme la vida andando por la calle como si montara a caballo. Y estaba dispuesta a aguantarme, porque Pablo me gustaba, hasta que dijo aquello de “acompáñame al convento de las Clarisas, que me ha pedido mi madre que vaya a comprar huevos, que se casa dentro de un mes mi prima Silvia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya está, ¿cómo no se me había ocurrido antes? Ésta es la mía, tenía la solución delante y no se me había ocurrido antes, la única manera de vivir en sociedad sin sexo, y que a todo el mundo le pareciera normal, que nadie me preguntara cómo se me ocurría no practicarlo con nadie, era ser monja. Yo me meto a monja, clarísimo, me meto a monja y ya veré si por allí dentro encuentro a Dios. Y así me acordé de Laura, que también se había metido a monja en las Clarisas una vez, pero sólo había aguantado dos años. Lo mejor es hablar con ella, la llamo, le digo que he visto a Dios en esas cajas de huevos, que quiero meterme a monja y que me cuente qué sintió ella, por qué entró, por qué salió, si fue feliz.&lt;br /&gt;- Laura, verás, soy Manuela, que quería hablar contigo, que he pensado mucho en la religión, y en dedicar mi vida a algo, y como tú estuviste en las Clarisas, aunque fuera poco tiempo, y yo estoy hecha un lío, pues no sé, que a lo mejor hablar contigo me aclaraba un poco las cosas…&lt;br /&gt;- Me alegro muchísimo de que me llames, pero muchísimo. Estoy viviendo sola y ahora no hago nada, pásate cuando quieras. Yo encantada de que vengas de verdad, encantada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y allí estaba yo, tan nerviosa como cuando Pablo susurraba sus indirectas para volver a acostarse conmigo, a punto de tocar el timbre de la casa de Laura, demasiado simpática para la relación que nos unía, sí ven, estaré encantada, había dicho. Tenía la casa llena de velas y había preparado café. Me pidió amablemente que me sentara, mientras mis nervios se iban deshaciendo y me sentía mucho mejor con aquel café caliente entre las manos. Dijo que ella no había visto a Dios, que las Clarisas y sus huevos habían sido una salida fácil a una relación tormentosa, que había querido mucho a Luis, pero no era lo que buscaba y estaba agobiada. Las Clarisas le habían enseñado muchas cosas, pero ella no había visto a Dios, incluso estaba enfadada con él, aunque yo no entendía por qué, y hasta afirmaba que él no existía, si existiera no permitiría lo que la sociedad le hacía a ella y a todas las que eran como ella.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;No entendía nada, pero ya no estaba nerviosa, había dejado de escucharla para empezar a fijarme en sus ojos marrones, tan corrientes y tan diferentes, su nariz perfecta, sus labios arrepentidos y confundidos, su escote justo donde debía estar, su pelo tapándole parte de la cara, ocultando y dejando ver lo guapísima que era. En eso me fijaba cuando había dejado de escuchar, hasta que ella dijo lo que nunca pensé que escucharía:&lt;br /&gt;- Me metí a monja porque no me gustaba el sexo.&lt;br /&gt;Y entonces me eché a llorar. No estaba triste, estaba emocionada, no le gustaba el sexo, decía que le dolía. A alguien más le pasaba lo mismo que a mí. No disfrutaba, no sentía nada, pero lo hacía porque quería a Luis, porque no podía decir que no, porque a quién iba a contarle que aquello no le gustaba. Yo lloraba, emocionada, Laura me entendía, y quería decírselo pero no podía parar de llorar, intentaba decir que a mí también me pasaba lo mismo, que me sentía atrapada. Ahora sí estaba triste, aquel era un callejón sin salida, no teníamos solución, condenadas a ser frígidas para siempre.&lt;br /&gt;Hasta que entendí por qué  Lucía estaba enfadada con Dios sin que me lo dijera, por qué pensaba que no existía, por qué le dolía, y por tanto, por qué me dolía a mí, porque no nos gustaba el sexo. Y no tuve que decir nada, de mis labios no salió el entendimiento, ni la compasión de sentir lo mismo. No hizo falta. Laura se acercó demasiado, susurró en mis oídos como aquella tarde lo había hecho Pablo pero esta vez yo no estaba nerviosa. Entonces me besó y yo no paré de besarla nunca, desabrochó mi camisa y yo la suya, y no estaba nerviosa cuando le arranqué los pantalones, ni cuando estábamos desnudas y Laura me acariciaba como ningún hombre había sabido hacerlo. Sí que me gustaba el sexo, de hecho me encantaba. Una vez al mes, y tres veces por semana, y todos los días. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso le pedía yo mientras nos alejábamos de las Clarisas para siempre, sin llevarles huevos para hacer pasteles, para qué, Dios lloraría en nuestra boda de todas formas y nos mandaría tormentas, y qué importa, acuéstate conmigo todos los días.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-6020918543777385543?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/6020918543777385543/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=6020918543777385543' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6020918543777385543'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/6020918543777385543'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2008/10/entendamos.html' title='Entendíamos'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SQjDZa2K-5I/AAAAAAAAABM/90GWSgnUUrw/s72-c/cara.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-7081713874093388525</id><published>2008-10-25T15:21:00.002+02:00</published><updated>2008-10-25T15:26:30.378+02:00</updated><title type='text'>Nuestra nariz</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SQMeZygN3kI/AAAAAAAAABE/srJcT0uff2U/s1600-h/tren.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SQMeZygN3kI/AAAAAAAAABE/srJcT0uff2U/s320/tren.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5261082218101333570" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Mi padre y yo. O yo y mi padre, que por aquel entonces era lo mismo y la educación no nos importaba, ni siquiera el burro detrás, espantado. Él era el mejor padre del mundo, y por supuesto yo era la mejor hija del mundo. A mí me encantaba el poco pelo que le quedaba, y a él peinarme por las noches como se peinan las princesas de los cuentos. Teníamos la misma nariz, eso decían todos, la misma nariz. Y a los dos nos gustaban nuestras narices. Compraba el periódico los domingos, y mientras yo leía la sección de niños, él se sentaba a leer la de los mayores, me gustaban mucho los domingos, me gustaban los periódicos y a él le gustaba sentarse a mi lado. Los paseos por el parque, los días del espectador en el cine del barrio, comer fuera los sábados. Lo único que no soportaba es que me despertara con los discos de Serrat, nunca he odiado más a Lucía, pero en el fondo me encantaba, porque teníamos la misma nariz, y a él tampoco le gustaban los Back Street Boys. Teníamos la misma nariz, y al mirarnos cuando nos enfadábamos recordábamos que había muchas cosas que nos gustaban. Y el tiempo pasaba y yo crecía, y a él le gustaba verme crecer. Y el tiempo pasaba y su pelo se fue tiñendo de gris, y a mí me gustaba verle envejecer feliz, cómo cambiábamos y seguíamos teniendo la misma nariz. Me enseñaba cosas nuevas, y me gustaban tanto como a él, los Beatles, Londres, los sombreros, Miguel Delibes y la cerveza.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y el tiempo volvió a pasar, a mí me gustaron más los Beatles y Londres, y a mi padre le gustó más la cerveza. Y después le gustó mucho más, y al final a la cerveza debía de gustarle mi padre porque estaba en todas partes y le perseguía allá donde fuera. Y ya no éramos mi padre y yo, eran mi padre y la cerveza, mi padre y el vino, mi padre y la ginebra. Compartían gustos, leían el periódico juntos los domingos, y no sólo eso, compartían comidas, cenas y hasta desayunos. Mi padre y la cerveza me robaron los paseos por el parque, los días del espectador en el cine del barrio y comer fuera los sábados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi padre ya no le gustaban esas cosas, sólo le gustaba sentarse delante de la televisión y beber hasta quedarse dormido. Y empecé a odiar los domingos, los parques, los cines y los restaurantes. Y empecé a odiar mi casa, el sofá donde nos sentábamos los domingos, tener que despertarle para llevarle a la cama. Odié con todas mis fuerzas a los Beatles, a Miguel Delibes, Londres y los sombreros. Mi padre se había olvidado de mí, ya no nos gustaban las mismas cosas, ya no me quería. &lt;br /&gt;Y yo acabé por no quererle, no, no le quería, odiaba su pelo gris, odiaba los cepillos con los que me peinaba cuando yo era una princesa, odiaba su vejez acelerada. Y le odiaba a él, le odiaba tanto que no podía comprender cómo algún día pudo ser el mejor padre del mundo. Rompí los discos de los Beatles contra la pared, quemé El Hereje y Las Cinco Horas con Mario, regalé los sombreros y nunca más volví a pisar Londres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo peor de todo fue la nariz. Nos odiábamos, odiábamos todo lo que algún día nos había gustado a los dos, o al menos yo estaba segura de odiar todo lo que alguna vez había tocado mi padre. Pero quedaba la nariz. Por mucho que nos separáramos, esa nariz siempre nos mantendría unidos, siempre coincidiríamos en la nariz. De eso no podía escapar, o al menos creía que nunca escaparía.&lt;br /&gt;El día en que vio los discos rotos, los libros quemados y el hueco que habían dejado los sombreros en los armarios me pegó un puñetazo tan fuerte, que olvidé los malos recuerdos, los buenos también, ni domingos, ni cines, ni periódicos, ni música; tan fuerte que se lo agradecí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no nos unía nada, no teníamos obligaciones, nada en lo que coincidir, nada que soportar, ninguna señal de lo que habíamos sido, ni de lo que nos odiábamos. Yo ya no recordaba nada, empezó a gustarme Serrat, me enamoré de Lucía. Porque ya no teníamos nada, ni siquiera la misma nariz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-7081713874093388525?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/7081713874093388525/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=7081713874093388525' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/7081713874093388525'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/7081713874093388525'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2008/10/nuestra-nariz_25.html' title='Nuestra nariz'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SQMeZygN3kI/AAAAAAAAABE/srJcT0uff2U/s72-c/tren.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-1207271589188098098</id><published>2008-10-23T00:28:00.000+02:00</published><updated>2008-10-23T00:30:33.155+02:00</updated><title type='text'>La Tierra bailando</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SP-pbeC90_I/AAAAAAAAAA8/4fCW5dC2e5w/s1600-h/Mujer+Rota.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SP-pbeC90_I/AAAAAAAAAA8/4fCW5dC2e5w/s320/Mujer+Rota.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5260109179179095026" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No dudó nunca de que Mario la quisiera, Mario la quería todos los días, se olvidaba del tiempo y del espacio para quererla, en esa cama en la que el tiempo no pasaba, y la Tierra se olvidaba de girar sobre sí misma para girar sobre ellos, bailar sobre sus caderas. Mario la quería, de eso estaba segura. Porque se habían enamorado nada más verse, en aquel vagón del metro hacía ya dos años. Y los amores a primera vista son casi eternos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella también le quería. Y Mario nunca dudó de que ella le quisiera, todos los días. Le quería incluso los domingos, cuando Mario empezó a ser insoportable, a sufrir las crisis de los domingos, los abismos de los lunes. Y al final siempre discutían los domingos, porque a él le entristecían, y a ella le ahogaba que Mario estuviera triste estando a su lado. No lo entendía, ella le quería todos los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Mario estaba triste los domingos, odiaba su trabajo. Y de odiar el trabajo empezó a odiar también su vida, a odiar los lunes y los martes, y después también los miércoles, hasta los sábados, porque al final todos eran vísperas del lunes, y los que no, eran el día después del lunes. Así que Mario se olvidó de los días, y se olvidó de quererla, aunque siguiera queriéndola todos los días que ya no existían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ella le perdonaba, es el estrés del trabajo, es que hoy es domingo, y hoy es lunes, y es que encima hoy es martes. Y Mario no lo aguantaba, llegar a casa y verla sentada en el sofá, esperando angustiada a mirarle a los ojos para saber si también era lunes, o era domingo, o qué más da, su cara iba cambiando hasta que comprendía que sí, que hoy era lunes, y mañana también iba a serlo, y que aquello no acabaría nunca sin acabar antes con uno de los dos. Mario aún odiaba más su trabajo, y odiaba los días, y odiaba su vida, pero aún se odiaba más a sí mismo, por su amargura, porque la quería y no sabía quererla. Porque hacía tiempo que la Tierra, egoísta, había vuelto a girar sobre sí misma y ya no sabía bailar sobre sus caderas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ella lo intentaba, porque le quería, iba a buscarle al trabajo, buscaba planes para los fines de semana, teatros, conciertos, viajes, museos, sexo. Algo que le hiciera olvidar que aquel infierno era imposible y era eterno, que no tenía solución porque su trabajo tenía un sueldo de puta madre y aún así no bastaba para quitarse los agobios de la hipoteca, del fin de mes. No se rendía, y hacía lo que podía, estuvo haciéndolo durante meses que se convirtieron en años, porque al final ella también se olvidó de los días y de la última vez que se sonrieron cuando la Tierra aún se acordaba de enseñarles nuevos bailes. Y cuanto más lo intentaba, Mario era más insoportable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le agobiaba, Mario quería respirar, pero ella le ahogaba, iba a buscarle al trabajo y le organizaba esos ridículos planes de fin de semana, le obligaba a salir, para nada, para luego volver a casa y más de nada. Y otra vez era domingo, y otra vez aquel trabajo que se estaba quedando con lo que más quería, su tiempo, su espacio, poder olvidarlo, se había quedado con su sonrisa, y ella le hacía sentirse culpable. Le esperaba en casa a veces y le miraba atento, por si pasa algo, qué va a pasar, otra vez lo mismo, que es lunes, o es miércoles, qué importa, esta vida es una mierda, Mario nunca llegará a ser lo que soñaba, ni a tener una casa en la playa con un jardín en el que acostarse con su mujer las noches de verano. Se pasaría la vida trabajando para intentar vivir, y cuando pudiera vivir ya no habría tiempo. Ya se habría cargado todo lo que tenía, todo lo que con su trabajo había intentado mejorar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque Mario se estaba cargando todo lo que tenía, lo único que tenía. Porque ella ya no sonreía, ya no iba a buscarle al trabajo, ya no le miraba, ni siquiera asustada, cuando ella a veces le esperaba en casa. Había dejado de soñar con una casa en la playa y un jardín donde secuestrar a la Tierra para que no saliera de sus caderas. Son las consecuencias de luchar contra la pared, de pegarle patadas un muro de piedra que nunca va a derribarse, de rogarle a la Tierra que olvide su fuerza giratoria y vuelva a acordarse de ellos. Ella dejó de sonreír, aunque le quería, pero como Mario, ella ya no sabía quererle, no podía, Mario no le dejaba. Así que se hundió, aceptó las condiciones de una vida que no tenía fin, que era casi eterna como el amor a primera vista. Se resignó, se limitó a vivir, sin saber si era jueves o sábado, sin teatros, ni cines, ni viajes, ni más planes ridículos para intentar recuperar lo que ya se había perdido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se quedó sin voz, o eso pensó Mario, porque ella ya no hablaba, ya no le miraba al volver del trabajo, ya no iba a buscarle, ni intentaba animarle. Y Mario la quería, aunque se hubiera olvidado de los días. Pero sólo supo que se había olvidado de ellos cuando recordó que era viernes, que aún quedaba mucho para volver a empezar la semana, que lo mejor que debería hacer sería comprar margaritas, sí, margaritas, porque a ella le encantaban y era viernes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero cuando llegó a casa ella no estaba. Había salido a tomar algunas copas con sus amigas, había empezado a hacerlo últimamente, porque Mario ya no sabía cuándo era fin de semana, y ella no sabía cuándo le apetecería salir de casa. Y cuando volvió no dijo nada, se había quedado sin voz, vio las flores y se acostó. Mario se moría de rabia, no había dicho nada de las flores, le había comprado flores porque había recordado que era viernes y ella no había abierto la boca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio se rompió. Le preguntó si no le gustaban las flores, pero ella no respondió. He dicho que si te gustan las flores, y ella no dijo nada, se había quedado sin voz. Contéstame, por favor, te he preguntado que si te gustan las flores. Y sí, le gustaban, pero esas flores ya no arreglaban nada. Ella había luchado demasiado por salvarlos a los dos durante meses que se convirtieron en años, y se había rendido, había aceptado las condiciones de una vida casi eterna como el amor a primera vista. Con unas flores no se arregla nada. No volverá a girar la Tierra sobre nosotros porque le demos margaritas. Pues si no se arregla nada, dame las flores y las tiro por el balcón. Pues cógelas tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y las flores y el jarrón cayeron siete pisos hasta estallar en la calle. Y detrás de las flores cayó lo que quedaba, todo lo poco que quedaba, del tiempo y del espacio. Se cayeron los días, y ya no podían quererse si hicieron añicos los días. Mario tiró las flores y tiró lo que le quedaba por luchar, ella tiró sus últimas esperanzas y se marchó, lejos, muy lejos, porque los amores a primera vista pueden morir si no se ven. Mario se quedó con el trabajo y la hipoteca, pero lejos de ella, porque los amores a primera vista sólo son casi eternos, y estando lejos quizá la Tierra algún día se acuerde de volver a bailar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-1207271589188098098?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/1207271589188098098/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=1207271589188098098' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/1207271589188098098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/1207271589188098098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2008/10/la-tierra-bailando.html' title='La Tierra bailando'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SP-pbeC90_I/AAAAAAAAAA8/4fCW5dC2e5w/s72-c/Mujer+Rota.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-9060340547709367291</id><published>2008-10-18T00:28:00.003+02:00</published><updated>2008-10-18T01:01:52.105+02:00</updated><title type='text'>Este país</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SPkZPKD3zCI/AAAAAAAAAAU/_vmIs0R7OHE/s1600-h/republica.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SPkZPKD3zCI/AAAAAAAAAAU/_vmIs0R7OHE/s320/republica.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5258261788121091106" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;¿Sabes? Este país tuvo una oportunidad. No fuimos siempre unos desgraciados a la cola de Europa, a la cola del primer mundo. De hecho, hubo un momento en que éramos los primeros. Votaban las mujeres y el divorcio era legal,y aún se escandalizaban los revolucionares franceses, los progresistas ingleses. Este país tuvo una oportunidad. Una oportunidad de las de verdad. Y España siempre va al revés, democrática en un mundo de dictadores, oscura y prohibida entre el archipiélago de las democracias. Y siempre va al revés, pero te juro, y aunque no te lo creas, que este país tuvo una oportunidad. Esa oportunidad se llamaba República, Manuel Azaña, García Lorca, Clara Campoamor, Ortega y Gasset, Antonio Machado, Federica Montseny, Gregorio Marañón, Dolores Ibárruri... Y también se llamaba libertad, derechos, igualdad, cultura, ciencia, revolución, poesía, arte, fuerza, sueños...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este país tuvo una oportunidad que se llamaba República y se la quitaron. Se la quitaron a la fuerza. Porque este país sufrió la única guerra en la que ganaron los malos. Ganaron y se quedaron. España, los parias de la tierra, se quedó en la cuneta, con miles de enterrados. Y cientos de miles de sueños se fueron, con una mano delante y otra detrás, miles de sueños se llevaron España a Francia, a Argentina, a Méjico, a Alemania. Y España dejó de existir. Ya no existe, está enterrada en fosas comunes. Porque la España de verdad duró poco y la fusilaron, le arrancaron todo lo que tenía y la dejaron desnuda bailando en campos de concentración, dejándose la piel en los suburbios de París. Porque este país sufrió la única guerra en la que ganaron los malos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aún hay más, ganaron los malos y se quedaron, y los sueños también tuvieron que quedarse más allá de sus fronteras, desengañados, perdidos, olvidados, callados, ultrajados. No existe España, esto es una mentira. Y los que perdieron eran los buenos, y no sólo perdieron, salieron corriendo, sin ayuda de nadie, y no volvieron, no volvieron, no volvieron. Los sueños jamás volvieron, se quedaron más allá de las fronteras, enterrados en las cunetas. Y nadie los ha desenterrado, nadie ha ido a buscarlos. Y los malos se quedaron, y los malos se siguen quedando, con la cabeza alta y los pies en la tierra, sus caras atravesadas por bigotes, ni rastro de vergüenza. Y algunos se han ido marchando, en tumbas distinguidas, funerales honorarios. Los malos, es increíble, los malos triunfaron y murieron triunfando. Y al final los buenos volvieron, sin la cabeza alta, sin los pies en la tierra. Porque esta tierra ya no es su tierra, porque a España la fusilaron, y ya no tienen camino para seguir andando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y han pasado treinta y tres años, y los buenos siguen siendo buenos, y los malos siguen siendo malos. Y España sigue sin existir, los buenos no tienen tierra, los malos mueren en su gloria robada. Lo que era legítimo fue olvidado, este es un país de hijos de puta. Con heridas abiertas después de cuarenta años. Este país no tiene memoria, tiene amnesia y falta de cicatrices. Y los buenos siguen en las cunetas, y los sueños siguen rotos. Porque pequeña, lo justo hubiera sido una República, una segunda oportunidad. Pero este país no da segundas oportunidades, este país fusila y olvida. Porque este es un país de hijos de puta. Porque este sigue siendo un país de hijos de puta, y aún brindamos por él y alzamos nuestras copas. Levántala tú también y brinda, porque este es un país de hijos de puta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este país fusila y olvida, por eso estamos hoy llorando aquí, porque después de treinta y tres años ya no habrá República, porque ahora tenemos que dar las gracias porque los esqueletos de los sueños resucitarán de las cunetas y no habrá culpables. Ahora es demasiado tarde, pero aún lloramos, aún damos las gracias porque nosotros somos los buenos, somos los sueños y siempre lo hemos sido. Y es tarde, pero vamos a hacer memroia y a contar historias terribles, porque este es un país de hijos de puta con amnesia, y tiene que recordar para poder ser España. Porque esto aún no es España pequeña, mientras haya cunetas y fronteras esto no será España. Por eso hoy brindamos por este país de hijos de puta, que tuvo una oportunidad y la tiró a la mierda, se la robaron y jamás la ha recuperado. Y porque aún hoy quedan hijos de puta, que dicen que con crisis el dinero debería dedicarse a otras cosas, menudos hijos de puta, sus sueños no se han roto, están en el Valle de los Caídos con la frente alta y los pies por delante, pero en la tierra. Así que vamos a contar historias terribles, y vamos a luchar, y si hay que hacer temblar a viejos con amnesia, temblarán. Porque nosotros no somos los malos y no queremos venganza. Queremos que se nos devuelva una parte de nuestro sueño, la justicia y los derechos. Porque queremos memoria, y queremos cicatrices. Y que no se repita, eso queremos, que no se repita. Porque nosotros somos los buenos y debemos salir de la cuneta. Es lo mínimo, lo mínimo, lo mínimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este país tuvo una oportunidad, cuando aún se llamaba España. Y a destiempo volverá a salir, sin segundas oportunidades volverá a salir, tenemos paciencia. Porque ya sabemos que este país es todavía un país de hijos de puta. Viva la República, pequeña, Viva la República, alza tu copa que hoy ya no tenemos vergüenza, ya no brindaremos más por este país de hijos de puta, que agachen la cabeza, que hoy se va a hacer justicia. Y si no nos dejan hacerla, rodarán cabezas, eso te lo juro por las fronteras, ya no vamos a aguantar, que venzan los vencidos. Que ganen los buenos, los legales, los derechos, la libertad, la poesía, el arte, los sueños...y que Viva la República, pequeña, que Viva la República...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-9060340547709367291?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/9060340547709367291/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=9060340547709367291' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/9060340547709367291'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/9060340547709367291'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2008/10/este-pas.html' title='Este país'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SPkZPKD3zCI/AAAAAAAAAAU/_vmIs0R7OHE/s72-c/republica.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8099983980172437936.post-5997176888629774098</id><published>2008-10-15T20:48:00.002+02:00</published><updated>2008-10-15T20:51:36.203+02:00</updated><title type='text'>Manzanas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SPY7mXMlxtI/AAAAAAAAAAM/vodf-zFEl3U/s1600-h/Apples.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SPY7mXMlxtI/AAAAAAAAAAM/vodf-zFEl3U/s320/Apples.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5257455145249523410" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Solía verle todos los días a la hora del cierre del mercado. Felipe venía mientras los vendedores se marchaban y llegaban los barrenderos. Y yo, que siempre he tenido poca prisa, me quedaba mirándole mientras recogía la comida que se había quedado por el suelo. Recogía y comía al mismo tiempo, manzanas, tomates, plátanos. Felipe, con la misma vieja mochila roja todos los días y un periódico en la mano, comía manzanas, guardaba tomates entre las páginas del periódico y plátanos en su vieja mochila roja.&lt;br /&gt;Un viernes me acerqué a él, mientras el resto de vendedores recogían sus puestos, con una caja de manzanas en la mano, que ya no íbamos a vender, y se la ofrecí. Fue así cómo descubrí que se llamaba Felipe. Y eso fue todo lo que dijo, “gracias, me llamo Felipe” y siguió dando vueltas por el mercado, recogiendo tomates, plátanos y todavía más manzanas. Y cada viernes fui regalándole la caja con las manzanas que nos sobraban, me sentía bien, era mi buena acción de cada semana. Y Felipe iba dándome algunos datos sobre su existencia, como si aquello fuera un juego, una pista más para llegar a la solución final.&lt;br /&gt; A mí me intrigaba, porque Felipe siempre se comía siete manzanas mientras recogía, y después se marchaba por donde había venido. Yo le preguntaba y él contestaba que simplemente, le gustaban mucho las manzanas, se alimentaba de manzanas y pan, algunos tomates y plátanos. Y jugaba todas las semanas a la lotería. Un viernes le pregunté:&lt;br /&gt;- ¿Y de dónde sacas el pan?&lt;br /&gt;- Cojo el tren a las cuatro de la mañana, para llegar a las cinco menos cuarto al centro, a esa hora las panaderías tiran lo que les ha sobrado, puedes encontrar barras de pan, sándwiches, y a veces, napolitanas de chocolate. &lt;br /&gt;Felipe era capaz de sobrevivir, Felipe era incluso feliz con una barra de pan, siete manzanas, algunos tomates y plátanos. Y muy feliz cuando encontraba una napolitana. Y poco a poco, Felipe fue haciendo feliz mis días en el mercado.&lt;br /&gt;- ¿Y cómo es que juegas a la lotería?&lt;br /&gt;- Pues como juega todo el mundo.&lt;br /&gt;- ¿Pero tienes dinero para jugar?&lt;br /&gt;- Claro, no es tan cara la lotería.&lt;br /&gt;Resultó que Felipe trabajaba, repartía el periódico por las mañanas. Y también trabajaba por las tardes, cuando se marchaba del mercado, cogía el tren hasta su barrio y daba clases de español a inmigrantes en un centro cultural. Pensé que nunca encontraría a nadie más solidario que Felipe, que en su propia pobreza se dedicaba a ayudar a los demás, y lo contaba con la misma tranquilidad con la que comía sus siete manzanas, guardaba tomates en el periódico y plátanos en su vieja mochila roja.&lt;br /&gt;Y a Felipe le tocó la lotería. Y eso fue mucho más extraño y solidario aún. Cuando me lo dijo no podía creerlo, y él me lo contaba con la misma tranquilidad con la que comía su séptima manzana del día.&lt;br /&gt;- ¿Y qué haces comiendo manzanas? Felipe, que ya no eres pobre, deberías irte a cenar al Ritz.&lt;br /&gt;- ¿Perdón? Yo nunca he sido pobre. Tengo una casa, una familia, un trabajo.&lt;br /&gt;- Ya, y si no eres pobre, ¿por qué vienes a recoger lo que sobra al mercado? ¿Por qué repartes periódicos? ¿Por qué te levantas a las tres de la mañana para comer lo que abandonan las panaderías?&lt;br /&gt;- Porque el mundo desperdicia la mitad de la comida que produce. Tú misma, antes de regalarme la caja de manzanas, seguro que la tirabas al suelo. Y yo no voy a contribuir a eso, a que medio mundo se muera porque el otro medio tira la mitad de la comida a la basura. &lt;br /&gt;Y con la misma tranquilidad con la que terminaba su séptima manzana, Felipe se dio la vuelta y se marchó para volver al día siguiente, y al otro. Y yo me quedé mirando la caja de manzanas, y toda la comida que quedaba por el suelo, pensando que nunca encontraría a nadie más solidario que Felipe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8099983980172437936-5997176888629774098?l=notforreality.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://notforreality.blogspot.com/feeds/5997176888629774098/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8099983980172437936&amp;postID=5997176888629774098' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/5997176888629774098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8099983980172437936/posts/default/5997176888629774098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notforreality.blogspot.com/2008/10/manzanas.html' title='Manzanas'/><author><name>Esperanza Escribano Claramunt</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15810136691798023225</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_gdBB321Dn7E/SPY7mXMlxtI/AAAAAAAAAAM/vodf-zFEl3U/s72-c/Apples.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
