miércoles, 8 de junio de 2011

Mi largo viaje

"Me invade una profunda tristeza física. Estoy dentro, hace meses que estoy dentro y ellos están fuera. No sólo es el hecho de que estén libres, habría mucho que decir a este respecto; sencillamente, es que ellos están fuera, que para ellos hay caminos, setos a lo largo de las carreteras, frutas en los árboles frutales, uvas en las viñas. Están fuera, sencillamente, mientras que yo estoy dentro. No se trata de no ser libre de ir a donde quiero, nunca se es libre para ir donde se quiere. Nunca he sido tan libre como para ir a donde quería. He sido libre para ir donde tenía que ir, y era preciso que yo fuera en este tren, porque era también preciso que yo hiciera lo que me ha conducido a este tren. Era libre para ir en este tren, completamente libre, y aproveché mi libertad. Ya estoy en este tren. Estoy en él libremente, pues hubiera podido no estar. No se trata, así pues, de esto. Sencillamente es una sensación física: se está dentro. Existe un afuera y un adentro, y yo estoy dentro. Es una sensación de tristeza física que le invade a uno, nada más."

Jorge Semprún

Mi largo viaje empezó el día en qué cayó en mis manos el suyo. No hay casi nada que pueda decir después de esta página, de esta declaración perfecta de la libertad. Sólo que espero encontrarme algún día en algún tren, que recorra el valle del Mosela de otro mundo, a mi querido Semprún, para poder hablar de ese afuera y de ese adentro, y de la libertad que tuvimos para estar donde teníamos que estar. El mundo pierde hoy a un político, un luchador, un escritor y a un pensador. Yo pierdo a un padre, y soy más huérfana que ayer. Pero por recordarle, soy más firme, y más libre. 

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