Cuando ganamos

Las derrotas se esfuman. El cielo no está, pero parece más limpio.
Sonríen, sin clientes, las putas. La Iglesia no tiene techo.
Nos casamos, a la vez, los homosexuales. El hambre no tiene suelo.
Se acabó la rabia. Se acabó.
Los taxistas escuchan música clásica. La sangre no se chupa.
Los papeles están mojados. El blanco es blanco.
Y a la vez, nunca fue tan fácil mezclarlo todo.

Los puñales

Aquella mañana vino sin los aros que cada día adornaban sus orejas. Las ojeras, sin embargo, las llevaba puestas desde hacía meses. Bajó ...